Rutenio
December 17th, 2004, 01:21 PM
Comenté hace unos meses en este foro, hablando del puerto de Ferrol, que la regasificadora de Mugardos me parecía peligrosa tan cerca del arsenal y de los únicos astilleros de España especializados en combatientes de superficie como fragatas y portaaviones. Ahora, se destapa el tema.
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FERROL
BONO INVESTIGARÁ LOS RIESGOS DENUNCIADOS EN 1999 POR DOS ALTOS MANDOS DEL ARSENAL, QUE FUERON IGNORADOS POR TRILLO
Defensa estudia si la planta de gas afecta a la seguridad de la Armada
El ex ministro de Defensa aseguró en 2002 que la regasificadora no invadía la zona de seguridad del Arsenal. Un informe de la Armada alerta, sin embargo, de que la factoría puede infringir normas sobre áreas de interés para la defensa nacional.
S. Vizoso.A Coruña
El gabinete de José Bono estudiará el informe redactado en 1999 por dos altos mandos de la Armada en Ferrol en el que se denuncian los riesgos de la planta de gas de Mugardos para la seguridad militar. El documento, cuyo contenido ofreció ayer en exclusiva LA OPINIÓN, ha sido remitido recientemente al ministro por el general ferrolano José Gabeiras, fue ignorado por el anterior responsable de Defensa, Federico Trillo, que dio el visto bueno a la factoría que se construye a 1.000 metros del Arsenal.
En septiembre de 2002, Trillo envió una carta a una asociación de vecinos de Mugardos en la que asegura que su departamento no pudo "intervenir" en la tramitación de los permisos para la planta de Reganosa porque "la instalación se encuentra fuera de los límites de las zonas de seguridad señaladas para las instalaciones militares en la ría de Ferrol". Sin embargo, la opinión de las autoridades de la Zona Marítima del Cantábrico, a la que pertenece el Arsenal de Ferrol, es distinta.
El informe, elaborado por el contralmirante jefe del Estado Mayor, Pedro Español Jofre de Villegas, y avalado por el entonces almirante jefe de la Zona Marítima del Cantábrico, Rafael de Morales, advierte de que la factoría promovida por Reganosa afecta a la zona de seguridad de la base naval ferrolana, en la que se almacenan armas y municiones y donde fondean buques de guerra de la OTAN.
Los dos altos mandos de la Armada argumentan que el riesgo para la seguridad militar se deben al frecuente tránsito de barcos en la ría, que aumenta las probabilidades de accidente para las naves cargadas de gas que se dirigirán a la planta de Mugardos. "Existe el riesgo de que el buque con gas licuado tenga cualquier accidente en el canal de acceso, lo que afectaría de alguna manera al tránsito o incluso al impedimento de la entrada o salida de las unidades navales", señala el documento publicado por este periódico.
El documento que estudia el gabinete de Bono concluye que la planta de gas de punta Promontoiro puede infringir "reglamentación relativa a las zonas e instalaciones de interés para la defensa nacional". Los responsables militares de la Zona Marítima del Cantábrico solicitaron en 1999 que Defensa alertase a los demás ministerios de los riesgos que entrañaba la regasificadora y que se manifestase a favor de trasladar el proyecto a la zona de Caneliñas, junto al puerto exterior, tal y como han reclamado agrupaciones de vecinos y ecologistas.
Esta solicitud no fue atendida. El Ministerio de Defensa fue uno de los seis organismos oficiales consultados por el Ministerio de Industria para autorizar la planta de gas de Mugardos y su respuesta fue favorable a la construcción de la regasificadora enfrente del Arsenal militar.
El proyecto de la planta de gas está promovido por la empresa Reganosa, cuyos accionistas mayoritarios son Unión Fenosa y Endesa. En el capital de la compañía también participan Caixa Galicia, Caixanova, el Banco Pastor, la argelina Sonatrans y la Xunta de Galicia.
Los promotores de la regasificadora de Mugardos prevén que la factoría comience a funcionar en 2005. A la planta llegarán desde entonces buques metaneros procedentes de Argelia, Egipto, Nigeria y el Caribe. En los barcos, el gas viaja convertido en un líquido que se conserva a 160 grados bajo cero. Los gaseros entrarán por el canal de la ría y, una vez en los muelles de la regasificadora, tres tubos se introducirán en sus tanques para trasvasar la carga directamente a los depósitos de tierra.
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FERROL
BONO INVESTIGARÁ LOS RIESGOS DENUNCIADOS EN 1999 POR DOS ALTOS MANDOS DEL ARSENAL, QUE FUERON IGNORADOS POR TRILLO
Defensa estudia si la planta de gas afecta a la seguridad de la Armada
El ex ministro de Defensa aseguró en 2002 que la regasificadora no invadía la zona de seguridad del Arsenal. Un informe de la Armada alerta, sin embargo, de que la factoría puede infringir normas sobre áreas de interés para la defensa nacional.
S. Vizoso.A Coruña
El gabinete de José Bono estudiará el informe redactado en 1999 por dos altos mandos de la Armada en Ferrol en el que se denuncian los riesgos de la planta de gas de Mugardos para la seguridad militar. El documento, cuyo contenido ofreció ayer en exclusiva LA OPINIÓN, ha sido remitido recientemente al ministro por el general ferrolano José Gabeiras, fue ignorado por el anterior responsable de Defensa, Federico Trillo, que dio el visto bueno a la factoría que se construye a 1.000 metros del Arsenal.
En septiembre de 2002, Trillo envió una carta a una asociación de vecinos de Mugardos en la que asegura que su departamento no pudo "intervenir" en la tramitación de los permisos para la planta de Reganosa porque "la instalación se encuentra fuera de los límites de las zonas de seguridad señaladas para las instalaciones militares en la ría de Ferrol". Sin embargo, la opinión de las autoridades de la Zona Marítima del Cantábrico, a la que pertenece el Arsenal de Ferrol, es distinta.
El informe, elaborado por el contralmirante jefe del Estado Mayor, Pedro Español Jofre de Villegas, y avalado por el entonces almirante jefe de la Zona Marítima del Cantábrico, Rafael de Morales, advierte de que la factoría promovida por Reganosa afecta a la zona de seguridad de la base naval ferrolana, en la que se almacenan armas y municiones y donde fondean buques de guerra de la OTAN.
Los dos altos mandos de la Armada argumentan que el riesgo para la seguridad militar se deben al frecuente tránsito de barcos en la ría, que aumenta las probabilidades de accidente para las naves cargadas de gas que se dirigirán a la planta de Mugardos. "Existe el riesgo de que el buque con gas licuado tenga cualquier accidente en el canal de acceso, lo que afectaría de alguna manera al tránsito o incluso al impedimento de la entrada o salida de las unidades navales", señala el documento publicado por este periódico.
El documento que estudia el gabinete de Bono concluye que la planta de gas de punta Promontoiro puede infringir "reglamentación relativa a las zonas e instalaciones de interés para la defensa nacional". Los responsables militares de la Zona Marítima del Cantábrico solicitaron en 1999 que Defensa alertase a los demás ministerios de los riesgos que entrañaba la regasificadora y que se manifestase a favor de trasladar el proyecto a la zona de Caneliñas, junto al puerto exterior, tal y como han reclamado agrupaciones de vecinos y ecologistas.
Esta solicitud no fue atendida. El Ministerio de Defensa fue uno de los seis organismos oficiales consultados por el Ministerio de Industria para autorizar la planta de gas de Mugardos y su respuesta fue favorable a la construcción de la regasificadora enfrente del Arsenal militar.
El proyecto de la planta de gas está promovido por la empresa Reganosa, cuyos accionistas mayoritarios son Unión Fenosa y Endesa. En el capital de la compañía también participan Caixa Galicia, Caixanova, el Banco Pastor, la argelina Sonatrans y la Xunta de Galicia.
Los promotores de la regasificadora de Mugardos prevén que la factoría comience a funcionar en 2005. A la planta llegarán desde entonces buques metaneros procedentes de Argelia, Egipto, Nigeria y el Caribe. En los barcos, el gas viaja convertido en un líquido que se conserva a 160 grados bajo cero. Los gaseros entrarán por el canal de la ría y, una vez en los muelles de la regasificadora, tres tubos se introducirán en sus tanques para trasvasar la carga directamente a los depósitos de tierra.