Andros
June 17th, 2005, 04:38 PM
La monumental pieza «Avilés», que se divisa a varios kilómetros del estuario, quedó instalada después de dos días de trabajo y a la espera del basamento y la iluminación
E. CAMPO
La monumental escultura «Avilés», obra de Benjamín Menéndez, ya está totalmente instalada en el paseo de la ría, en frente del edificio de Hacienda. El último cono de los tres que integran el conjunto se colocó ayer por la mañana, y las grúas y trabajadores fueron poco a poco abandonando el lugar. La instalación de las tres piezas llevó consigo un amplio despliegue de empresas, además de la Autoridad Portuaria -patrocinadora de la obra- y la Policía Local. Ahora sólo resta colocar un basamento de hormigón con focos embebidos, trabajo éste previsto para la próxima semana.
La instalación de esta gran escultura supone un nuevo punto de atracción en el perfil ribereño de la localidad. Las grandes dimensiones con las que Menéndez concibió la obra hacen posible que se perciba desde distintos lugares del entorno urbano. Su presencia cambia, también, la perspectiva del recientemente inaugurado paseo de la ría, donde los tres conos dominan y atraen la vista.
La última púa llegó en torno a las nueve de la mañana, desde el Parque Empresarial, donde estaba montada la pieza. La Policía coordinó el último corte de tráfico previsto para esta obra, que supuso un incremento del volumen de circulación en las calles El Muelle, Los Telares y Llano Ponte. El camión responsable del transporte tuvo que dar la vuelta en la glorieta de las Arobias, igual que ocurrió con el segundo cono, para que la pieza quedara en la dirección adecuada.
Las dos grúas que participaron en la operación izaron la estructura, y a continuación se encajó en los pernos con mucha más rapidez que la segunda púa, que al tener mayor inclinación dio más problemas. Antes de quedar suelto de las grúas se realizó el hormigonado. Ya por la tarde, operarios eliminaron los seis puntos de anclaje, dos por cono, que se utilizaron para enganchar a la grúa, ya que Benjamín Menéndez pidió que se dejara libre la superficie de las tres púas.
http://www.lne.es/media/fotos/noticias/500x350/2005-06-24_IMG_2005-06-17_01.55.27__AV011F1.jpg
Paseantes, junto a la nueva escultura del paseo de la ría.
http://www.elcomerciodigital.com/pg050617/prensa/fotos/200506/17/004D5AVI-AVI-P3_1.jpg
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El conjunto está concebido con visiones muy cambiantes
E. C.
La nueva escultura del avilesino Benjamín Menéndez tiene visiones muy cambiantes, según él mismo había explicado cuando presentó el proyecto. El autor indicó que la pieza está concebida con un frente, dos perfiles y una parte de atrás. El perfil está en la dirección de ida y vuelta del paseo, el frente da a la ría y la parte de atrás está en eje con la rotonda de la estación de autobuses.
El autor decidió que el espacio donde se iba a enclavar necesitaría escala monumental, ya que las grúas de enfrente miden de 35 a 40 metros, y las naves industriales son grandes pesos. También incita a esta escala el kilómetro de paseo, según afirmó en su día el escultor.
Las cifras son reveladoras de las dimensiones de la escultura, que pretende representar la unión entre la ciudad y el puerto: mide 30 metros de altura, y cada cono tiene un peso aproximado de 20 toneladas. El acero corten es el material elegido para esta pieza, y con el tiempo se oxidará y adquirirá un tono rojizo.
El tamaño es lo que más impacta de esta obra. No en vano es la escultura urbana más grande de Asturias, mide tanto como el Sagrado Corazón del Naranco y tres veces más que el «Elogio del horizonte».
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El conjunto artístico provoca división de opiniones entre los avilesinos
B. Menéndez, que dijo estar «emocionado», destacó el trabajo en equipo que hizo posible el proyecto
E. CAMPO
Un «emocionado» Benjamín Menéndez, como él mismo se confesó, acudió ayer a visitar la escultura «Avilés», de la que es autor, una vez que estuvieron colocados los tres conos que la componen. El avilesino resaltó la participación en la obra de las distintas entidades: «Esto ha sido posible gracias a todo un equipo, no únicamente al artista», indicó, y mencionó a Ingeniería Trading, «brazo derecho» de los trabajos. Menéndez recogió algunos materiales de la obra para integrarlos en la exposición sobre la escultura que, a partir del 6 de julio, podrá verse en el Centro Municipal de Arte y Exposiciones de El Arbolón.
La colocación de la monumental pieza provocó gran expectación entre los avilesinos, y las críticas y las alabanzas surgen a partes iguales ante esta poco convencional escultura que domina desde ayer el paseo de la ría. A José Ramón Menéndez, por ejemplo, que fue uno de los encargados de coordinar la circulación del tráfico junto a la obra, le gusta, y resalta su originalidad. Isidro Sánchez, en cambio, habría preferido «un barco, un homenaje a los marineros», y la pieza le parece «descomunal».
Aunque no entiende su significado, José Luis López está contento con la pieza: «Es muy grande, se ve desde lejos, me gusta; con el tiempo sabremos qué significado tiene». Para Jesús Suárez, en cambio, la escultura sería más adecuada «para un vídeo de "Iron Maiden"». Alberto Martínez y José Antonio Álvarez tienen una perspectiva muy cercana de la obra, ya que son dos de los operarios de la empresa Tradehi que participaron en los trabajos. «Cada vez queda mejor», dijo Martínez. Álvarez explicó que la obra no había sido especialmente difícil: «Venimos de guerras peores». Además ya tienen experiencia en instalar piezas artísticas. «Quedará todavía mejor cuando se oxide», afirmaron.
«Todas las iniciativas para hacer algo por Avilés están bien», opina María Jesús Martino. A José Antonio González le impresiona «por lo grande», aunque no entienda el significado. Luis Fernando Domingo acudió al paseo con el propósito exclusivo de conocer la obra, que ya le había gustado cuando vio el proyecto. «Viajo bastante por el mundo y vi estructuras similares en países como Alemania; me encanta».
Paloma Cortés no le ve sentido ni simbología. «No me pega para aquí», aseguró. María Luisa Macía, en cambio, derrocha elogios sobre la nueva escultura del paseo de la ría: «La veo muy bien, una obra de ingeniería, bien hecha y de mucha categoría, no es cualquier cosa, felicito al autor». Sólo expresó el deseo, compartido por otros avilesinos, de que la monumental pieza «esté bien segura». Ángel López se había resistido a opinar hasta que la escultura no estuviese colocada en el entorno. «Y, definitivamente, me gusta», afirmó.
E. CAMPO
La monumental escultura «Avilés», obra de Benjamín Menéndez, ya está totalmente instalada en el paseo de la ría, en frente del edificio de Hacienda. El último cono de los tres que integran el conjunto se colocó ayer por la mañana, y las grúas y trabajadores fueron poco a poco abandonando el lugar. La instalación de las tres piezas llevó consigo un amplio despliegue de empresas, además de la Autoridad Portuaria -patrocinadora de la obra- y la Policía Local. Ahora sólo resta colocar un basamento de hormigón con focos embebidos, trabajo éste previsto para la próxima semana.
La instalación de esta gran escultura supone un nuevo punto de atracción en el perfil ribereño de la localidad. Las grandes dimensiones con las que Menéndez concibió la obra hacen posible que se perciba desde distintos lugares del entorno urbano. Su presencia cambia, también, la perspectiva del recientemente inaugurado paseo de la ría, donde los tres conos dominan y atraen la vista.
La última púa llegó en torno a las nueve de la mañana, desde el Parque Empresarial, donde estaba montada la pieza. La Policía coordinó el último corte de tráfico previsto para esta obra, que supuso un incremento del volumen de circulación en las calles El Muelle, Los Telares y Llano Ponte. El camión responsable del transporte tuvo que dar la vuelta en la glorieta de las Arobias, igual que ocurrió con el segundo cono, para que la pieza quedara en la dirección adecuada.
Las dos grúas que participaron en la operación izaron la estructura, y a continuación se encajó en los pernos con mucha más rapidez que la segunda púa, que al tener mayor inclinación dio más problemas. Antes de quedar suelto de las grúas se realizó el hormigonado. Ya por la tarde, operarios eliminaron los seis puntos de anclaje, dos por cono, que se utilizaron para enganchar a la grúa, ya que Benjamín Menéndez pidió que se dejara libre la superficie de las tres púas.
http://www.lne.es/media/fotos/noticias/500x350/2005-06-24_IMG_2005-06-17_01.55.27__AV011F1.jpg
Paseantes, junto a la nueva escultura del paseo de la ría.
http://www.elcomerciodigital.com/pg050617/prensa/fotos/200506/17/004D5AVI-AVI-P3_1.jpg
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El conjunto está concebido con visiones muy cambiantes
E. C.
La nueva escultura del avilesino Benjamín Menéndez tiene visiones muy cambiantes, según él mismo había explicado cuando presentó el proyecto. El autor indicó que la pieza está concebida con un frente, dos perfiles y una parte de atrás. El perfil está en la dirección de ida y vuelta del paseo, el frente da a la ría y la parte de atrás está en eje con la rotonda de la estación de autobuses.
El autor decidió que el espacio donde se iba a enclavar necesitaría escala monumental, ya que las grúas de enfrente miden de 35 a 40 metros, y las naves industriales son grandes pesos. También incita a esta escala el kilómetro de paseo, según afirmó en su día el escultor.
Las cifras son reveladoras de las dimensiones de la escultura, que pretende representar la unión entre la ciudad y el puerto: mide 30 metros de altura, y cada cono tiene un peso aproximado de 20 toneladas. El acero corten es el material elegido para esta pieza, y con el tiempo se oxidará y adquirirá un tono rojizo.
El tamaño es lo que más impacta de esta obra. No en vano es la escultura urbana más grande de Asturias, mide tanto como el Sagrado Corazón del Naranco y tres veces más que el «Elogio del horizonte».
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El conjunto artístico provoca división de opiniones entre los avilesinos
B. Menéndez, que dijo estar «emocionado», destacó el trabajo en equipo que hizo posible el proyecto
E. CAMPO
Un «emocionado» Benjamín Menéndez, como él mismo se confesó, acudió ayer a visitar la escultura «Avilés», de la que es autor, una vez que estuvieron colocados los tres conos que la componen. El avilesino resaltó la participación en la obra de las distintas entidades: «Esto ha sido posible gracias a todo un equipo, no únicamente al artista», indicó, y mencionó a Ingeniería Trading, «brazo derecho» de los trabajos. Menéndez recogió algunos materiales de la obra para integrarlos en la exposición sobre la escultura que, a partir del 6 de julio, podrá verse en el Centro Municipal de Arte y Exposiciones de El Arbolón.
La colocación de la monumental pieza provocó gran expectación entre los avilesinos, y las críticas y las alabanzas surgen a partes iguales ante esta poco convencional escultura que domina desde ayer el paseo de la ría. A José Ramón Menéndez, por ejemplo, que fue uno de los encargados de coordinar la circulación del tráfico junto a la obra, le gusta, y resalta su originalidad. Isidro Sánchez, en cambio, habría preferido «un barco, un homenaje a los marineros», y la pieza le parece «descomunal».
Aunque no entiende su significado, José Luis López está contento con la pieza: «Es muy grande, se ve desde lejos, me gusta; con el tiempo sabremos qué significado tiene». Para Jesús Suárez, en cambio, la escultura sería más adecuada «para un vídeo de "Iron Maiden"». Alberto Martínez y José Antonio Álvarez tienen una perspectiva muy cercana de la obra, ya que son dos de los operarios de la empresa Tradehi que participaron en los trabajos. «Cada vez queda mejor», dijo Martínez. Álvarez explicó que la obra no había sido especialmente difícil: «Venimos de guerras peores». Además ya tienen experiencia en instalar piezas artísticas. «Quedará todavía mejor cuando se oxide», afirmaron.
«Todas las iniciativas para hacer algo por Avilés están bien», opina María Jesús Martino. A José Antonio González le impresiona «por lo grande», aunque no entienda el significado. Luis Fernando Domingo acudió al paseo con el propósito exclusivo de conocer la obra, que ya le había gustado cuando vio el proyecto. «Viajo bastante por el mundo y vi estructuras similares en países como Alemania; me encanta».
Paloma Cortés no le ve sentido ni simbología. «No me pega para aquí», aseguró. María Luisa Macía, en cambio, derrocha elogios sobre la nueva escultura del paseo de la ría: «La veo muy bien, una obra de ingeniería, bien hecha y de mucha categoría, no es cualquier cosa, felicito al autor». Sólo expresó el deseo, compartido por otros avilesinos, de que la monumental pieza «esté bien segura». Ángel López se había resistido a opinar hasta que la escultura no estuviese colocada en el entorno. «Y, definitivamente, me gusta», afirmó.