Darconte
February 8th, 2005, 09:26 AM
Su trazado discurrirá paralelo a las vías del tren para recuperar una zona actualmente degradada
Todavía no hay plazos de ejecución ni presupuesto, pero dentro de unos años el callejero de Madrid contará con una nueva vía que unirá el paseo de las Delicias con las calles Méndez Álvaro y Comercio para recuperar los terrenos abandonados cercanos a la antigua estación y crear una nueva salida de tráfico hacia la zona sur. La idea forma parte de uno de los proyectos presentados a la reforma del eje Prado-Recoletos, y el Ayuntamiento quiere estudiarla con más detalle, aunque advierte que no se realizará en esta legislatura. La calle tendrá dos carriles por sentido y un bulevar central ajardinado.
Enrique Fuentes
Madrid- La reforma del eje Prado-Recoletos no se limitará únicamente a embellecer la denominada «milla de oro» cultural de la capital. El concurso internacional organizado para implicar a los mejores arquitectos en la remodelación surtió a la Casa de la Villa de un gran número de ideas, como la propuesta de extender la reordenación urbanística hacia el sur para incluir el entorno de Delicias y Méndez Álvaro, firmada por el estudio de Carlos Rubio Carvajal y Enrique Álvarez Sala.
Ahora, una de las partes más destacadas de ese proyecto empieza a ganar terreno en los planes del Ayuntamiento. Se trata de construir una nueva carretera de cuatro carriles (dos por sentido) que partirá del paseo de las Delicias, a la altura de la calle Ferrocarril, para conectar con Méndez Álvaro y facilitar los movimientos haca la zona sur. La nueva «vía desdoblada» tendría un kilómetro de longitud y discurriría junto a las vías del tren, aprovechando terrenos actualmente desocupados.
Junto al futuro Museo. La carretera sería la «guinda» que coronará la profunda remodelación de la zona, en la que la estrella será el futuro Museo de Ciencia y Tecnología llamado a ocupar el espacio de la antigua estación de Delicias. Además, según fuentes municipales, la actuación permitirá la regeneración de los suelos vacantes del entorno «y cerrar un cinturón de circulación entre Menéndez Pelayo y las calles Comercio y Ferrocarril, con una nueva salida hacia la M-30 sur».
Todo ello será posible gracias a un vial cuyo primer tramo tendrá unos 700 metros de longitud y partirá del enlace entre las calles Ferrocarril y Delicias. Ambas soportan un importante volumen de tráfico, y los vehículos que circulan por la primera sólo pueden continuar hacia Atocha o «perderse» por un entramado de estrechas calles para dirigirse al sur. La alternativa llegará de la mano de una carretera con dos carriles por sentido separada por las propias vías del tren, que discurrirán a una altura menor. Los técnicos incluso barajan la posibilidad de soterrar algunos tramos del tendido ferroviario para crear una cubierta verde.
Este tramo terminará en una glorieta de nueva construcción y tendrá a un lado una gran plataforma para observar el futuro museo, que también ocupará una cota más baja. La carretera se prolongará aquí con un giro que la orientará hacia la calle Méndez Álvaro, manteniendo los mismos carriles y un bulevar central ajardinado hasta conectar, 250 metros después, con la mencionada vía a la altura de la plaza del Amanecer.
El desafío para los técnicos llegará a partir de este punto, ya que para unir el vial con la prolongación de la calle Comercio habrá que desplazar hacia el sur el túnel que atraviesa el mar de vías de Atocha. «El subterráneo desemboca en la calle Mejorada, que es muy estrecha y provocaría retenciones, por lo que será imprescindible crear otra salida», señalan desde el Ayuntamiento.
El plan ha tenido una muy buena acogida en la Casa de la Villa, «ya merece la pena el esfuerzo para recuperar una zona degradada y mejorar los accesos al parque Tierno Galván». De hecho, ya se ha encargado a los arquitectos autores del proyecto que preparen un plan especial de la zona con las modificaciones urbanísticas precisas. En cualquier caso, las obras de la nueva calle no verán la luz en esta legislatura.
Todavía no hay plazos de ejecución ni presupuesto, pero dentro de unos años el callejero de Madrid contará con una nueva vía que unirá el paseo de las Delicias con las calles Méndez Álvaro y Comercio para recuperar los terrenos abandonados cercanos a la antigua estación y crear una nueva salida de tráfico hacia la zona sur. La idea forma parte de uno de los proyectos presentados a la reforma del eje Prado-Recoletos, y el Ayuntamiento quiere estudiarla con más detalle, aunque advierte que no se realizará en esta legislatura. La calle tendrá dos carriles por sentido y un bulevar central ajardinado.
Enrique Fuentes
Madrid- La reforma del eje Prado-Recoletos no se limitará únicamente a embellecer la denominada «milla de oro» cultural de la capital. El concurso internacional organizado para implicar a los mejores arquitectos en la remodelación surtió a la Casa de la Villa de un gran número de ideas, como la propuesta de extender la reordenación urbanística hacia el sur para incluir el entorno de Delicias y Méndez Álvaro, firmada por el estudio de Carlos Rubio Carvajal y Enrique Álvarez Sala.
Ahora, una de las partes más destacadas de ese proyecto empieza a ganar terreno en los planes del Ayuntamiento. Se trata de construir una nueva carretera de cuatro carriles (dos por sentido) que partirá del paseo de las Delicias, a la altura de la calle Ferrocarril, para conectar con Méndez Álvaro y facilitar los movimientos haca la zona sur. La nueva «vía desdoblada» tendría un kilómetro de longitud y discurriría junto a las vías del tren, aprovechando terrenos actualmente desocupados.
Junto al futuro Museo. La carretera sería la «guinda» que coronará la profunda remodelación de la zona, en la que la estrella será el futuro Museo de Ciencia y Tecnología llamado a ocupar el espacio de la antigua estación de Delicias. Además, según fuentes municipales, la actuación permitirá la regeneración de los suelos vacantes del entorno «y cerrar un cinturón de circulación entre Menéndez Pelayo y las calles Comercio y Ferrocarril, con una nueva salida hacia la M-30 sur».
Todo ello será posible gracias a un vial cuyo primer tramo tendrá unos 700 metros de longitud y partirá del enlace entre las calles Ferrocarril y Delicias. Ambas soportan un importante volumen de tráfico, y los vehículos que circulan por la primera sólo pueden continuar hacia Atocha o «perderse» por un entramado de estrechas calles para dirigirse al sur. La alternativa llegará de la mano de una carretera con dos carriles por sentido separada por las propias vías del tren, que discurrirán a una altura menor. Los técnicos incluso barajan la posibilidad de soterrar algunos tramos del tendido ferroviario para crear una cubierta verde.
Este tramo terminará en una glorieta de nueva construcción y tendrá a un lado una gran plataforma para observar el futuro museo, que también ocupará una cota más baja. La carretera se prolongará aquí con un giro que la orientará hacia la calle Méndez Álvaro, manteniendo los mismos carriles y un bulevar central ajardinado hasta conectar, 250 metros después, con la mencionada vía a la altura de la plaza del Amanecer.
El desafío para los técnicos llegará a partir de este punto, ya que para unir el vial con la prolongación de la calle Comercio habrá que desplazar hacia el sur el túnel que atraviesa el mar de vías de Atocha. «El subterráneo desemboca en la calle Mejorada, que es muy estrecha y provocaría retenciones, por lo que será imprescindible crear otra salida», señalan desde el Ayuntamiento.
El plan ha tenido una muy buena acogida en la Casa de la Villa, «ya merece la pena el esfuerzo para recuperar una zona degradada y mejorar los accesos al parque Tierno Galván». De hecho, ya se ha encargado a los arquitectos autores del proyecto que preparen un plan especial de la zona con las modificaciones urbanísticas precisas. En cualquier caso, las obras de la nueva calle no verán la luz en esta legislatura.