snijder
February 28th, 2005, 01:57 AM
La Idea
"Hace años tuve una intuición, que sinceramente creí utópica. Dentro de una montaña crear un espacio interior que pudiera ofrecerse a los hombres de todas las razas y colores, una gran escultura para la tolerancia.
Un día surgió la posibilidad de realizar la escultura en Tindaya, en Fuerteventura, la montaña donde la utopía podía ser realidad. La escultura ayudaba a proteger la montaña sagrada. El gran espacio creado dentro de ella no sería visible desde fuera, pero los hombres que penetraran en su corazón verían la luz del sol, de la luna, dentro de una montaña volcada al mar, y al horizonte, inalcanzable, necesario, inexistente…"
Con estas palabras, extraídas de un texto enviado a los Medios en julio de 1996, define Eduardo Chillida su idea del proyecto, basado en el concepto de crear un lugar introduciendo el espacio en la materia, que va a representar la culminación de la obra del artista y que, por sus singulares características de escala y ubicación, está destinada a convertirse en un hito que será necesario conocer y analizar para evaluar el conjunto de la producción de uno de los escultores contemporáneos más importantes del mundo.
Desde el punto de vista conceptual, el proyecto escultórico planteado por Chillida está concebido como una obra sin materiales, un lugar interior en el que el artista se plantea no ya extraer la piedra de la montaña, sino introducir el espacio y la luz en su seno. Esta concepción de obra sin materiales surge en la producción de Chillida en los años 70 cuando ilustra el libro de Jorge Guillén "Más Allá". Uno de sus versos, "lo profundo es el aire", inspira al artista una serie de grabados sin tinta, donde la imagen queda impresa mediante el sello seco. Posteriormente, bajo el mismo título crea un total de 16 obras en alabastro, granito y acero. También el Caserío de Zabalaga, sede del Museo Chillida-Leku, fue transformado por él bajo la misma idea matriz de meter el espacio en el interior de un volumen preexistente.
El proyecto de Tindaya comparte además otro aspecto presente en la obra de Chillida: la unión de arte y naturaleza. Es algo que encuentra antecedentes en esculturas como El Peine del Viento, ubicada en San Sebastián, o Elogio del Horizonte, en Gijón; ambas ideadas y creadas para su emplazamiento en contacto con el medio natural.
La realización del proyecto de Chillida para Tindaya crearía un gran espacio interior en la montaña. El conjunto de la escultura ocuparía un 0,3 por ciento del total. Aunque su concepción es unitaria, con ánimo descriptivo podrían señalarse en ella los siguientes elementos: cámara central, embocadura horizontal y embocaduras verticales.
La cámara central es una cavidad de forma cúbica pero sin ángulos rectos. Podría llegar a medir unos 50 metros de arista, aunque las dimensiones definitivas quedarán determinadas en función de los estudios geológicos y geotécnicos, y de la distribución de los diques basálticos o posibles discontinuidades en el interior de la montaña.
La embocadura horizontal está orientada al oeste; es decir: mirando al mar. Tendrá una longitud aproximada de 70-80 metros y una altura y anchura de unos 15 metros. La base de esta embocadura se encontrará a un nivel inferior al de la cámara central, de modo que las personas que transiten por ella no penetren en el campo visual de quienes contemplan el horizonte desde el interior.
Las embocaduras verticales tendrán una longitud de unos 50 metros desde la parte superior de la cámara hasta una cota próxima a la cima de la montaña. Son las embocaduras del sol y la luna. A través de ellas se iluminará con luz natural (solar y lunar) la cámara central. Están encajadas en las esquinas superiores opuestas a la entrada. Estas dos aberturas afloran a la superficie de la montaña, una en la vertiente norte y otra en la sur. Estarán a ras de suelo, sin ningún elemento externo que denote en la distancia su presencia ni modifique el paisaje.
Los visitantes podrán penetrar en la escultura por la embocadura horizontal. Desde la cámara central se podrá ver el sol o la luna por las embocaduras verticales y el horizonte y el mar a través de la entrada. Como la base de la cámara superior estará a un nivel superior al de la embocadura horizontal, que sirve de entrada, las personas que transiten por ella no entorpecerán, como ya se ha dicho, la contemplación del horizonte desde el interior. A lo largo del día, la incidencia de los rayos del sol va cambiando el aspecto de la escultura, creando un paisaje interior distinto.
http://img77.exs.cx/img77/9832/tindaya55bv.jpg
http://img77.exs.cx/img77/4897/arco972oi.jpg
La cámara central bajo la luz de la luna:
http://img77.exs.cx/img77/1818/tindaya28xq.jpg
La luz del sol entra por las embocaduras verticales:
http://img179.exs.cx/img179/8694/montanapagina1a4xk.jpg
Sección de la maqueta de Tindaya:
http://img176.exs.cx/img176/5600/maquetaampliada1ls.jpg
http://img176.exs.cx/img176/1770/tindaya12yi.jpg
Motaña de Tindaya en la actualidad:
http://img176.exs.cx/img176/3609/032664iv.jpg
www.tindaya-chillida.com
"Hace años tuve una intuición, que sinceramente creí utópica. Dentro de una montaña crear un espacio interior que pudiera ofrecerse a los hombres de todas las razas y colores, una gran escultura para la tolerancia.
Un día surgió la posibilidad de realizar la escultura en Tindaya, en Fuerteventura, la montaña donde la utopía podía ser realidad. La escultura ayudaba a proteger la montaña sagrada. El gran espacio creado dentro de ella no sería visible desde fuera, pero los hombres que penetraran en su corazón verían la luz del sol, de la luna, dentro de una montaña volcada al mar, y al horizonte, inalcanzable, necesario, inexistente…"
Con estas palabras, extraídas de un texto enviado a los Medios en julio de 1996, define Eduardo Chillida su idea del proyecto, basado en el concepto de crear un lugar introduciendo el espacio en la materia, que va a representar la culminación de la obra del artista y que, por sus singulares características de escala y ubicación, está destinada a convertirse en un hito que será necesario conocer y analizar para evaluar el conjunto de la producción de uno de los escultores contemporáneos más importantes del mundo.
Desde el punto de vista conceptual, el proyecto escultórico planteado por Chillida está concebido como una obra sin materiales, un lugar interior en el que el artista se plantea no ya extraer la piedra de la montaña, sino introducir el espacio y la luz en su seno. Esta concepción de obra sin materiales surge en la producción de Chillida en los años 70 cuando ilustra el libro de Jorge Guillén "Más Allá". Uno de sus versos, "lo profundo es el aire", inspira al artista una serie de grabados sin tinta, donde la imagen queda impresa mediante el sello seco. Posteriormente, bajo el mismo título crea un total de 16 obras en alabastro, granito y acero. También el Caserío de Zabalaga, sede del Museo Chillida-Leku, fue transformado por él bajo la misma idea matriz de meter el espacio en el interior de un volumen preexistente.
El proyecto de Tindaya comparte además otro aspecto presente en la obra de Chillida: la unión de arte y naturaleza. Es algo que encuentra antecedentes en esculturas como El Peine del Viento, ubicada en San Sebastián, o Elogio del Horizonte, en Gijón; ambas ideadas y creadas para su emplazamiento en contacto con el medio natural.
La realización del proyecto de Chillida para Tindaya crearía un gran espacio interior en la montaña. El conjunto de la escultura ocuparía un 0,3 por ciento del total. Aunque su concepción es unitaria, con ánimo descriptivo podrían señalarse en ella los siguientes elementos: cámara central, embocadura horizontal y embocaduras verticales.
La cámara central es una cavidad de forma cúbica pero sin ángulos rectos. Podría llegar a medir unos 50 metros de arista, aunque las dimensiones definitivas quedarán determinadas en función de los estudios geológicos y geotécnicos, y de la distribución de los diques basálticos o posibles discontinuidades en el interior de la montaña.
La embocadura horizontal está orientada al oeste; es decir: mirando al mar. Tendrá una longitud aproximada de 70-80 metros y una altura y anchura de unos 15 metros. La base de esta embocadura se encontrará a un nivel inferior al de la cámara central, de modo que las personas que transiten por ella no penetren en el campo visual de quienes contemplan el horizonte desde el interior.
Las embocaduras verticales tendrán una longitud de unos 50 metros desde la parte superior de la cámara hasta una cota próxima a la cima de la montaña. Son las embocaduras del sol y la luna. A través de ellas se iluminará con luz natural (solar y lunar) la cámara central. Están encajadas en las esquinas superiores opuestas a la entrada. Estas dos aberturas afloran a la superficie de la montaña, una en la vertiente norte y otra en la sur. Estarán a ras de suelo, sin ningún elemento externo que denote en la distancia su presencia ni modifique el paisaje.
Los visitantes podrán penetrar en la escultura por la embocadura horizontal. Desde la cámara central se podrá ver el sol o la luna por las embocaduras verticales y el horizonte y el mar a través de la entrada. Como la base de la cámara superior estará a un nivel superior al de la embocadura horizontal, que sirve de entrada, las personas que transiten por ella no entorpecerán, como ya se ha dicho, la contemplación del horizonte desde el interior. A lo largo del día, la incidencia de los rayos del sol va cambiando el aspecto de la escultura, creando un paisaje interior distinto.
http://img77.exs.cx/img77/9832/tindaya55bv.jpg
http://img77.exs.cx/img77/4897/arco972oi.jpg
La cámara central bajo la luz de la luna:
http://img77.exs.cx/img77/1818/tindaya28xq.jpg
La luz del sol entra por las embocaduras verticales:
http://img179.exs.cx/img179/8694/montanapagina1a4xk.jpg
Sección de la maqueta de Tindaya:
http://img176.exs.cx/img176/5600/maquetaampliada1ls.jpg
http://img176.exs.cx/img176/1770/tindaya12yi.jpg
Motaña de Tindaya en la actualidad:
http://img176.exs.cx/img176/3609/032664iv.jpg
www.tindaya-chillida.com