Jose Luis
June 16th, 2005, 06:29 PM
6/15/2005
Hace exactamente 6 años, Puebla era sacudida por un sismo de casi 7 grados en la escala de Richter. Un temblor que hirió a decenas de inmuebles en el estado. Poco después de las 15 horas del 15 de junio de 1999, un temblor de 6.7 grados Richter sacudía la ciudad de Puebla. Una onda telúrica que se originó desde Tehuacán cimbraba los edificios, y en sólo unos minutos reducía a ruinas cientos de años de historia.
En el recuento de los daños: 800 inmuebles del patrimonio arquitectónico resultaron afectados en 120 municipios. Entre ellos las iglesias de la Compañía de Jesús, La Catedral, San Agustín, San Gabriel, el edificio Carolino y hasta el Palacio Municipal. La Angelópolis no estaba preparada para tal devastación. La primera tarea para enfrentar este desastre fue realizar un diagnóstico de la destrucción. Conocer los datos y ubicación de los inmuebles derrumbados, con el fin de solicitar recursos necesarios para su rehabilitación.
Entonces, las autoridades se dieron cuenta que nunca antes en la historia de México, el fondo nacional de desastres naturales había destinado un presupuesto para restaurar los daños provocados por un sismo al patrimonio arquitectónico. También descubrieron que los derrumbes, se debían a que durante años la restauración de estos edificios, se ejecutaba sin asesoría especifica. Así, el Instituto Nacional de Antropología e Historia estableció el reglamento de intervenciones para evitar que sismos como el del 99 causaran daños de tal magnitud. Además, el gobierno optó por asegurar sus inmuebles con un monto de 10 millones de pesos, con la posibilidad de ampliarlo en caso de que se volviera a repetir el siniestro.
La reconstrucción duró casi 3 años en el estado, pero la experiencia dejó un gran aprendizaje para Puebla. Mostró un espíritu solidario y el trabajo coordinado entre ciudadanos, iglesia y autoridades, que finalmente nos hizo salir triunfantes del sismo de 1999.
Hace exactamente 6 años, Puebla era sacudida por un sismo de casi 7 grados en la escala de Richter. Un temblor que hirió a decenas de inmuebles en el estado. Poco después de las 15 horas del 15 de junio de 1999, un temblor de 6.7 grados Richter sacudía la ciudad de Puebla. Una onda telúrica que se originó desde Tehuacán cimbraba los edificios, y en sólo unos minutos reducía a ruinas cientos de años de historia.
En el recuento de los daños: 800 inmuebles del patrimonio arquitectónico resultaron afectados en 120 municipios. Entre ellos las iglesias de la Compañía de Jesús, La Catedral, San Agustín, San Gabriel, el edificio Carolino y hasta el Palacio Municipal. La Angelópolis no estaba preparada para tal devastación. La primera tarea para enfrentar este desastre fue realizar un diagnóstico de la destrucción. Conocer los datos y ubicación de los inmuebles derrumbados, con el fin de solicitar recursos necesarios para su rehabilitación.
Entonces, las autoridades se dieron cuenta que nunca antes en la historia de México, el fondo nacional de desastres naturales había destinado un presupuesto para restaurar los daños provocados por un sismo al patrimonio arquitectónico. También descubrieron que los derrumbes, se debían a que durante años la restauración de estos edificios, se ejecutaba sin asesoría especifica. Así, el Instituto Nacional de Antropología e Historia estableció el reglamento de intervenciones para evitar que sismos como el del 99 causaran daños de tal magnitud. Además, el gobierno optó por asegurar sus inmuebles con un monto de 10 millones de pesos, con la posibilidad de ampliarlo en caso de que se volviera a repetir el siniestro.
La reconstrucción duró casi 3 años en el estado, pero la experiencia dejó un gran aprendizaje para Puebla. Mostró un espíritu solidario y el trabajo coordinado entre ciudadanos, iglesia y autoridades, que finalmente nos hizo salir triunfantes del sismo de 1999.