Darconte
August 31st, 2004, 09:04 AM
El consejero de Economía e Innovación tecnológica se sumó ayer, con argumentos políticos y económicos, a las críticas contra los peajes de entrada a las grandes ciudades propuesto por la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona
TEXTO: LUIS CALVO/
MADRID. La imposición de peajes que cobren una tasa a aquellos que pretendan entrar en las grandes ciudades, de más de 100.000 habitantes, ya ha desembocado en polémica. La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, argumentó que el descenso del tráfico de entrada en las urbes más importantes podría «reducir las emisiones totales de CO2». La medida, bautizada como «impuesto Narbona», ha cosechado en unos pocos días críticas de un gran número de ayuntamientos e instituciones públicas.
La Comunidad de Madrid no quiso ser menos y contraatacó ayer mediante declaraciones de su consejero de Economía e Innovación Tecnológica, Merry del Val. Del Val esgrimió once razones, tanto políticas como económicas para descartar una medida, en su opinión, «enormemente impopular» y que «supone un obstáculo para las empresas».
De las once razones expuestas por Merry del Val dos de ellas inciden en la promesas electorales del PSOE y declaraciones de la líder de la oposición en Madrid, Trinidad Jiménez. Las circunstancias especiales de la Región, llevaron al consejero a exponer además otras nueves razones, de carácter económico.
1. Campaña socialista
El consejero de Economía recordó el compromiso del Gobierno socialista de no aumentar en ningún momento la presión fiscal. La promesa de Zapatero chocaría, para el PP, con la nueva medida en caso de llevarse a cabo.
2. Oposición de Trinidad Jiménez
Trinidad Jiménez, la portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, se opuso en su día al impuesto, de nueva implantación en Londrés, y a crear en la capital un peaje de acceso.
3. Centrales térmicas obsoletas
Merry del Val instó a Narbona a cerrar las centrales térmicas de carbón, altamente contaminantes, que actualmente están operativas. La reducción en las emisiones de CO2 serían mucho mayores que las provocadas con la nueva medida de los peajes.
4. Impuesto «mal copiado»
El consejero subrayó que la iniciativa suponía una «mala copia» de un impuesto creado en Londrés con otro objetivo, el de luchar contra los atascos. «No se puede imponer un impuesto ecológico usando como base el de Londrés, que tiene otro fin», apuntó.
5. Descompensación
La Consejería mantiene que «no es un impuesto ecológico» porque una persona que recorra todo Madrid en coche no pagará, mientras que otra que haga un sólo trayecto fuera, sí.
6. No valora las emisiones
El impuesto no discriminará entre los vehículos según la cantidad de emisiones. Esto refuerza su carácter «no ecológico», según Merry de Val
7. Contra las familias
El impuesto ataca principalmente a las familias con hijos que trabajan en la capital pero viven fuera por el menor precio de la vivienda y los equipamientos para los menores.
8. Movilidad laboral
Dice el consejero que el impuesto discrimina a los que no tengan la suerte de trabajar en su mismo municipio.
9. Entorno madrileño
En la Comunidad existen ocho municipios de más de 100.000 habitantes. Habría que pagar al desplazarse entre localidades colindantes como Móstoles y Alcorcón.
10. Negativo para las empresas
La medida resultará un obstáculo para el comercio madrileño y el funcionamiento de las empresas. Aumentarán las tasas totales que pagarán los transportistas, lo que repercutirá en los costes de distribución.
11. Ataque a los autónomos
Merry del Val consideró la medida un impuesto contra los transportistas, que deberán pagar numerosas veces reduciendo, en principio, su margen de beneficios.
TEXTO: LUIS CALVO/
MADRID. La imposición de peajes que cobren una tasa a aquellos que pretendan entrar en las grandes ciudades, de más de 100.000 habitantes, ya ha desembocado en polémica. La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, argumentó que el descenso del tráfico de entrada en las urbes más importantes podría «reducir las emisiones totales de CO2». La medida, bautizada como «impuesto Narbona», ha cosechado en unos pocos días críticas de un gran número de ayuntamientos e instituciones públicas.
La Comunidad de Madrid no quiso ser menos y contraatacó ayer mediante declaraciones de su consejero de Economía e Innovación Tecnológica, Merry del Val. Del Val esgrimió once razones, tanto políticas como económicas para descartar una medida, en su opinión, «enormemente impopular» y que «supone un obstáculo para las empresas».
De las once razones expuestas por Merry del Val dos de ellas inciden en la promesas electorales del PSOE y declaraciones de la líder de la oposición en Madrid, Trinidad Jiménez. Las circunstancias especiales de la Región, llevaron al consejero a exponer además otras nueves razones, de carácter económico.
1. Campaña socialista
El consejero de Economía recordó el compromiso del Gobierno socialista de no aumentar en ningún momento la presión fiscal. La promesa de Zapatero chocaría, para el PP, con la nueva medida en caso de llevarse a cabo.
2. Oposición de Trinidad Jiménez
Trinidad Jiménez, la portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, se opuso en su día al impuesto, de nueva implantación en Londrés, y a crear en la capital un peaje de acceso.
3. Centrales térmicas obsoletas
Merry del Val instó a Narbona a cerrar las centrales térmicas de carbón, altamente contaminantes, que actualmente están operativas. La reducción en las emisiones de CO2 serían mucho mayores que las provocadas con la nueva medida de los peajes.
4. Impuesto «mal copiado»
El consejero subrayó que la iniciativa suponía una «mala copia» de un impuesto creado en Londrés con otro objetivo, el de luchar contra los atascos. «No se puede imponer un impuesto ecológico usando como base el de Londrés, que tiene otro fin», apuntó.
5. Descompensación
La Consejería mantiene que «no es un impuesto ecológico» porque una persona que recorra todo Madrid en coche no pagará, mientras que otra que haga un sólo trayecto fuera, sí.
6. No valora las emisiones
El impuesto no discriminará entre los vehículos según la cantidad de emisiones. Esto refuerza su carácter «no ecológico», según Merry de Val
7. Contra las familias
El impuesto ataca principalmente a las familias con hijos que trabajan en la capital pero viven fuera por el menor precio de la vivienda y los equipamientos para los menores.
8. Movilidad laboral
Dice el consejero que el impuesto discrimina a los que no tengan la suerte de trabajar en su mismo municipio.
9. Entorno madrileño
En la Comunidad existen ocho municipios de más de 100.000 habitantes. Habría que pagar al desplazarse entre localidades colindantes como Móstoles y Alcorcón.
10. Negativo para las empresas
La medida resultará un obstáculo para el comercio madrileño y el funcionamiento de las empresas. Aumentarán las tasas totales que pagarán los transportistas, lo que repercutirá en los costes de distribución.
11. Ataque a los autónomos
Merry del Val consideró la medida un impuesto contra los transportistas, que deberán pagar numerosas veces reduciendo, en principio, su margen de beneficios.