Darconte
October 28th, 2004, 10:14 PM
El alcalde explica el modelo de ciudad proyectado por su Gobierno en la Conferencia Internacional sobre Urbanismo y Automoción
“El proyecto de Ciudad que Madrid está desarrollando trata de hacer realidad los derechos urbanos (lugar, espacio público, monumentalidad y belleza) y conciliarlos con el derecho a la movilidad, al medio ambiente y la seguridad”
· El Plan de Rehabilitación de Centro prevé la restricción de tráfico en 12 kilómetros de calles y la configuración de un circuito de bulevares de 35 kilómetros
Madrid, 28-oct-‘04
La política del Gobierno de la Ciudad de Madrid para conseguir la ‘ciudad ideal’ pasa por hacer efectiva la transición de un modelo presidido por la automoción a otro que, sin excluirla, apuesta por la movilidad. “Hacer ciudad es, ante todo, reconocer el derecho a la ciudad para todos. Por este motivo, se hace imprescindible optimizar la movilidad de todos los ciudadanos”, ha declarado hoy el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, durante la clausura de la III Conferencia Internacional sobre Urbanismo y Automoción. Europa: la ciudad ideal.
Gallardón se ha referido a la ciudad de los flujos, con desplazamientos diarios de millones de personas que viven o trabajan en ella y a la ciudad de los usos, en la que el protagonista es el espacio laboral, de residencia, de recreo o cualquier otro en el que se de la convivencia entre los ciudadanos. ”Ambas ciudades han sido analizadas, previstas y atendidas -ha señalado el alcalde- en el gran proyecto de transformación urbana que el Gobierno de la Ciudad impulsa actualmente, dentro de un planteamiento general que busca superar la automoción como protagonista único de la ciudad de los flujos, y confía en el concepto más amplio y complejo de la movilidad para mejorar aquélla y al mismo tiempo hacer factible el fortalecimiento de la ciudad de los usos ”.
El Ayuntamiento viene desarrollando políticas que dan prioridad al espacio público, por ser el lugar de encuentro de los ciudadanos. Estas políticas se legitiman, en opinión del alcalde, en tres derechos urbanos integradores, que van más allá de los derechos cívicos y sociales habituales. “ El derecho al lugar , pues creemos que los ciudadanos tienen derecho a mantener su residencia en el lugar donde entablan sus relaciones sociales. El derecho al espacio público y a la monumentalidad, porque el espacio público es el ámbito de encuentro por excelencia, allí donde convergen las vivencias entre los ciudadanos. Y en tercer lugar defendemos un derecho a la belleza, a partir de la convicción de que la estética del espacio urbano es su ética”.
El proyecto de Ciudad que Madrid está desarrollando trata de hacer realidad esos derechos urbanos y conciliarlos con el derecho a la movilidad, al medio ambiente y la seguridad. Gallardón ha explicado este planteamiento, poniendo como ejemplo algunas de las operaciones de transformación urbana que se están llevando a cabo en la Ciudad de Madrid y las políticas que afectan estrictamente a la movilidad. Entre las primeras figuran el Plan de revitalización del Centro Urbano y la modernización de la M-30.
Revitalización del Centro y M-30
El Plan de Rehabilitación del Centro incluye la mejora medioambiental y un cambio del modelo de movilidad en esta zona de la ciudad para incorporar redes peatonales y de uso exclusivo de los vehículos de residentes. “Para ello daremos prioridad al transporte público sobre el privado y eliminaremos progresivamente el aparcamiento en superficie”.
En principio, formarán parte del proyecto ocho de estas redes. Además, está prevista la actuación en bulevares y glorietas, en las que tendrán un lugar destacado la vegetación y el espacio para el paseo y la estancia. La restricción de tráfico afectará a más de 12 kilómetros de calles y la configuración de un circuito de bulevares de 35 kilómetros.
Madrid Calle 30 es la segunda gran iniciativa del modelo urbano que está desarrollando la Ciudad y sitúa al ciudadano como protagonista. Esta iniciativa, en palabras de Galardón “incrementa la seguridad, reduce la contaminación, facilita la movilidad y vertebra la ciudad, cerrando una herida histórica y permitiendo la recuperación integral del Manzanares”.
Este proyecto, además, favorece la comunicación entre barrios, el acceso a nuevas áreas lúdicas y hace posible la movilidad del ciudadano a pie o en bicicleta. Entre las actuaciones más significativas destacan el soterramiento parcial de la vía de circunvalación en una zona sobre la que se construirá un parque urbano de 500.000 metros cuadrados.
Esta iniciativa implica una importante mejora ambiental para la ciudad , ya que supondrá el ahorro de 25 millones de litros de combustible al año, lo que conlleva una disminución de la emisión de gases de efecto invernadero, estimada en 35.000 toneladas anuales.
Movilidad
Para el alcalde, el derecho a la movilidad de los ciudadanos debe salvaguardar el protagonismo de éstos, de ahí que se hayan reservado áreas exclusivas para el transporte público y el peatón. A los 8 kilómetros de zonas peatonales que ya existen, entre las que destacan la Plaza de Chueca, el centro de Villa de Vallecas y la calle Huertas, el Gobierno de la Ciudad ha añadido otras actuaciones en la Puerta del Sol, donde ha ampliado el horario de restricción de la circulación de vehículos, y en la Gran Vía, que durante los domingos comerciales y Navidad acoge al peatón y celebra, a la altura de Callao, conciertos gratuitos.
Entre las medias adoptadas para garantizar el derecho de los ciudadanos a disfrutar de un medio ambiente de calidad, el alcalde ha citado la restricción del tráfico en la Casa de Campo, en del Parque del Oeste y en la Dehesa de la Villa. También se ha referido al impulso dado por el Ayuntamiento al Sistema de Estacionamiento Regulado, que, por medio de parquímetros, ofrece 87.809 plazas en 30 barrios y ocho distritos, y que actualmente está estudiando extender más allá de la M-30, a los ejes comerciales y cascos históricos de los barrios que un día fueron municipios.
Transporte público
La creación de una mesa de trabajo para estudiar la mejora de la carga y descarga, y el fomento de alternativas al automóvil como las motos o las bicicletas, mediante carriles bici urbanos en este último caso, así como la creación del cuerpo de agentes de Movilidad, “completan esta faceta de la política de movilidad que busca racionalizar el tráfico, y que también se ocupa de su mayor seguridad, como atestigua, por ejemplo, la limitación de velocidad en la M-30”, ha señalado Gallardón.
En lo que se refiere al transporte público, el alcalde ha recordado que Madrid cuenta ya con una red de Metro que es la tercera de Europa y la sexta del mundo, con 226 kilómetros, que en 2007 serán 300, y que hoy dispone de un intercambiador, el primero en Europa, con una línea directa al aeropuerto que permite facturar el equipaje y trasladarse a él en 12 minutos.
El Gobierno de la Ciudad se ha comprometido, además, a dotar de la misma calidad a la red antigua del Metro que a la que ha sido creada desde 1995, con operaciones de reforma que ya han beneficiado a las líneas 2 y 3. Los 3.094 kilómetros y 9.000 paradas de autobús urbano vertebran en superficie este sistema, bien engarzado con el servicio de cercanías ferroviario, y reforzado desde este verano con la implantación de los separadores físicos del carril bus, que tienen el objeto de aumentar la velocidad y frecuencia de los autobuses. “La futura construcción de nuevos intercambiadores, y la reforma de la M-30 a la que ya me he referido, completan el que es uno de los mejores transportes públicos del mundo”, ha concluido Alberto Ruiz-Gallardón./
“El proyecto de Ciudad que Madrid está desarrollando trata de hacer realidad los derechos urbanos (lugar, espacio público, monumentalidad y belleza) y conciliarlos con el derecho a la movilidad, al medio ambiente y la seguridad”
· El Plan de Rehabilitación de Centro prevé la restricción de tráfico en 12 kilómetros de calles y la configuración de un circuito de bulevares de 35 kilómetros
Madrid, 28-oct-‘04
La política del Gobierno de la Ciudad de Madrid para conseguir la ‘ciudad ideal’ pasa por hacer efectiva la transición de un modelo presidido por la automoción a otro que, sin excluirla, apuesta por la movilidad. “Hacer ciudad es, ante todo, reconocer el derecho a la ciudad para todos. Por este motivo, se hace imprescindible optimizar la movilidad de todos los ciudadanos”, ha declarado hoy el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, durante la clausura de la III Conferencia Internacional sobre Urbanismo y Automoción. Europa: la ciudad ideal.
Gallardón se ha referido a la ciudad de los flujos, con desplazamientos diarios de millones de personas que viven o trabajan en ella y a la ciudad de los usos, en la que el protagonista es el espacio laboral, de residencia, de recreo o cualquier otro en el que se de la convivencia entre los ciudadanos. ”Ambas ciudades han sido analizadas, previstas y atendidas -ha señalado el alcalde- en el gran proyecto de transformación urbana que el Gobierno de la Ciudad impulsa actualmente, dentro de un planteamiento general que busca superar la automoción como protagonista único de la ciudad de los flujos, y confía en el concepto más amplio y complejo de la movilidad para mejorar aquélla y al mismo tiempo hacer factible el fortalecimiento de la ciudad de los usos ”.
El Ayuntamiento viene desarrollando políticas que dan prioridad al espacio público, por ser el lugar de encuentro de los ciudadanos. Estas políticas se legitiman, en opinión del alcalde, en tres derechos urbanos integradores, que van más allá de los derechos cívicos y sociales habituales. “ El derecho al lugar , pues creemos que los ciudadanos tienen derecho a mantener su residencia en el lugar donde entablan sus relaciones sociales. El derecho al espacio público y a la monumentalidad, porque el espacio público es el ámbito de encuentro por excelencia, allí donde convergen las vivencias entre los ciudadanos. Y en tercer lugar defendemos un derecho a la belleza, a partir de la convicción de que la estética del espacio urbano es su ética”.
El proyecto de Ciudad que Madrid está desarrollando trata de hacer realidad esos derechos urbanos y conciliarlos con el derecho a la movilidad, al medio ambiente y la seguridad. Gallardón ha explicado este planteamiento, poniendo como ejemplo algunas de las operaciones de transformación urbana que se están llevando a cabo en la Ciudad de Madrid y las políticas que afectan estrictamente a la movilidad. Entre las primeras figuran el Plan de revitalización del Centro Urbano y la modernización de la M-30.
Revitalización del Centro y M-30
El Plan de Rehabilitación del Centro incluye la mejora medioambiental y un cambio del modelo de movilidad en esta zona de la ciudad para incorporar redes peatonales y de uso exclusivo de los vehículos de residentes. “Para ello daremos prioridad al transporte público sobre el privado y eliminaremos progresivamente el aparcamiento en superficie”.
En principio, formarán parte del proyecto ocho de estas redes. Además, está prevista la actuación en bulevares y glorietas, en las que tendrán un lugar destacado la vegetación y el espacio para el paseo y la estancia. La restricción de tráfico afectará a más de 12 kilómetros de calles y la configuración de un circuito de bulevares de 35 kilómetros.
Madrid Calle 30 es la segunda gran iniciativa del modelo urbano que está desarrollando la Ciudad y sitúa al ciudadano como protagonista. Esta iniciativa, en palabras de Galardón “incrementa la seguridad, reduce la contaminación, facilita la movilidad y vertebra la ciudad, cerrando una herida histórica y permitiendo la recuperación integral del Manzanares”.
Este proyecto, además, favorece la comunicación entre barrios, el acceso a nuevas áreas lúdicas y hace posible la movilidad del ciudadano a pie o en bicicleta. Entre las actuaciones más significativas destacan el soterramiento parcial de la vía de circunvalación en una zona sobre la que se construirá un parque urbano de 500.000 metros cuadrados.
Esta iniciativa implica una importante mejora ambiental para la ciudad , ya que supondrá el ahorro de 25 millones de litros de combustible al año, lo que conlleva una disminución de la emisión de gases de efecto invernadero, estimada en 35.000 toneladas anuales.
Movilidad
Para el alcalde, el derecho a la movilidad de los ciudadanos debe salvaguardar el protagonismo de éstos, de ahí que se hayan reservado áreas exclusivas para el transporte público y el peatón. A los 8 kilómetros de zonas peatonales que ya existen, entre las que destacan la Plaza de Chueca, el centro de Villa de Vallecas y la calle Huertas, el Gobierno de la Ciudad ha añadido otras actuaciones en la Puerta del Sol, donde ha ampliado el horario de restricción de la circulación de vehículos, y en la Gran Vía, que durante los domingos comerciales y Navidad acoge al peatón y celebra, a la altura de Callao, conciertos gratuitos.
Entre las medias adoptadas para garantizar el derecho de los ciudadanos a disfrutar de un medio ambiente de calidad, el alcalde ha citado la restricción del tráfico en la Casa de Campo, en del Parque del Oeste y en la Dehesa de la Villa. También se ha referido al impulso dado por el Ayuntamiento al Sistema de Estacionamiento Regulado, que, por medio de parquímetros, ofrece 87.809 plazas en 30 barrios y ocho distritos, y que actualmente está estudiando extender más allá de la M-30, a los ejes comerciales y cascos históricos de los barrios que un día fueron municipios.
Transporte público
La creación de una mesa de trabajo para estudiar la mejora de la carga y descarga, y el fomento de alternativas al automóvil como las motos o las bicicletas, mediante carriles bici urbanos en este último caso, así como la creación del cuerpo de agentes de Movilidad, “completan esta faceta de la política de movilidad que busca racionalizar el tráfico, y que también se ocupa de su mayor seguridad, como atestigua, por ejemplo, la limitación de velocidad en la M-30”, ha señalado Gallardón.
En lo que se refiere al transporte público, el alcalde ha recordado que Madrid cuenta ya con una red de Metro que es la tercera de Europa y la sexta del mundo, con 226 kilómetros, que en 2007 serán 300, y que hoy dispone de un intercambiador, el primero en Europa, con una línea directa al aeropuerto que permite facturar el equipaje y trasladarse a él en 12 minutos.
El Gobierno de la Ciudad se ha comprometido, además, a dotar de la misma calidad a la red antigua del Metro que a la que ha sido creada desde 1995, con operaciones de reforma que ya han beneficiado a las líneas 2 y 3. Los 3.094 kilómetros y 9.000 paradas de autobús urbano vertebran en superficie este sistema, bien engarzado con el servicio de cercanías ferroviario, y reforzado desde este verano con la implantación de los separadores físicos del carril bus, que tienen el objeto de aumentar la velocidad y frecuencia de los autobuses. “La futura construcción de nuevos intercambiadores, y la reforma de la M-30 a la que ya me he referido, completan el que es uno de los mejores transportes públicos del mundo”, ha concluido Alberto Ruiz-Gallardón./