alexis91
April 3rd, 2010, 04:13 AM
No quiero dañar el thread de Turismo con esta noticia, así que la posteo aqui.
Era de esperarse, como todo proyecto en Puerto Rico :bash:
Resistencia a la instalación del teleférico en Jayuya (http://www.elnuevodia.com/resistenciaalainstalaciondeltelefericoenjayuya-694411.html)
Se alega que la construcción será nociva al ambiente
Por Gerardo E. Alvarado León / galvarado@elnuevodia.com
AUNQUE EL teleférico de Jayuya luce más real que nunca tras la reciente aprobación de la consulta de ubicación del proyecto, su construcción -pautada para principios de 2011- no tiene el aval de los vecinos, quienes prevén impactos ambientales adversos y alegan que el Municipio no cuenta con la infraestructura necesaria para atender a los miles de turistas que se espera visiten la atracción.
Rafael Rosario, portavoz del grupo Amigos y Amigas del Ambiente de la Tierra Alta, alegó que el teleférico, cuya trayectoria se extendería por 2.4 kilómetros entre los barrios Coabey y Mameyes, “no se ajusta a la realidad geológica del área”, ya que supuestamente los terrenos son propensos a erosión y de poca consistencia.
“La planificación que ha demostrado el Municipio no sólo es deficiente y mediocre, sino que va por encima del sentido común y del bienestar en particular de la naturaleza alrededor del proyecto”, sostuvo Rosario.
Agregó que el teleférico pasaría por encima de líneas de alto voltaje de la Autoridad de Energía Eléctrica, lo que pondría en riesgo la seguridad de los turistas a bordo de sus dos cabinas (con capacidad para 45 personas).
“Nunca se hicieron vistas públicas, la consulta de la geología del área es incierta y ese proyecto va a necesitar una cantidad enorme de energía que no sabemos de dónde la van a traer. No le vemos beneficio económico directo, aparte de toda esa locura de tráfico humano en masa y las consecuencias ecológicas”, puntualizó Rosario.
En términos similares se expresó Edmidio Marín, ex presidente de la Junta de Residentes de Gripiñas, quien llamó la atención de que “se ha perdido muchísimo dinero” y el proyecto todavía no ha arrancado.
“Se seleccionó un lugar (para construir el teleférico) que no es adecuado. La comunidad no ha participado en el proceso y es posible que el proyecto tenga efectos ambientales adversos. Será un fracaso”, advirtió.
Las gestiones de El Nuevo Día por conseguir la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto en la Junta de Planificación fueron infructuosas.
Pero estas declaraciones no le quitan el sueño al alcalde Jorge L. González Otero, quien aseguró que el proyecto no tendrá efectos negativos sobre el ambiente porque los referidos barrios “ya han sido impactados” con desarrollos de restaurantes, estacionamientos y viviendas.
“Hicimos un estimado y esperamos la visita de 1,000 personas diarias al teleférico. Estamos contemplando el costo del proyecto en $10 millones. Tenemos una asignación de $6.5 millones del Banco Gubernamental de Fomento, otra de $2 millones de la Compañía de Turismo y tenemos que hacer un préstamo a través de bonos de renta de hasta $3 millones”, precisó el funcionario.
Hace seis años, la entonces gobernadora Sila Calderón entregó al Alcalde $100 mil para adquirir parte de los terrenos donde se erigirá el teleférico. Asimismo, el ex gobernador Aníbal Acevedo Vilá concedió $2 millones para “garantizar” la construcción del proyecto.
González Otero aseguró que la infraestructura de acueductos, alcantarillados y electricidad en el Municipio “se mejoró” a fin de sustentar el proyecto. Especificó que no se construirán autopistas para llegar al teleférico, sino que las carreteras existentes serán rehabilitadas.
“El Municipio será el operador del teleférico y queremos que el pueblo desarrolle una industria de servicios en las áreas aledañas al proyecto”, sumó el Alcalde.
Por su parte, el director de Planificación y Desarrollo de Turismo, José Juan Terrasa, indicó que la agencia endosó el proyecto en 2008 porque es un “atractivo único”.
“La Compañía tiene una política pública de descentralizar el turismo del área metro. El centro de la Isla tiene muchos atractivos, sobre todo de naturaleza”, dijo.
Según Terrasa, mientras se erige el teleférico, Turismo iniciará gestiones para identificar compañías que organicen visitas al área y para que el proyecto se incluya como uno de los destinos que promociona la agencia.
“El teleférico será una excusa para que el turista llegue al centro de la Isla y disfrute de los bosques, lagos, hospederías y haciendas cafetaleras del área”, acotó.
Era de esperarse, como todo proyecto en Puerto Rico :bash:
Resistencia a la instalación del teleférico en Jayuya (http://www.elnuevodia.com/resistenciaalainstalaciondeltelefericoenjayuya-694411.html)
Se alega que la construcción será nociva al ambiente
Por Gerardo E. Alvarado León / galvarado@elnuevodia.com
AUNQUE EL teleférico de Jayuya luce más real que nunca tras la reciente aprobación de la consulta de ubicación del proyecto, su construcción -pautada para principios de 2011- no tiene el aval de los vecinos, quienes prevén impactos ambientales adversos y alegan que el Municipio no cuenta con la infraestructura necesaria para atender a los miles de turistas que se espera visiten la atracción.
Rafael Rosario, portavoz del grupo Amigos y Amigas del Ambiente de la Tierra Alta, alegó que el teleférico, cuya trayectoria se extendería por 2.4 kilómetros entre los barrios Coabey y Mameyes, “no se ajusta a la realidad geológica del área”, ya que supuestamente los terrenos son propensos a erosión y de poca consistencia.
“La planificación que ha demostrado el Municipio no sólo es deficiente y mediocre, sino que va por encima del sentido común y del bienestar en particular de la naturaleza alrededor del proyecto”, sostuvo Rosario.
Agregó que el teleférico pasaría por encima de líneas de alto voltaje de la Autoridad de Energía Eléctrica, lo que pondría en riesgo la seguridad de los turistas a bordo de sus dos cabinas (con capacidad para 45 personas).
“Nunca se hicieron vistas públicas, la consulta de la geología del área es incierta y ese proyecto va a necesitar una cantidad enorme de energía que no sabemos de dónde la van a traer. No le vemos beneficio económico directo, aparte de toda esa locura de tráfico humano en masa y las consecuencias ecológicas”, puntualizó Rosario.
En términos similares se expresó Edmidio Marín, ex presidente de la Junta de Residentes de Gripiñas, quien llamó la atención de que “se ha perdido muchísimo dinero” y el proyecto todavía no ha arrancado.
“Se seleccionó un lugar (para construir el teleférico) que no es adecuado. La comunidad no ha participado en el proceso y es posible que el proyecto tenga efectos ambientales adversos. Será un fracaso”, advirtió.
Las gestiones de El Nuevo Día por conseguir la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto en la Junta de Planificación fueron infructuosas.
Pero estas declaraciones no le quitan el sueño al alcalde Jorge L. González Otero, quien aseguró que el proyecto no tendrá efectos negativos sobre el ambiente porque los referidos barrios “ya han sido impactados” con desarrollos de restaurantes, estacionamientos y viviendas.
“Hicimos un estimado y esperamos la visita de 1,000 personas diarias al teleférico. Estamos contemplando el costo del proyecto en $10 millones. Tenemos una asignación de $6.5 millones del Banco Gubernamental de Fomento, otra de $2 millones de la Compañía de Turismo y tenemos que hacer un préstamo a través de bonos de renta de hasta $3 millones”, precisó el funcionario.
Hace seis años, la entonces gobernadora Sila Calderón entregó al Alcalde $100 mil para adquirir parte de los terrenos donde se erigirá el teleférico. Asimismo, el ex gobernador Aníbal Acevedo Vilá concedió $2 millones para “garantizar” la construcción del proyecto.
González Otero aseguró que la infraestructura de acueductos, alcantarillados y electricidad en el Municipio “se mejoró” a fin de sustentar el proyecto. Especificó que no se construirán autopistas para llegar al teleférico, sino que las carreteras existentes serán rehabilitadas.
“El Municipio será el operador del teleférico y queremos que el pueblo desarrolle una industria de servicios en las áreas aledañas al proyecto”, sumó el Alcalde.
Por su parte, el director de Planificación y Desarrollo de Turismo, José Juan Terrasa, indicó que la agencia endosó el proyecto en 2008 porque es un “atractivo único”.
“La Compañía tiene una política pública de descentralizar el turismo del área metro. El centro de la Isla tiene muchos atractivos, sobre todo de naturaleza”, dijo.
Según Terrasa, mientras se erige el teleférico, Turismo iniciará gestiones para identificar compañías que organicen visitas al área y para que el proyecto se incluya como uno de los destinos que promociona la agencia.
“El teleférico será una excusa para que el turista llegue al centro de la Isla y disfrute de los bosques, lagos, hospederías y haciendas cafetaleras del área”, acotó.