kio
August 2nd, 2004, 01:28 AM
Nunca hubo doscientos mil manifestantes en la plaza del Obradoiro, ni cien mil fieles en la procesión del Cristo de la Victoria. Jamás se concentraron cien mil almas en la procesión de la Borriquilla ni ochenta mil melómanos se concentraron en Castrelos. La manifestación del Estatuto en Vigo no reunió nunca a doscientas mil personas ni tampoco cuatrocientos mil ciudadanos se echaron a las calles viguesas para protestar tras el 11-M. Todas estas cifras oficiales, apuntadas entre organización y policía, son falsas. Y la razón es incontestable: Simplemente, no caben. La nueva cartografía por satélite de Galicia revela que no hay espacio físico para concentraciones humanas como éstas. Los datos que se han dado hasta ahora de las más importantes movilizaciones están exagerados hasta en cuatro veces la realidad.
El satélite que ha revolucionado las cifras es el que sirve las imágenes del Sistema de Identificación de Parcelas Agrícolas, del Ministerio de Agricultura, que puede consultarse por ordenador en la dirección de Internet http://sigpac.mapa.es/cibeles/visor.
Este servicio permite localizar cualquier zona de España con la precisión de una altura hasta veinte metros. Una herramienta da, además, la posibilidad de medir cualquier parcela, incluidas calles y plazas. El resultado es que los metros cuadrados resultantes, multiplicados por las personas que caben en ellos, revela que la mayoría de las manifestaciones y actos multitudinarios presentan cifras abultadas. Si la densidad media de una concentración es de tres personas por metro cuadrado, y cuatro en situaciones de gran aglomeración, se tambalean todas las convenciones sobre número de participantes.
La multitudinaria manifestación celebrada en Santiago el 1 de diciembre de 2002, convocada por "Nunca Máis" para protestar por la gestión del desastre del "Prestige", no tuvo los más de doscientos mil participantes que entonces calculó la organización. Y ni siquiera se acercó a los 150.000 en que cifró la protesta la Policía Local de Compostela.
Aquel día, la plaza del Obradoiro se llenó en dos ocasiones y las calles adyacentes estuvieran atestadas de personas. Pero ni esto justifica las cifras.
El Obradoiro, con sus 7.057 metros cuadrados, sólo puede albergar 28.000 personas como máximo. Y sumadas todas las calles próximas en un radio de quinientos metros, ni siquiera se alcanzarían las 70.000.
Cierto que la importancia de una manifestación no debe medirse sólo en cifras, pero sus criterios de cálculo deberían revisarse. Porque tampoco en Vigo hubo 400.000 manifestantes el pasado 12 de marzo, tras los atentados de Al Qaeda en Atocha. La superficie completa desde la Porta do Sol hasta el cruce de Buenos Aires alcanza los treinta mil metros cuadrados, con lo que a lo sumo hubo 120.000 personas en aquella movilización.
Ni siquiera la procesión del Cristo de la Victoria, la más populosa de Galicia, se salva de que sus cifras sean exageradas. En todo su recorrido, incluyendo Porta do Sol, Casco Vello, Berbés, Cánovas, Carral, Alameda, Colón y Policarpo Sanz, no caben más de 80.000 personas. Y, esto, computando tres por cada metro cuadrado, una ratio totalmente irreal, ya que en buena parte del trayecto discurre en dos hileras a ambos lados de la calle, dejando un gran vacío central. La Cofradía afirma siempre, de forma exagerada, que concurren entre 100.000 y 150.000 personas, cuando el espacio no admite ni a la mitad.
La Porta do Sol viguesa, donde no pocas concentraciones se han cifrado en cien mil personas, puede acoger un máximo de veinte mil, muy apretadas y ocupando Príncipe y Policarpo Sanz. Y en Castrelos caben treinta mil espectadores, siempre que ocupen el monte hasta el mismo pazo Quiñones de León.
El satélite deja claro que las cifras están exageradas.
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Juas juas, hay que ver de lo que se entera uno!!!!.
Lo que si que me sorprende es que pensaba que el Obradoiro era más grande, por lo menos es la sensación que me da, y que cabrían por lo menos 50.000 personas.
El satélite que ha revolucionado las cifras es el que sirve las imágenes del Sistema de Identificación de Parcelas Agrícolas, del Ministerio de Agricultura, que puede consultarse por ordenador en la dirección de Internet http://sigpac.mapa.es/cibeles/visor.
Este servicio permite localizar cualquier zona de España con la precisión de una altura hasta veinte metros. Una herramienta da, además, la posibilidad de medir cualquier parcela, incluidas calles y plazas. El resultado es que los metros cuadrados resultantes, multiplicados por las personas que caben en ellos, revela que la mayoría de las manifestaciones y actos multitudinarios presentan cifras abultadas. Si la densidad media de una concentración es de tres personas por metro cuadrado, y cuatro en situaciones de gran aglomeración, se tambalean todas las convenciones sobre número de participantes.
La multitudinaria manifestación celebrada en Santiago el 1 de diciembre de 2002, convocada por "Nunca Máis" para protestar por la gestión del desastre del "Prestige", no tuvo los más de doscientos mil participantes que entonces calculó la organización. Y ni siquiera se acercó a los 150.000 en que cifró la protesta la Policía Local de Compostela.
Aquel día, la plaza del Obradoiro se llenó en dos ocasiones y las calles adyacentes estuvieran atestadas de personas. Pero ni esto justifica las cifras.
El Obradoiro, con sus 7.057 metros cuadrados, sólo puede albergar 28.000 personas como máximo. Y sumadas todas las calles próximas en un radio de quinientos metros, ni siquiera se alcanzarían las 70.000.
Cierto que la importancia de una manifestación no debe medirse sólo en cifras, pero sus criterios de cálculo deberían revisarse. Porque tampoco en Vigo hubo 400.000 manifestantes el pasado 12 de marzo, tras los atentados de Al Qaeda en Atocha. La superficie completa desde la Porta do Sol hasta el cruce de Buenos Aires alcanza los treinta mil metros cuadrados, con lo que a lo sumo hubo 120.000 personas en aquella movilización.
Ni siquiera la procesión del Cristo de la Victoria, la más populosa de Galicia, se salva de que sus cifras sean exageradas. En todo su recorrido, incluyendo Porta do Sol, Casco Vello, Berbés, Cánovas, Carral, Alameda, Colón y Policarpo Sanz, no caben más de 80.000 personas. Y, esto, computando tres por cada metro cuadrado, una ratio totalmente irreal, ya que en buena parte del trayecto discurre en dos hileras a ambos lados de la calle, dejando un gran vacío central. La Cofradía afirma siempre, de forma exagerada, que concurren entre 100.000 y 150.000 personas, cuando el espacio no admite ni a la mitad.
La Porta do Sol viguesa, donde no pocas concentraciones se han cifrado en cien mil personas, puede acoger un máximo de veinte mil, muy apretadas y ocupando Príncipe y Policarpo Sanz. Y en Castrelos caben treinta mil espectadores, siempre que ocupen el monte hasta el mismo pazo Quiñones de León.
El satélite deja claro que las cifras están exageradas.
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Juas juas, hay que ver de lo que se entera uno!!!!.
Lo que si que me sorprende es que pensaba que el Obradoiro era más grande, por lo menos es la sensación que me da, y que cabrían por lo menos 50.000 personas.