PRoViDeZ
September 12th, 2004, 11:01 AM
Reciclemos la tierra
La Comunidad ha puesto en marcha la mayor planta de toda España para reutilizar los residuos de construcción
http://www.madridiario.es/mdo/reportajes/reportajesmedioambiente/recursos/planta%20residuos4.jpg http://www.madridiario.es/mdo/reportajes/reportajesmedioambiente/recursos/planta%20residuos5.jpg
Madrid, 10/09/2004. T. Cuesta
Se rige por la regla de las tres erres: reducir el número de residuos, reciclar y reutilizar. La Planta de Residuos de Construcción y Demolición que se ha puesto en marcha esta semana en Navalcarnero, tras una inversión de 8,5 millones de euros, es un complejo medioambiental integrado por una planta de tratamiento, donde se realiza la calificación y separación de los materiales; una planta de reciclaje, del que se obtendrán materiales aptos para su reutilización en obras de construcción, y un depósito controlado para eliminar los materiales no aprovechables. Gracias a esta nueva planta, se limitan las extracciones de recursos naturales vinculados a la construcción.
El sistema es aparentemente sencillo. El proceso de tratamiento de estos residuos comienza con la entrada y pesaje de los camiones y la clasificación de la carga como residuo limpio o mezclado. A continuación, mediante maquinaria móvil y estriado manual se realiza la separación de materiales impropios como metales, maderas, papel y otros no aptos. Tras esta primera separación, una cribadora elimina la parte más fina de los residuos, como arcillas y arenas, antes de pasar por una máquina trituradora para obtener nuevos áridos con objeto de su reciclado posterior en obras de construcción. Los materiales impropios son retirados, mientras que los desechos pueden ser utilizados como relleno de canteras, laboreo en vertederos de Residuos Sólidos Urbanos, o enviados al vertedero de cola ubicado en el complejo.
La planta, además, aprovecha los recursos hidráulicos. El agua de la lluvia de toda el área de la Planta de Tratamiento, así como el agua procedente del edificio de servicios y oficinas, va a un depósito para su utilización en el riego de las zonas ajardinadas. Esto significa que no se produce ningún vertido al cauce público, y se logra la reutilización total de todas las aguas recogidas o tratadas dentro del complejo de la Planta de Tratamiento.
Ocupa una superficie de 3.400 metros cuadrados bajo cubierta y cuenta con 275 metros de cintas dispuestas en dos líneas que permiten el tratamiento diferenciado de los residuos de demolición, en función de las impurezas que contengan. En la línea de residuos limpios, una pala cargadora deposita los residuos que serán cribados para lograr, en una primera separación, aquellos que tengan menos de 60 milímetros. Una machacadora rompe los residuos a un tamaño máximo de 150 milímetros. A la salida, los elementos férricos son retirados por un separador magnético, mientras que el resto es llevado hasta un molino que conseguirá trozos de entre 0 y 60 milímetros de grosor. El último paso será clasificarlos, mediante una criba vibrante, en tres tipos de fracciones: menores de 20 milímetros, entre 20 y 40 y entre 40 y 60 milímetros.
En la línea de residuos mezclados, la pala los deposita en la tolva de alimentación, donde se retiran los elementos de gran volumen, superiores a 250 milímetros, que pudieran entorpecer el proceso. El resto, es clasificado entre los que serán menores de 60 milímetros y los que sean más grandes. Los primeros son cribados y el resto sufre un proceso que permite retirar plásticos, papeles y maderas ligeras. A continuación pasan bajo un separador magnético que extrae los materiales férricos, antes de que un molino de martillos convierta los residuos en árido reciclado de tamaño inferior a 0 y 60 milímetros.
En total, la planta tiene una capacidad de tratamiento de 100 toneladas a la hora en cada una de las dos líneas, es decir 400.000 toneladas al año por turno de trabajo. Los residuos, una vez tratados, se convertirán en áridos utilizables en bases y subbases, rellenos, jardinería e instalaciones deportivas.
El Depósito, anejo a la Planta, posee una superficie de 200.000 metros cuadrados y funciona exclusivamente como vertedero de cola para los residuos rechazados en la Planta de Tratamiento. Tiene una capacidad total de unos 2.500.000 metros cúbicos, lo que supone una vida útil estimada de 30 años, y está prevista su explotación en tres fases. El complejo de Navalcarnero es la primera infraestructura pública de la Comunidad de Madrid destinado al tratamiento integral de los residuos de construcción y demolición. Ha costado ocho millones y medio de euros, cofinanciados por fondos de Cohesión de la Unión Europea, y resuelve el déficit ambiental generado por la gestión de estos residuos en el pasado.
http://www.madridiario.es/mdo/reportajes/reportajesmedioambiente/recursos/planta%20residuos%20navalcarnero0%20planogrande.jpg
MEDIDAS CORRECTORAS DEL MEDIO AMBIENTE:
*Todos los focos emisores de ruidos no exceden de los límites establecidos en la Ley de la Calidad del Aire y el personal trabaja en cabinas insonorizadas
*Para evitar la emisión de polvo, la instalación cuenta con ciclones de aspiración en los puntos de mayor producción del mismo, y sistemas de riego en las zonas de ruptura de continuidad
*El vertido de agua es nulo, ya que las aguas pluviales y las procedentes de la depuradora de los edificios se almacenan en un depósito para su uso posterior en riego de las zonas ajardinadas.
La Comunidad ha puesto en marcha la mayor planta de toda España para reutilizar los residuos de construcción
http://www.madridiario.es/mdo/reportajes/reportajesmedioambiente/recursos/planta%20residuos4.jpg http://www.madridiario.es/mdo/reportajes/reportajesmedioambiente/recursos/planta%20residuos5.jpg
Madrid, 10/09/2004. T. Cuesta
Se rige por la regla de las tres erres: reducir el número de residuos, reciclar y reutilizar. La Planta de Residuos de Construcción y Demolición que se ha puesto en marcha esta semana en Navalcarnero, tras una inversión de 8,5 millones de euros, es un complejo medioambiental integrado por una planta de tratamiento, donde se realiza la calificación y separación de los materiales; una planta de reciclaje, del que se obtendrán materiales aptos para su reutilización en obras de construcción, y un depósito controlado para eliminar los materiales no aprovechables. Gracias a esta nueva planta, se limitan las extracciones de recursos naturales vinculados a la construcción.
El sistema es aparentemente sencillo. El proceso de tratamiento de estos residuos comienza con la entrada y pesaje de los camiones y la clasificación de la carga como residuo limpio o mezclado. A continuación, mediante maquinaria móvil y estriado manual se realiza la separación de materiales impropios como metales, maderas, papel y otros no aptos. Tras esta primera separación, una cribadora elimina la parte más fina de los residuos, como arcillas y arenas, antes de pasar por una máquina trituradora para obtener nuevos áridos con objeto de su reciclado posterior en obras de construcción. Los materiales impropios son retirados, mientras que los desechos pueden ser utilizados como relleno de canteras, laboreo en vertederos de Residuos Sólidos Urbanos, o enviados al vertedero de cola ubicado en el complejo.
La planta, además, aprovecha los recursos hidráulicos. El agua de la lluvia de toda el área de la Planta de Tratamiento, así como el agua procedente del edificio de servicios y oficinas, va a un depósito para su utilización en el riego de las zonas ajardinadas. Esto significa que no se produce ningún vertido al cauce público, y se logra la reutilización total de todas las aguas recogidas o tratadas dentro del complejo de la Planta de Tratamiento.
Ocupa una superficie de 3.400 metros cuadrados bajo cubierta y cuenta con 275 metros de cintas dispuestas en dos líneas que permiten el tratamiento diferenciado de los residuos de demolición, en función de las impurezas que contengan. En la línea de residuos limpios, una pala cargadora deposita los residuos que serán cribados para lograr, en una primera separación, aquellos que tengan menos de 60 milímetros. Una machacadora rompe los residuos a un tamaño máximo de 150 milímetros. A la salida, los elementos férricos son retirados por un separador magnético, mientras que el resto es llevado hasta un molino que conseguirá trozos de entre 0 y 60 milímetros de grosor. El último paso será clasificarlos, mediante una criba vibrante, en tres tipos de fracciones: menores de 20 milímetros, entre 20 y 40 y entre 40 y 60 milímetros.
En la línea de residuos mezclados, la pala los deposita en la tolva de alimentación, donde se retiran los elementos de gran volumen, superiores a 250 milímetros, que pudieran entorpecer el proceso. El resto, es clasificado entre los que serán menores de 60 milímetros y los que sean más grandes. Los primeros son cribados y el resto sufre un proceso que permite retirar plásticos, papeles y maderas ligeras. A continuación pasan bajo un separador magnético que extrae los materiales férricos, antes de que un molino de martillos convierta los residuos en árido reciclado de tamaño inferior a 0 y 60 milímetros.
En total, la planta tiene una capacidad de tratamiento de 100 toneladas a la hora en cada una de las dos líneas, es decir 400.000 toneladas al año por turno de trabajo. Los residuos, una vez tratados, se convertirán en áridos utilizables en bases y subbases, rellenos, jardinería e instalaciones deportivas.
El Depósito, anejo a la Planta, posee una superficie de 200.000 metros cuadrados y funciona exclusivamente como vertedero de cola para los residuos rechazados en la Planta de Tratamiento. Tiene una capacidad total de unos 2.500.000 metros cúbicos, lo que supone una vida útil estimada de 30 años, y está prevista su explotación en tres fases. El complejo de Navalcarnero es la primera infraestructura pública de la Comunidad de Madrid destinado al tratamiento integral de los residuos de construcción y demolición. Ha costado ocho millones y medio de euros, cofinanciados por fondos de Cohesión de la Unión Europea, y resuelve el déficit ambiental generado por la gestión de estos residuos en el pasado.
http://www.madridiario.es/mdo/reportajes/reportajesmedioambiente/recursos/planta%20residuos%20navalcarnero0%20planogrande.jpg
MEDIDAS CORRECTORAS DEL MEDIO AMBIENTE:
*Todos los focos emisores de ruidos no exceden de los límites establecidos en la Ley de la Calidad del Aire y el personal trabaja en cabinas insonorizadas
*Para evitar la emisión de polvo, la instalación cuenta con ciclones de aspiración en los puntos de mayor producción del mismo, y sistemas de riego en las zonas de ruptura de continuidad
*El vertido de agua es nulo, ya que las aguas pluviales y las procedentes de la depuradora de los edificios se almacenan en un depósito para su uso posterior en riego de las zonas ajardinadas.