Darconte
September 17th, 2004, 08:53 AM
Espero que alguien pare esto, se esta destrozando la sierra de Guadarrama poco a poco.
La Comunidad obliga a la concesionaria a compensar el daño replantando 20 hectáreas en la región
El futuro parque nacional de Guadarrama sucumbe al progreso. Las obras de ampliación de la A-6, para una vía de peaje, que obligarán a construir un nuevo túnel que atravesará la sierra, devastarán una superficie de masa forestal de unas 5,5 hectáreas. La pérdida de árboles se producirá, concretamente, en el tramo comprendido entre el Valle de los Caídos y la localidad segoviana de San Rafael. Para compensar esta pérdida de riqueza ecológica, la Comunidad de Madrid obliga a la empresa encargada de llevar a cabo las obras, Iberpistas, a reforestar unas 20 hectáreas en la región.
Jaime G. Treceño
Madrid- El paso firme del progreso se antepone a la riqueza medioambienta de la región. Esta es la conclusión que se extrae para tratar de explicar el proyecto del Gobierno central, aprobado a principios del verano por la Comunidad de Madrid, por el que el futuro parque nacional –tal y como han manifestado ambas administraciones– va a perder unas 5,5 hectáreas de masa forestal en favor de una flamante vía de peaje que lleva en la mochila la construcción de un nuevo túnel. Según se señala en el decreto de la Consejería de Transportes e Infraestructuras «por el que que se establecen las compensaciones y se declara la prevalencia del interés general», el proyecto de ampliación AP-6: Valle de los Caídos-San Rafael, causará la destrucción del monte denominado «Pina y Agregados», que simplemente desaparecerá.
Se trata de una masa forestal incluida en el Catálogo de Montes de Utilidad Pública de la Comunidad de Madrid perteneciente al Ayuntamiento de Guadarrama, ya que se encuentra en su término municipal. El decreto justifica la pérdida de masa forestal por considerar «superior el interés de la mejora del funcionamiento actual de la autopista AP-6, caracterizado por la existencia de fuertes retenciones en sentido Villalba en los períodos puntas de los fines de semana y festivos, así como en las operaciones de salida y retorno de los períodos vacacionales, sobre el interés forestal del citado monte», según se recoge en el decreto. La Dirección General del Medio Natural recibió al Ayuntamiento de Guadarrama, como propietario del monte, para conocer su opinión al respecto y éste «no realizó ninguna objeción al respecto».
El Servicio de Conservación de Montes de la mencionada Dirección General emitió un informe favorable fijando la superficie total que sería enajenada en virtud del interés general en 54.753 metros cuadrados. A la vez, comenzó el proceso de tramitación del Plan de ordenación de Recursos Naturales de la Sierra de Guadarrama para desclasificar los terrenos afectados y estableciendo, entre otras, una serie de condiciones, como el cumplimiento de la exigencia de la Declaración de Impacto Ambiental y la compensación por la disminución del suelo forestal. El 29 de julio el consejero de Transportes e Infraestructuras, Francisco Granados, dio el visto bueno definitivo. Pero previamente la Consejería, en cumplimiento de la Ley Forestal de Protección de la Naturaleza, estableció que el promotor de las obras «deberá compensar la disminución de suelo forestal con la reforestación de una superficie, en el ámbito de la Comunidad de Madrid, no menor de 195.054 metros cuadrados», es decir, unas 20 hectáreas.
Acto seguido, el pasado 30 de julio, el vicepresidente primero y portavoz del Gobierno regional, Ignacio González, anunció que el Gobierno regional daba luz verde al proyecto. La promotora de las obras es Iberpistas, empresa que explota la autopista de peaje. A cambio del permiso de las Administración, la empresa correrá con los gastos de la construcción un nuevo carril en la A-6, entre Las Matas y Guadarrama. De esta forma quedarían cuatro desde Las Rozas hasta la entrada al túnel, que también será de peaje. En 1999 el Ministerio de Fomento adjudicó a Iberpistas los trabajos.
El objetivo que se perseguía era descongestionar el tráfico que soporta esta arteria. Las constantes trabas medioambientales han conseguido que la puesta en marcha del proyecto se retardase constantemente. En un principio, cuando el Estado adjudicó las obras, se esperaba que los trabajos estuviesen concluidos en 2003, pero no ha sido así.
La Comunidad obliga a la concesionaria a compensar el daño replantando 20 hectáreas en la región
El futuro parque nacional de Guadarrama sucumbe al progreso. Las obras de ampliación de la A-6, para una vía de peaje, que obligarán a construir un nuevo túnel que atravesará la sierra, devastarán una superficie de masa forestal de unas 5,5 hectáreas. La pérdida de árboles se producirá, concretamente, en el tramo comprendido entre el Valle de los Caídos y la localidad segoviana de San Rafael. Para compensar esta pérdida de riqueza ecológica, la Comunidad de Madrid obliga a la empresa encargada de llevar a cabo las obras, Iberpistas, a reforestar unas 20 hectáreas en la región.
Jaime G. Treceño
Madrid- El paso firme del progreso se antepone a la riqueza medioambienta de la región. Esta es la conclusión que se extrae para tratar de explicar el proyecto del Gobierno central, aprobado a principios del verano por la Comunidad de Madrid, por el que el futuro parque nacional –tal y como han manifestado ambas administraciones– va a perder unas 5,5 hectáreas de masa forestal en favor de una flamante vía de peaje que lleva en la mochila la construcción de un nuevo túnel. Según se señala en el decreto de la Consejería de Transportes e Infraestructuras «por el que que se establecen las compensaciones y se declara la prevalencia del interés general», el proyecto de ampliación AP-6: Valle de los Caídos-San Rafael, causará la destrucción del monte denominado «Pina y Agregados», que simplemente desaparecerá.
Se trata de una masa forestal incluida en el Catálogo de Montes de Utilidad Pública de la Comunidad de Madrid perteneciente al Ayuntamiento de Guadarrama, ya que se encuentra en su término municipal. El decreto justifica la pérdida de masa forestal por considerar «superior el interés de la mejora del funcionamiento actual de la autopista AP-6, caracterizado por la existencia de fuertes retenciones en sentido Villalba en los períodos puntas de los fines de semana y festivos, así como en las operaciones de salida y retorno de los períodos vacacionales, sobre el interés forestal del citado monte», según se recoge en el decreto. La Dirección General del Medio Natural recibió al Ayuntamiento de Guadarrama, como propietario del monte, para conocer su opinión al respecto y éste «no realizó ninguna objeción al respecto».
El Servicio de Conservación de Montes de la mencionada Dirección General emitió un informe favorable fijando la superficie total que sería enajenada en virtud del interés general en 54.753 metros cuadrados. A la vez, comenzó el proceso de tramitación del Plan de ordenación de Recursos Naturales de la Sierra de Guadarrama para desclasificar los terrenos afectados y estableciendo, entre otras, una serie de condiciones, como el cumplimiento de la exigencia de la Declaración de Impacto Ambiental y la compensación por la disminución del suelo forestal. El 29 de julio el consejero de Transportes e Infraestructuras, Francisco Granados, dio el visto bueno definitivo. Pero previamente la Consejería, en cumplimiento de la Ley Forestal de Protección de la Naturaleza, estableció que el promotor de las obras «deberá compensar la disminución de suelo forestal con la reforestación de una superficie, en el ámbito de la Comunidad de Madrid, no menor de 195.054 metros cuadrados», es decir, unas 20 hectáreas.
Acto seguido, el pasado 30 de julio, el vicepresidente primero y portavoz del Gobierno regional, Ignacio González, anunció que el Gobierno regional daba luz verde al proyecto. La promotora de las obras es Iberpistas, empresa que explota la autopista de peaje. A cambio del permiso de las Administración, la empresa correrá con los gastos de la construcción un nuevo carril en la A-6, entre Las Matas y Guadarrama. De esta forma quedarían cuatro desde Las Rozas hasta la entrada al túnel, que también será de peaje. En 1999 el Ministerio de Fomento adjudicó a Iberpistas los trabajos.
El objetivo que se perseguía era descongestionar el tráfico que soporta esta arteria. Las constantes trabas medioambientales han conseguido que la puesta en marcha del proyecto se retardase constantemente. En un principio, cuando el Estado adjudicó las obras, se esperaba que los trabajos estuviesen concluidos en 2003, pero no ha sido así.