cellete
October 31st, 2004, 10:58 AM
LA CRISIS DE LOS CONSERVADORES GALLEGOS
Palmou, Rojo y López Veiga dejarán la Xunta si Fraga cede ante los críticos
La dirección nacional del PP niega que exista una crisis en Galicia y pide que se respete la dirección regional elegida en el congreso. Baltar argumenta que lo que los compromisarios votaron fue a Fraga como líder en Galicia y no a los miembros de su lista.
Redacción.A Coruña
Los conselleiros de Pesca e Asuntos Marítimos, Enrique López Veiga, y Familia, Xuventude, Deporte e Voluntariado, Pilar Rojo, están dispuestos a sumarse al titular de Xustiza, Jesús Palmou, y abandonar el Gobierno de la Xunta si este último es obligado a renunciar al puesto de secretario general del Partido Popular de Galicia el miércoles en la reunión del Comité Ejecutivo.
Palmou se negó el pasado viernes a abandonar la Secretaría General, tal y como le pidió Manuel Fraga, apenas unos días después de ser elegido en el congreso regional, y dejó claro que de ser obligado a abandonar el puesto de número dos dimitiría también como titular de Xustiza por sentirse desautorizado. De hecho, el presidente de la Xunta ya tiene en su despacho de
San Caetano una carta con su dimisión como conselleiro para que haga uso de ella si le destituye como secretario general del PP gallego, según confirmaron ayer fuentes de la Xunta.
El conflicto está ahora pendiente de la reunión que Palmou y Fraga mantendrán el próximo martes, víspera del Comité Ejecutivo que debe establecer quién ocupa la Secretaría General, y sobre él planea la posibilidad de una crisis de Gobierno sin precedentes desde que Manuel Fraga llegó a la Presidencia de la Xunta, hace ahora 15 años. Porque a la posible renuncia de Palmou se suman ahora, al menos, las de Enrique López Veiga y Pilar Rojo, otros dos reconocidos partidarios del presidente nacional, Mariano Rajoy, enfrentado a los críticos del partido en Galicia, cuyos máximos representantes son el presidente de la Diputación de Ourense, José Luis Baltar, y el ex conselleiro de Política Territorial, José Cuiña.
Respeto mutuo
La caída de Palmou como número dos del PP, supuestamente una de las concesiones que Fraga habría hecho a Baltar para evitar que éste abandone el partido, choca frontalmente con los planes de Mariano Rajoy, que el mismo viernes manifestó públicamente su respaldo al conselleiro de Xustiza frente a la intención de Fraga de privarle de la Secretaría General. Sin embargo, Manuel Fraga, preguntado al respecto ayer en A Veiga (Ourense), a donde acudió precisamente en compañía de la conselleira Pilar Rojo, evitó el enfrentamiento y se limitó a declarar que "todo lo que dice" el presidente nacional del PP merece su "mayor respeto. Seguro que a él le ocurre lo mismo", añadió en defensa de su autonomía en el PP gallego.
El secretario general del PP, Ángel Acebes, negó ayer desde Murcia que exista una crisis en el PP de Galicia, ya que, según explicó, su actual dirección y equipo cuenta con el respaldo de sus militantes, como se puso de manifiesto en el Congreso regional de la semana pasada. "Las crisis se reflejan en los congresos y en las elecciones, y en el congreso gallego, a pesar de que mucha gente auguró diferencias y crisis, hubo un respaldo de más del 90% al equipo y a la dirección que surgió", destacó.
Sin embargo, para el número dos del PSOE, José Blanco, "el reciente congreso no resolvió los problemas; al contrario, los agudizó". "La prueba evidente es que nos encontramos con el anuncio del cambio del secretario general después de que hace unos días fuera elegido democráticamente por el conjunto del partido", afirmó ayer Chantada.
También Baltar, líder de los rebeldes y quien ya había pedido la cabeza de Palmou tras la destitución de Cuiña, aseguró que el amago de escisión está "zanjado" y que "no hay reapertura ni nueva crisis". Defiende que "lo que se votó realmente en el congreso regional es al presidente del partido", es decir, a Manuel Fraga. Además, considera que "es el presidente Fraga el que tiene que tomar las decisiones de lo que quiere hacer con el partido en Galicia".
Palmou, Rojo y López Veiga dejarán la Xunta si Fraga cede ante los críticos
La dirección nacional del PP niega que exista una crisis en Galicia y pide que se respete la dirección regional elegida en el congreso. Baltar argumenta que lo que los compromisarios votaron fue a Fraga como líder en Galicia y no a los miembros de su lista.
Redacción.A Coruña
Los conselleiros de Pesca e Asuntos Marítimos, Enrique López Veiga, y Familia, Xuventude, Deporte e Voluntariado, Pilar Rojo, están dispuestos a sumarse al titular de Xustiza, Jesús Palmou, y abandonar el Gobierno de la Xunta si este último es obligado a renunciar al puesto de secretario general del Partido Popular de Galicia el miércoles en la reunión del Comité Ejecutivo.
Palmou se negó el pasado viernes a abandonar la Secretaría General, tal y como le pidió Manuel Fraga, apenas unos días después de ser elegido en el congreso regional, y dejó claro que de ser obligado a abandonar el puesto de número dos dimitiría también como titular de Xustiza por sentirse desautorizado. De hecho, el presidente de la Xunta ya tiene en su despacho de
San Caetano una carta con su dimisión como conselleiro para que haga uso de ella si le destituye como secretario general del PP gallego, según confirmaron ayer fuentes de la Xunta.
El conflicto está ahora pendiente de la reunión que Palmou y Fraga mantendrán el próximo martes, víspera del Comité Ejecutivo que debe establecer quién ocupa la Secretaría General, y sobre él planea la posibilidad de una crisis de Gobierno sin precedentes desde que Manuel Fraga llegó a la Presidencia de la Xunta, hace ahora 15 años. Porque a la posible renuncia de Palmou se suman ahora, al menos, las de Enrique López Veiga y Pilar Rojo, otros dos reconocidos partidarios del presidente nacional, Mariano Rajoy, enfrentado a los críticos del partido en Galicia, cuyos máximos representantes son el presidente de la Diputación de Ourense, José Luis Baltar, y el ex conselleiro de Política Territorial, José Cuiña.
Respeto mutuo
La caída de Palmou como número dos del PP, supuestamente una de las concesiones que Fraga habría hecho a Baltar para evitar que éste abandone el partido, choca frontalmente con los planes de Mariano Rajoy, que el mismo viernes manifestó públicamente su respaldo al conselleiro de Xustiza frente a la intención de Fraga de privarle de la Secretaría General. Sin embargo, Manuel Fraga, preguntado al respecto ayer en A Veiga (Ourense), a donde acudió precisamente en compañía de la conselleira Pilar Rojo, evitó el enfrentamiento y se limitó a declarar que "todo lo que dice" el presidente nacional del PP merece su "mayor respeto. Seguro que a él le ocurre lo mismo", añadió en defensa de su autonomía en el PP gallego.
El secretario general del PP, Ángel Acebes, negó ayer desde Murcia que exista una crisis en el PP de Galicia, ya que, según explicó, su actual dirección y equipo cuenta con el respaldo de sus militantes, como se puso de manifiesto en el Congreso regional de la semana pasada. "Las crisis se reflejan en los congresos y en las elecciones, y en el congreso gallego, a pesar de que mucha gente auguró diferencias y crisis, hubo un respaldo de más del 90% al equipo y a la dirección que surgió", destacó.
Sin embargo, para el número dos del PSOE, José Blanco, "el reciente congreso no resolvió los problemas; al contrario, los agudizó". "La prueba evidente es que nos encontramos con el anuncio del cambio del secretario general después de que hace unos días fuera elegido democráticamente por el conjunto del partido", afirmó ayer Chantada.
También Baltar, líder de los rebeldes y quien ya había pedido la cabeza de Palmou tras la destitución de Cuiña, aseguró que el amago de escisión está "zanjado" y que "no hay reapertura ni nueva crisis". Defiende que "lo que se votó realmente en el congreso regional es al presidente del partido", es decir, a Manuel Fraga. Además, considera que "es el presidente Fraga el que tiene que tomar las decisiones de lo que quiere hacer con el partido en Galicia".