Josedc
April 19th, 2010, 09:27 PM
http://www.latribuna.hn/web2.0/?p=121340
Hospital “Hermano Pedro” abre sus puertas a los olanchanos
http://i1020.photobucket.com/albums/af324/josedc85/hospital-1.jpg
CATACAMAS, Olancho.- Representantes del gobierno y de la jerarquía católica de este departamento inauguraron el Hospital “Hermano Pedro de Betancourt”, en un lucido acto que inició con una misa de acción de gracias, oficiada por el obispo de Olancho, monseñor Mauro Molddon y el nuncio apostólico de El Vaticano, Luigi Bianca.
El costo global del Hospital “Hermano Pedro” es de aproximadamente unos 162 millones de lempiras.
El programa de inauguración comenzó con todas las formalidades del caso, en el amplio salón donde se atenderán las consultas externas, ante una nutrida representación de las fuerzas vivas del departamento de Olancho.
A la ceremonia asistió Thomas Shespeteer, encabezando la delegación de la sede eclesiástica de Fort Worth, Texas, iglesia pionera para el financiamiento del centro hospitalario. De esa manera se concretó el sueño de los olanchanos, específicamente los de la parte noreste del departamento, donde se concentran no menos de 150 mil personas que no tienen acceso a los servicios médicos estatales.
En el acto se develó una placa de reconocimiento a la profesora Hortensia Rosales de Zelaya, madre del ex presidente, Manuel Zelaya, representada por su hijo menor, Carlos Armando Zelaya, quien dio a conocer su gratitud al obispo Moldoon, por la gentileza para con la principal cabeza de la familia Zelaya Rosales.
En el evento estaba contemplada la participación del Presidente, Porfirio Lobo Sosa, quien a última hora canceló su visita y en su lugar envió al designado presidencial, Víctor Hugo Barnica y su hijo, el comisionado presidencial, Jorge Lobo.
La jerarquía católica de Olancho celebró la inauguración del sanatorio con una misa de acción de gracias.
El director ejecutivo del sanatorio, Alberto Valladares, hizo una reseña del camino recorrido para la construcción del mismo, el cual llenará las expectativas de salubridad de los municipios de Dulce Nombre de Culmí, Santa María del Real y Catacamas, pero también ofrecerá sus servicios a los hondureños de todo el país.
LA INSPIRACIÓN
La idea del hospital nació de una brigada médica norteamericana que visitó Catacamas y le correspondió atender a un niño que se había caído de un árbol y que tenía un golpe severo en la cabeza.
El equipo de médicos lo auxilió, pero carecía de los recursos necesarios para su recuperación. Los galenos lo trasladaron al Hospital Regional “San Francisco” de Juticalpa, pero desgraciadamente el pequeño murió en el trayecto.
De allí, junto con monseñor Mauro Moldoon, se compartió la idea de crear un hospital con los hermanos católicos de Fort Worth, Texas, donde también se difundió el sueño de los religiosos y necesidad de los servicios de salud de olanchanos.
Fue monseñor Joseph de Line quien donó los primeros 50 millones de lempiras para financiar los trabajos iniciales de la edificación, después que se hicieron las consultas con el gobierno hasta que se llegó a feliz término durante seis años, durante la administración de Zelaya.
RECONOCIMIENTO
En el evento se hizo un reconocimiento a monseñor Mauro Moldoon, principal artífice en esta región para hacer realidad este proyecto, un anhelo de los olanchanos, principalmente de este municipio de Catacamas y sus alrededores.
El director del hospital mencionó que, además del apoyo de los católicos de Texas, también colaboraron organizaciones católicas de San Luis Missouri, Estados Unidos, que trabajan con las brigadas médicas.
En el acto también se destacó la valiosa colaboración de la alcaldía de tres períodos, por donar el terreno donde hoy funciona el centro hospitalario. Además, hicieron un llamado al presente gobierno, para que pavimente dos kilómetros de calle y así evitar el polvo, que es el principal enemigo de los equipos hospitalarios recibidos desde EE.UU.
El costo global del centro asistencial es de aproximadamente unos 162 millones de lempiras, entre las ayudas del gobierno y las donaciones de la iglesia, tanto en efectivo como en equipo, destacaron en el evento.
También acudió a la inauguración el ministro de Salud, Arturo Bendaña, quien manifestó que hay una partida aprobada de 15 millones de lempiras anuales para la funcionalidad del hospital.
El funcionario destacó que se firmó un compromiso entre la Iglesia Católica y la Secretaría de Salud para que se atienda a las personas de escasos recursos económicos.
El alcalde municipal, Lincoln Figueroa, emocionado agradeció todas las gestiones para hacer posible una voluntad del pueblo de Catacamas, que ha venido deseando por más de 30 años tener un hospital.
“Hay que reconocer y hacer honor a quien honor merece; el ex presidente Manuel Zelaya dejó un gran recuerdo a este pueblo”, afirmó el edil. Por: Omar Saíd Mejía
El ángel de los enfermos
El hermano Pedro de Betancourt fue un misionero católico que nació en Vilaflor Tenerife, en las Islas Canarias. Fue el mayor de 5 hermanos, hijo de Amador González Betancur y Ana García; viajó desde su ciudad natal hasta Honduras, motivado por la belleza de las selvas hondureñas y las costumbres de sus indios.
En 1649 llegó a Cuba; a la edad de 23 años dejó su patria, donde se dedicó por completo a servir a los pobres y desheredados. Tuvo que servir de mozo en la barca que lo condujo a América para costearse los gastos del pasaje y salió de La Habana hacia Trujillo en 1651. Allí, un tanto enfermo, se encontró con un pescador y este le conversó de lo hermoso que era Guatemala.
El 18 de febrero de 1651 estaba besando la tierra de “Santiago de los Caballeros”, como los españoles le denominaron a Antigua Guatemala; allí pidió limosnas para sobrevivir y trabajó en adoctrinando a los esclavos y vagabundos. En este país estudió el sacerdocio, se le designó el título de “Doctor en Humildad” y “Sabio de la Misericordia”; en 1655 vistió el hábito de los terciarios.
Acudía constantemente a las cárceles y hospitales para socorrer a los que sufrían; en 1658 funda “La casita de la Virgen”, donde acogía a los enfermos, pordioseros y estudiantes forasteros.
Fue el primer alfabetizador de América y ayudó vehementemente a los enfermos y los más pobres, pidiendo ayuda a las personas acomodadas del lugar.
Fue fundador de la nueva familia religiosa de “La orden hospitalaria de Belén”, reconocida por la iglesia; murió consumido por los ayunos y penitencias a la temprana edad de 41 años, el 15 de abril de 1667 y fue beatificado por su Santidad, “Juan Pablo ll”, el 22 de junio de 1980.
Hospital “Hermano Pedro” abre sus puertas a los olanchanos
http://i1020.photobucket.com/albums/af324/josedc85/hospital-1.jpg
CATACAMAS, Olancho.- Representantes del gobierno y de la jerarquía católica de este departamento inauguraron el Hospital “Hermano Pedro de Betancourt”, en un lucido acto que inició con una misa de acción de gracias, oficiada por el obispo de Olancho, monseñor Mauro Molddon y el nuncio apostólico de El Vaticano, Luigi Bianca.
El costo global del Hospital “Hermano Pedro” es de aproximadamente unos 162 millones de lempiras.
El programa de inauguración comenzó con todas las formalidades del caso, en el amplio salón donde se atenderán las consultas externas, ante una nutrida representación de las fuerzas vivas del departamento de Olancho.
A la ceremonia asistió Thomas Shespeteer, encabezando la delegación de la sede eclesiástica de Fort Worth, Texas, iglesia pionera para el financiamiento del centro hospitalario. De esa manera se concretó el sueño de los olanchanos, específicamente los de la parte noreste del departamento, donde se concentran no menos de 150 mil personas que no tienen acceso a los servicios médicos estatales.
En el acto se develó una placa de reconocimiento a la profesora Hortensia Rosales de Zelaya, madre del ex presidente, Manuel Zelaya, representada por su hijo menor, Carlos Armando Zelaya, quien dio a conocer su gratitud al obispo Moldoon, por la gentileza para con la principal cabeza de la familia Zelaya Rosales.
En el evento estaba contemplada la participación del Presidente, Porfirio Lobo Sosa, quien a última hora canceló su visita y en su lugar envió al designado presidencial, Víctor Hugo Barnica y su hijo, el comisionado presidencial, Jorge Lobo.
La jerarquía católica de Olancho celebró la inauguración del sanatorio con una misa de acción de gracias.
El director ejecutivo del sanatorio, Alberto Valladares, hizo una reseña del camino recorrido para la construcción del mismo, el cual llenará las expectativas de salubridad de los municipios de Dulce Nombre de Culmí, Santa María del Real y Catacamas, pero también ofrecerá sus servicios a los hondureños de todo el país.
LA INSPIRACIÓN
La idea del hospital nació de una brigada médica norteamericana que visitó Catacamas y le correspondió atender a un niño que se había caído de un árbol y que tenía un golpe severo en la cabeza.
El equipo de médicos lo auxilió, pero carecía de los recursos necesarios para su recuperación. Los galenos lo trasladaron al Hospital Regional “San Francisco” de Juticalpa, pero desgraciadamente el pequeño murió en el trayecto.
De allí, junto con monseñor Mauro Moldoon, se compartió la idea de crear un hospital con los hermanos católicos de Fort Worth, Texas, donde también se difundió el sueño de los religiosos y necesidad de los servicios de salud de olanchanos.
Fue monseñor Joseph de Line quien donó los primeros 50 millones de lempiras para financiar los trabajos iniciales de la edificación, después que se hicieron las consultas con el gobierno hasta que se llegó a feliz término durante seis años, durante la administración de Zelaya.
RECONOCIMIENTO
En el evento se hizo un reconocimiento a monseñor Mauro Moldoon, principal artífice en esta región para hacer realidad este proyecto, un anhelo de los olanchanos, principalmente de este municipio de Catacamas y sus alrededores.
El director del hospital mencionó que, además del apoyo de los católicos de Texas, también colaboraron organizaciones católicas de San Luis Missouri, Estados Unidos, que trabajan con las brigadas médicas.
En el acto también se destacó la valiosa colaboración de la alcaldía de tres períodos, por donar el terreno donde hoy funciona el centro hospitalario. Además, hicieron un llamado al presente gobierno, para que pavimente dos kilómetros de calle y así evitar el polvo, que es el principal enemigo de los equipos hospitalarios recibidos desde EE.UU.
El costo global del centro asistencial es de aproximadamente unos 162 millones de lempiras, entre las ayudas del gobierno y las donaciones de la iglesia, tanto en efectivo como en equipo, destacaron en el evento.
También acudió a la inauguración el ministro de Salud, Arturo Bendaña, quien manifestó que hay una partida aprobada de 15 millones de lempiras anuales para la funcionalidad del hospital.
El funcionario destacó que se firmó un compromiso entre la Iglesia Católica y la Secretaría de Salud para que se atienda a las personas de escasos recursos económicos.
El alcalde municipal, Lincoln Figueroa, emocionado agradeció todas las gestiones para hacer posible una voluntad del pueblo de Catacamas, que ha venido deseando por más de 30 años tener un hospital.
“Hay que reconocer y hacer honor a quien honor merece; el ex presidente Manuel Zelaya dejó un gran recuerdo a este pueblo”, afirmó el edil. Por: Omar Saíd Mejía
El ángel de los enfermos
El hermano Pedro de Betancourt fue un misionero católico que nació en Vilaflor Tenerife, en las Islas Canarias. Fue el mayor de 5 hermanos, hijo de Amador González Betancur y Ana García; viajó desde su ciudad natal hasta Honduras, motivado por la belleza de las selvas hondureñas y las costumbres de sus indios.
En 1649 llegó a Cuba; a la edad de 23 años dejó su patria, donde se dedicó por completo a servir a los pobres y desheredados. Tuvo que servir de mozo en la barca que lo condujo a América para costearse los gastos del pasaje y salió de La Habana hacia Trujillo en 1651. Allí, un tanto enfermo, se encontró con un pescador y este le conversó de lo hermoso que era Guatemala.
El 18 de febrero de 1651 estaba besando la tierra de “Santiago de los Caballeros”, como los españoles le denominaron a Antigua Guatemala; allí pidió limosnas para sobrevivir y trabajó en adoctrinando a los esclavos y vagabundos. En este país estudió el sacerdocio, se le designó el título de “Doctor en Humildad” y “Sabio de la Misericordia”; en 1655 vistió el hábito de los terciarios.
Acudía constantemente a las cárceles y hospitales para socorrer a los que sufrían; en 1658 funda “La casita de la Virgen”, donde acogía a los enfermos, pordioseros y estudiantes forasteros.
Fue el primer alfabetizador de América y ayudó vehementemente a los enfermos y los más pobres, pidiendo ayuda a las personas acomodadas del lugar.
Fue fundador de la nueva familia religiosa de “La orden hospitalaria de Belén”, reconocida por la iglesia; murió consumido por los ayunos y penitencias a la temprana edad de 41 años, el 15 de abril de 1667 y fue beatificado por su Santidad, “Juan Pablo ll”, el 22 de junio de 1980.