hugo_hlv
November 9th, 2004, 01:00 PM
El empresariado de Ayamonte se movilizará el próximo viernes en contra de la medida portuguesa de instalar un peaje en esta vital autovía
Huelva. El Gobierno portugués tiene en proyecto convertir en autovía de peaje la actual vía de comunicación entre Vila Real de Santo Antonio y Lagos, lo que supondría un grave perjuicio para el empresariado de la zona. Es por ello que el próximo viernes, desde las nueve de la mañana, están convocados los empresarios portugueses y de la zona de influencia de Ayamonte a una manifestación con coches en plena carretera (a la altura de Vila Real) en contra de la decisión de las autoridades portuguesas de crear un nuevo peaje en la autovía que une Vila Real de Santo Antonio con Lagos y que afecta igualmente al transito hacia las principales localidades de Faro, Lisboa y Oporto. A la concentración se unirán representantes de los ayuntamientos de los municipios afectados a ambos lados de la frontera.
Hasta el momento no se ha contactado con las autoridades gubernamentales de ambos países, aunque el malestar es tal que no se descarta que representaciones de uno y otro lado hagan llegar su protesta de manera oficial al Gobierno de Lisboa.
La preocupación y el malestar entre los empresarios ayamontinos y los de las zonas próximas es tal dado que la medida supone un grave perjuicio económico para un sector como el empresarial que realiza gran parte de su actividad comercial con el vecino país, de modo que nada más cruzar el puente de Ayamonte, a unos pocos kilómetros, ya sabe que hay que abonar por un viaje que hasta el momento no tenía coste alguno, pudiendo en ocasiones triplicar los gastos de las transacciones, lo que repercutirá negativamente en los productos.
Hay que tener en cuenta que empresas de la Costa onubense pueden llegar a tener tal dependencia de sus ventas en Portugal, caso del Algarve, Oporto o Lisboa, que el gravamen del coste de la autovía puede hacer que sus productos se resientan al perder competitividad, al mismo tiempo que muchas de las mercancías que llegan desde el país vecino a la zona de Ayamonte y su área de influencia opten por irse a otros sitios que les resulte menos oneroso.
Según afirmaba a este diario la secretaria de la Cámara de Comercio ayamontina y técnico de la FOE, Carmen María Báñez, "estamos tratando un tema muy serio que puede provocar un gran perjuicio económico y social a la localidad de Ayamonte, ya que el gasto extra de los traslados repercute claramente en los costes, lo que convierte el peaje en un claro obstáculo para el desarrollo de una zona como ésta que depende tanto de las comunicaciones con el país vecino". Para Báñez, el tener que acudir, por ejemplo, a Lisboa, supondrá ahora un gran problema para el bolsillo del empresario onubense, ya que al coste cada vez más caro de la gasolina, hay que añadir presupuesto para el peaje nuevo en unas transacciones que pueden llegar a realizarse dos o tres veces por semana. A parte de que un peaje ocasiona por momentos retenciones, por lo que la vía dejará de ser tan rápida, ya que no se trata de una nueva, sino de la misma a un precio totalmente diferente.
Este puede ser el primer caso en Europa del cambio de una autovía de libre circulación sin coste alguno a otra de peaje, cuando ocasionalmente suele ser al revés, del mismo modo que parte de los más de cien kilómetros de la nueva autovía de peaje supondrá un gravamen extra para los habituales viajantes a la zona de la capital lisboeta, que sí que cuenta ya con su respectivo pago por circular por ella.
Huelva. El Gobierno portugués tiene en proyecto convertir en autovía de peaje la actual vía de comunicación entre Vila Real de Santo Antonio y Lagos, lo que supondría un grave perjuicio para el empresariado de la zona. Es por ello que el próximo viernes, desde las nueve de la mañana, están convocados los empresarios portugueses y de la zona de influencia de Ayamonte a una manifestación con coches en plena carretera (a la altura de Vila Real) en contra de la decisión de las autoridades portuguesas de crear un nuevo peaje en la autovía que une Vila Real de Santo Antonio con Lagos y que afecta igualmente al transito hacia las principales localidades de Faro, Lisboa y Oporto. A la concentración se unirán representantes de los ayuntamientos de los municipios afectados a ambos lados de la frontera.
Hasta el momento no se ha contactado con las autoridades gubernamentales de ambos países, aunque el malestar es tal que no se descarta que representaciones de uno y otro lado hagan llegar su protesta de manera oficial al Gobierno de Lisboa.
La preocupación y el malestar entre los empresarios ayamontinos y los de las zonas próximas es tal dado que la medida supone un grave perjuicio económico para un sector como el empresarial que realiza gran parte de su actividad comercial con el vecino país, de modo que nada más cruzar el puente de Ayamonte, a unos pocos kilómetros, ya sabe que hay que abonar por un viaje que hasta el momento no tenía coste alguno, pudiendo en ocasiones triplicar los gastos de las transacciones, lo que repercutirá negativamente en los productos.
Hay que tener en cuenta que empresas de la Costa onubense pueden llegar a tener tal dependencia de sus ventas en Portugal, caso del Algarve, Oporto o Lisboa, que el gravamen del coste de la autovía puede hacer que sus productos se resientan al perder competitividad, al mismo tiempo que muchas de las mercancías que llegan desde el país vecino a la zona de Ayamonte y su área de influencia opten por irse a otros sitios que les resulte menos oneroso.
Según afirmaba a este diario la secretaria de la Cámara de Comercio ayamontina y técnico de la FOE, Carmen María Báñez, "estamos tratando un tema muy serio que puede provocar un gran perjuicio económico y social a la localidad de Ayamonte, ya que el gasto extra de los traslados repercute claramente en los costes, lo que convierte el peaje en un claro obstáculo para el desarrollo de una zona como ésta que depende tanto de las comunicaciones con el país vecino". Para Báñez, el tener que acudir, por ejemplo, a Lisboa, supondrá ahora un gran problema para el bolsillo del empresario onubense, ya que al coste cada vez más caro de la gasolina, hay que añadir presupuesto para el peaje nuevo en unas transacciones que pueden llegar a realizarse dos o tres veces por semana. A parte de que un peaje ocasiona por momentos retenciones, por lo que la vía dejará de ser tan rápida, ya que no se trata de una nueva, sino de la misma a un precio totalmente diferente.
Este puede ser el primer caso en Europa del cambio de una autovía de libre circulación sin coste alguno a otra de peaje, cuando ocasionalmente suele ser al revés, del mismo modo que parte de los más de cien kilómetros de la nueva autovía de peaje supondrá un gravamen extra para los habituales viajantes a la zona de la capital lisboeta, que sí que cuenta ya con su respectivo pago por circular por ella.