·.·´¯`·.·JoSé·.·´¯`·.·
June 27th, 2005, 11:04 PM
24 mil personas ocupan áreas de antigua vía férrea
http://www.eltiempo.com.ve/imagenes/noticias/2005-06-27/LINEA%20FERREA-p4-400.jpg
Las decisiones gubernamentales en torno a qué ocurrirá con el viejo tramo ferrocarrilero entre Guanta y Naricual y los 42 asentamientos que se levantaron en sus márgenes se mantienen en un punto muerto. Este aparente silencio desespera a 4 mil familias que se han radicado en estos espacios desde hace 40 años. La administración nacional y regional está estudiando la vigencia de la ruta. En tal sentido el ejecutivo anzoatiguense tiene previsto crear una comisión para tratar la rehabilitación de esta vía de comunicación
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PUERTO LA CRUZ.- Gobiernos van y vienen pero la indecisión de las autoridades persiste. Desde que el tramo ferrocarrilero de 27 kilómetros dejó de operar entre las localidades de Guanta y Naricual y la ocupación anárquica de sus márgenes y rieles tomó la delantera, se espera por una solución a este problema de ordenamiento urbano.
A pesar del tiempo transcurrido, la única respuesta para las 24 mil personas que se estima habitan en los 42 asentamientos rurales y urbanos levantados a partir de los años 60 en la vía de hierro ha sido el silencio oficial.
Con el puente sobre el río Neverí y las minas de Naricual como límites se erigen desde hace unos 30 años en la línea férrea los sectores Mayorquín I, II y III.
El vecino Luis Rojas refiere que el menos consolidado en cuanto a servicios públicos es Mayorquín II, mientras que en el III también preocupa que no se defina legalmente la tenencia de la tierra y la reactivación o no del transporte por riel.
En el caserío La Bombilla, que surgió hace 11 años en Naricual, los ocupantes de 22 ranchos temen que los desalojen. Otras localidades del municipio Bolívar que comparten esta inquietud son El Esfuerzo, Buena Vista y Libertador. Están ubicadas entre la Vía Alterna y el primer túnel ferrocarrilero.
Pedro Campos, dirigente vecinal de El Esfuerzo I, refiere que 500 familias hicieron sus casas hace más de ocho años en esa área. "Nadie se atreve a mejorar sus viviendas porque se espera por una decisión oficial".
María Caguana, de Los Jardines, en los límites de Sotillo y Bolívar, dice que la falta de pronunciamiento gubernamental durante los 20 años que tiene de fundada esta "invasión" los obligó a autogestionar obras prioritarias como aceras, alumbrado y agua. Igualmente la construcción del preescolar y el módulo de Barrio Adentro.
Para Ruth Díaz, del asentamiento porteño de Santa Eduviges, la situación reviste proporciones nacionales. "Le hacemos un llamado al gobernador Tarek William Saab para que escuche los planteamientos de esta barriada con 14 años de creada. Las 225 familias que aquí vivimos nos hemos dirigido a todos lados sin resultado. Ya es hora de que nos digan si nos mudan o no".
En ese sector se alternan los ranchos con las casas de bloques construidas por el gobierno (Inavi) o los habitantes. Este desarrollo anárquico resalta a lo largo de la vía. En Pozuelos Abajo, por ejemplo, el local donde funcionan las consultas de Barrio Adentro y la casilla policial está casi encima de los rieles.
En estudio
En la web del Instituto Autónomo de Ferrocarriles del Estado ( www.iafe.gov.ve ) se hace referencia al polémico tramo y se advierte que está enmarcado en el Plan Ferroviario Nacional de 4.000 kilómetros que será desarrollado en 20 años.
La página virtual reseña que el trayecto inaugurado en 1960 se ha deteriorado por falta de mantenimiento. "Actualmente esa línea no está operativa y como consecuencia la vía férrea y los terrenos han sido invadidos, siendo hasta ahora imposible impedir su ocupación (...) En el Iafe se está evaluando la vigencia de este ferrocarril".
El director regional del Ministerio de Infraestructura (Minfra), Acisclo Lárez y la jefa de la División de Planificación Urbana, Laura Delgado, destacan que es necesario evaluar técnicamente qué solución es más pertinente: si recuperar la construcción férrea existente y darles a estas familias condiciones más estables de habitabilidad o levantar una nueva ruta que implicaría fuertes inversiones como pago de derecho de vía, túneles, puentes y terraplenes.
Delgado resaltó que en el Plan de Ordenamiento Urbano de la zona metropolitana está contemplado el uso de esta vía pero no se ha logrado ningún consenso. Acotó que en la actual infraestructura ferrocarrilera hay inversiones cuantiosas que hace unos cinco años fueron estimadas por Ferrocar en 2.500 millones de dólares.
Estas obras incluyen tres túneles con una longitud total de 2.600 metros lineales y un túnel secundario de 70 metros lineales. El inventario de Ferrocar contempla además los 10 puentes distribuidos en los 27 kilómetros.
Estas cuentas siguen sin convencer al presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos del municipio Bolívar, César Rodríguez, quien considera que la única alternativa es dar por perdida esa vía. "El costo social del desalojo de 24 mil personas rebasa con creces la reactivación de la ruta".
Trabajo de campo
Desde septiembre de 2003, un equipo de investigadores de la Universidad del Zulia, con la asesoría del experto francés Gan Marc Fournier, realizó un estudio socio-económico y urbano en los 27 km de vía férrea.
Los resultados preliminares de ese trabajo de campo fueron presentados en febrero de 2004 en Puerto La Cruz, ante la Gobernación de Anzoátegui y dirigentes vecinales de 31 de las 42 comunidades involucradas. Al encuentro acudieron el asesor de las Naciones Unidas, Yves Cabannes y el experto chileno Guillermo Dascal, quienes recomendaron "fortalecer la organización de estos asentamientos".
El sociólogo Gustavo Chourio, uno de los especialistas zulianos que participa en el Estudio Integral de la Vía Férrea (Proyecto Blpg), puntualizó que el balance final fue entregado en marzo de 2005 al gobierno de Tarek William Saab. Esperan respuesta sobre si existe interés de esta gestión en que se profundice la investigación.
"Cuando iniciamos el trabajo encontramos estudios anteriores muy someros que sostenían que para 2002 en la línea férrea existían sólo 13 comunidades, cuando en realidad ya había 42 sectores con 4 mil familias, cada una con seis miembros en promedio (24 mil personas)".
Chourio precisó que los soportes entregados a Saab incluyen planos, registros fotográficos, un sistema de información geográfica sobre la ubicación de cada asentamiento del tramo férreo y los límites actualizados de la poligonal de la conurbación, todos aspectos inexistentes hasta ese momento.
"El problema es muy complejo. Hay mucha indefinición del gobierno nacional, regional y local por hallar una solución para esas 24 mil personas. Existe un vacío en cuanto a la tenencia de la tierra y un gran temor de los habitantes de ser desalojados de las áreas donde viven desde hace 40, 30, 20 o 10 años".
Una de las reflexiones que hace el equipo es apartar el valor material de la vía férrea para centrarse en el costo social que implicaría sacar a 4 mil familias. "Ellos han sido marginados. Existen muchos intereses políticos y económicos en juego, pero estos no pueden estar por encima del bienestar del colectivo".
¿Reactivación?
El presidente de la Fundación Anzoátegui (Fundanzoátegui), Roberto Armas Alfonzo, en entrevista difundida hace un mes en una emisora comunal, destacó como funcionario gubernamental que el Ejecutivo regional busca reactivar los proyectos de la línea férrea y el Metro.
Armas Alfonzo aclaró a El Tiempo que esto no tendría relación con el tramo Guanta-Naricual. "Es una nueva vía. Se plantea un servicio de transporte colectivo férreo, pero no tengo detalles".
El secretario de gobierno, Carlos Ramos, confirmó esta semana que convocará a funcionarios del gobierno nacional, regional y local para analizar el futuro de la vía.
El segundo a bordo en la gobernación explicó que la idea es nombrar una comisión "que investigue la propiedad de los terrenos así como proyectos y alternativas planteados por diferentes organismos para la reactivación o no de la línea". Ramos dijo que la creación de la comisión fue ordenada por el gobernador del estado Tarek Saab.
Cronología
Desde 1870 se inicia la explotación de las minas de carbón de Naricual que generó la "Fiebre del Diamante Negro" en el Oriente del país.
Surge la necesidad de transportar el material extraído hasta un puerto de embarque ubicado en la bahía de Guanta.
En 1882 el general Antonio Guzmán Blanco cede a dos concesionarias francesas el derecho de explotar las minas.
El primer tramo de la línea Barcelona-Naricual fue inaugurado el 15 de junio de 1889. El segundo tramo unió la zona portuaria de Guanta con Barcelona. La distancia era de 18.815 metros pero la descapitalización del proyecto llevó a la quiebra a esta vía.
En 1955 el Ministerio de Minas e Hidrocarburos puso en servicio una nueva vía férrea de 27 kilómetros entre Naricual y Guanta.
En 1974 el Gobierno Nacional creó la Compañía Anónima Minera (Camina C.A.). Esta contrató hasta 1978 a la empresa alemana Mountain Consulting, la cual rehabilitó el ferrocarril.
Este plan fue suspendido un tiempo después. Se dejó a cargo del Ministerio de Energía y Minas y de Corporiente la infraestructura de explotación de las minas y quedó en manos de Ferrocar el mantenimiento de la vía del tren.
La ocupación de terrenos de Ferrocar alcanzó auge en la década de los 60 con la instalación de asentamientos al margen de la vía. La tendencia continuó en los 70 y se redujo en los 80. En los 90 se disparó la permanencia de familias en zonas no aptas como rieles, drenajes o áreas de protección de industrias y fábricas.
Hoy existen 42 comunidades dentro del área denominada vía férrea.
Por sectores
El Estudio Integral de la Vía Férrea efectuado por el equipo de LUZ divide a los 42 conglomerados poblacionales situados en esta zona en tres sectores:
Norte-costero:
Constituido por 8 comunidades guanteñas que incluyen Bahía La Paz, El Túnel, El Ladrillar, Las Palmitas, El Cotoperí, Metoquina II, El Mirador y Colombia.
Centro-urbano:
Conjuga áreas industriales y residenciales y lo integran 26 comunidades de los municipios Sotillo y Simón Bolívar: 23 de Marzo, Valles del Resfrán, Las Cayenas, Virgen del Valle, Santiago Mariño, Esteban Díaz, Santa Eduviges, El Milagro, Villa Rosa, Fe y Esperanza, Valles de Pozuelos, Los Jardines, Guzmán Lander, Buena Vista I y II, Libertador, El Esfuerzo I, II y III, Colina del Esfuerzo, Álvarez Bajares, La Trinchera, La Línea, Sinaí, Super S y sector La Fe.
Sur-urbano:
Son 7 comunidades de Bolívar que albergan parcelamientos agrarios, huertos y viviendas rurales: Mayorquín I, II y III, La Bombilla, Santa Bárbara, Villa Teresa y Aguas Calientes.
Zonas de riesgo
Protección Civil Anzoátegui alertó sobre la permanencia en áreas inundables o de deslave de barrios del tramo ferrocarrilero como Super S, La Línea y Álvarez Bajares. Gustavo Chourio, del Proyecto Blpg, dijo que el equipo recomendó la reubicación. Lo mismo plantean para los asentamientos Valles del Resfrán y 23 de Marzo que ocupan el área de seguridad de la refinería porteña.
El experto en desarrollo comunitario, Guillermo Dascal y el ex director del Programa de Gestión Urbana de la ONU para América Latina, Yves Cabannes, sostienen que el problema urbano de la vía férrea debe ser resuelto "con metodologías participativas y organización comunitaria".
El Comité de Tierras Urbanas de Sotillo, junto al Instituto de Ferrocarriles y la Comisión Técnica Nacional de Tierras Urbanas, anunció que revisarán la situación legal de las familias que ocupan la línea férrea de Puerto La Cruz. El concejal César González, quien preside el comité en esa jurisdicción, explicó que "existe la posibilidad de que las parcelas sean adjudicadas a través del Decreto 1.666 pues se trata de unas tierras nacionales, y por el acuerdo firmado con el Iafe estas familias no van a ser desalojadas".
http://www.eltiempo.com.ve/imagenes/noticias/2005-06-27/LINEA%20FERREA-p4-400.jpg
Las decisiones gubernamentales en torno a qué ocurrirá con el viejo tramo ferrocarrilero entre Guanta y Naricual y los 42 asentamientos que se levantaron en sus márgenes se mantienen en un punto muerto. Este aparente silencio desespera a 4 mil familias que se han radicado en estos espacios desde hace 40 años. La administración nacional y regional está estudiando la vigencia de la ruta. En tal sentido el ejecutivo anzoatiguense tiene previsto crear una comisión para tratar la rehabilitación de esta vía de comunicación
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PUERTO LA CRUZ.- Gobiernos van y vienen pero la indecisión de las autoridades persiste. Desde que el tramo ferrocarrilero de 27 kilómetros dejó de operar entre las localidades de Guanta y Naricual y la ocupación anárquica de sus márgenes y rieles tomó la delantera, se espera por una solución a este problema de ordenamiento urbano.
A pesar del tiempo transcurrido, la única respuesta para las 24 mil personas que se estima habitan en los 42 asentamientos rurales y urbanos levantados a partir de los años 60 en la vía de hierro ha sido el silencio oficial.
Con el puente sobre el río Neverí y las minas de Naricual como límites se erigen desde hace unos 30 años en la línea férrea los sectores Mayorquín I, II y III.
El vecino Luis Rojas refiere que el menos consolidado en cuanto a servicios públicos es Mayorquín II, mientras que en el III también preocupa que no se defina legalmente la tenencia de la tierra y la reactivación o no del transporte por riel.
En el caserío La Bombilla, que surgió hace 11 años en Naricual, los ocupantes de 22 ranchos temen que los desalojen. Otras localidades del municipio Bolívar que comparten esta inquietud son El Esfuerzo, Buena Vista y Libertador. Están ubicadas entre la Vía Alterna y el primer túnel ferrocarrilero.
Pedro Campos, dirigente vecinal de El Esfuerzo I, refiere que 500 familias hicieron sus casas hace más de ocho años en esa área. "Nadie se atreve a mejorar sus viviendas porque se espera por una decisión oficial".
María Caguana, de Los Jardines, en los límites de Sotillo y Bolívar, dice que la falta de pronunciamiento gubernamental durante los 20 años que tiene de fundada esta "invasión" los obligó a autogestionar obras prioritarias como aceras, alumbrado y agua. Igualmente la construcción del preescolar y el módulo de Barrio Adentro.
Para Ruth Díaz, del asentamiento porteño de Santa Eduviges, la situación reviste proporciones nacionales. "Le hacemos un llamado al gobernador Tarek William Saab para que escuche los planteamientos de esta barriada con 14 años de creada. Las 225 familias que aquí vivimos nos hemos dirigido a todos lados sin resultado. Ya es hora de que nos digan si nos mudan o no".
En ese sector se alternan los ranchos con las casas de bloques construidas por el gobierno (Inavi) o los habitantes. Este desarrollo anárquico resalta a lo largo de la vía. En Pozuelos Abajo, por ejemplo, el local donde funcionan las consultas de Barrio Adentro y la casilla policial está casi encima de los rieles.
En estudio
En la web del Instituto Autónomo de Ferrocarriles del Estado ( www.iafe.gov.ve ) se hace referencia al polémico tramo y se advierte que está enmarcado en el Plan Ferroviario Nacional de 4.000 kilómetros que será desarrollado en 20 años.
La página virtual reseña que el trayecto inaugurado en 1960 se ha deteriorado por falta de mantenimiento. "Actualmente esa línea no está operativa y como consecuencia la vía férrea y los terrenos han sido invadidos, siendo hasta ahora imposible impedir su ocupación (...) En el Iafe se está evaluando la vigencia de este ferrocarril".
El director regional del Ministerio de Infraestructura (Minfra), Acisclo Lárez y la jefa de la División de Planificación Urbana, Laura Delgado, destacan que es necesario evaluar técnicamente qué solución es más pertinente: si recuperar la construcción férrea existente y darles a estas familias condiciones más estables de habitabilidad o levantar una nueva ruta que implicaría fuertes inversiones como pago de derecho de vía, túneles, puentes y terraplenes.
Delgado resaltó que en el Plan de Ordenamiento Urbano de la zona metropolitana está contemplado el uso de esta vía pero no se ha logrado ningún consenso. Acotó que en la actual infraestructura ferrocarrilera hay inversiones cuantiosas que hace unos cinco años fueron estimadas por Ferrocar en 2.500 millones de dólares.
Estas obras incluyen tres túneles con una longitud total de 2.600 metros lineales y un túnel secundario de 70 metros lineales. El inventario de Ferrocar contempla además los 10 puentes distribuidos en los 27 kilómetros.
Estas cuentas siguen sin convencer al presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos del municipio Bolívar, César Rodríguez, quien considera que la única alternativa es dar por perdida esa vía. "El costo social del desalojo de 24 mil personas rebasa con creces la reactivación de la ruta".
Trabajo de campo
Desde septiembre de 2003, un equipo de investigadores de la Universidad del Zulia, con la asesoría del experto francés Gan Marc Fournier, realizó un estudio socio-económico y urbano en los 27 km de vía férrea.
Los resultados preliminares de ese trabajo de campo fueron presentados en febrero de 2004 en Puerto La Cruz, ante la Gobernación de Anzoátegui y dirigentes vecinales de 31 de las 42 comunidades involucradas. Al encuentro acudieron el asesor de las Naciones Unidas, Yves Cabannes y el experto chileno Guillermo Dascal, quienes recomendaron "fortalecer la organización de estos asentamientos".
El sociólogo Gustavo Chourio, uno de los especialistas zulianos que participa en el Estudio Integral de la Vía Férrea (Proyecto Blpg), puntualizó que el balance final fue entregado en marzo de 2005 al gobierno de Tarek William Saab. Esperan respuesta sobre si existe interés de esta gestión en que se profundice la investigación.
"Cuando iniciamos el trabajo encontramos estudios anteriores muy someros que sostenían que para 2002 en la línea férrea existían sólo 13 comunidades, cuando en realidad ya había 42 sectores con 4 mil familias, cada una con seis miembros en promedio (24 mil personas)".
Chourio precisó que los soportes entregados a Saab incluyen planos, registros fotográficos, un sistema de información geográfica sobre la ubicación de cada asentamiento del tramo férreo y los límites actualizados de la poligonal de la conurbación, todos aspectos inexistentes hasta ese momento.
"El problema es muy complejo. Hay mucha indefinición del gobierno nacional, regional y local por hallar una solución para esas 24 mil personas. Existe un vacío en cuanto a la tenencia de la tierra y un gran temor de los habitantes de ser desalojados de las áreas donde viven desde hace 40, 30, 20 o 10 años".
Una de las reflexiones que hace el equipo es apartar el valor material de la vía férrea para centrarse en el costo social que implicaría sacar a 4 mil familias. "Ellos han sido marginados. Existen muchos intereses políticos y económicos en juego, pero estos no pueden estar por encima del bienestar del colectivo".
¿Reactivación?
El presidente de la Fundación Anzoátegui (Fundanzoátegui), Roberto Armas Alfonzo, en entrevista difundida hace un mes en una emisora comunal, destacó como funcionario gubernamental que el Ejecutivo regional busca reactivar los proyectos de la línea férrea y el Metro.
Armas Alfonzo aclaró a El Tiempo que esto no tendría relación con el tramo Guanta-Naricual. "Es una nueva vía. Se plantea un servicio de transporte colectivo férreo, pero no tengo detalles".
El secretario de gobierno, Carlos Ramos, confirmó esta semana que convocará a funcionarios del gobierno nacional, regional y local para analizar el futuro de la vía.
El segundo a bordo en la gobernación explicó que la idea es nombrar una comisión "que investigue la propiedad de los terrenos así como proyectos y alternativas planteados por diferentes organismos para la reactivación o no de la línea". Ramos dijo que la creación de la comisión fue ordenada por el gobernador del estado Tarek Saab.
Cronología
Desde 1870 se inicia la explotación de las minas de carbón de Naricual que generó la "Fiebre del Diamante Negro" en el Oriente del país.
Surge la necesidad de transportar el material extraído hasta un puerto de embarque ubicado en la bahía de Guanta.
En 1882 el general Antonio Guzmán Blanco cede a dos concesionarias francesas el derecho de explotar las minas.
El primer tramo de la línea Barcelona-Naricual fue inaugurado el 15 de junio de 1889. El segundo tramo unió la zona portuaria de Guanta con Barcelona. La distancia era de 18.815 metros pero la descapitalización del proyecto llevó a la quiebra a esta vía.
En 1955 el Ministerio de Minas e Hidrocarburos puso en servicio una nueva vía férrea de 27 kilómetros entre Naricual y Guanta.
En 1974 el Gobierno Nacional creó la Compañía Anónima Minera (Camina C.A.). Esta contrató hasta 1978 a la empresa alemana Mountain Consulting, la cual rehabilitó el ferrocarril.
Este plan fue suspendido un tiempo después. Se dejó a cargo del Ministerio de Energía y Minas y de Corporiente la infraestructura de explotación de las minas y quedó en manos de Ferrocar el mantenimiento de la vía del tren.
La ocupación de terrenos de Ferrocar alcanzó auge en la década de los 60 con la instalación de asentamientos al margen de la vía. La tendencia continuó en los 70 y se redujo en los 80. En los 90 se disparó la permanencia de familias en zonas no aptas como rieles, drenajes o áreas de protección de industrias y fábricas.
Hoy existen 42 comunidades dentro del área denominada vía férrea.
Por sectores
El Estudio Integral de la Vía Férrea efectuado por el equipo de LUZ divide a los 42 conglomerados poblacionales situados en esta zona en tres sectores:
Norte-costero:
Constituido por 8 comunidades guanteñas que incluyen Bahía La Paz, El Túnel, El Ladrillar, Las Palmitas, El Cotoperí, Metoquina II, El Mirador y Colombia.
Centro-urbano:
Conjuga áreas industriales y residenciales y lo integran 26 comunidades de los municipios Sotillo y Simón Bolívar: 23 de Marzo, Valles del Resfrán, Las Cayenas, Virgen del Valle, Santiago Mariño, Esteban Díaz, Santa Eduviges, El Milagro, Villa Rosa, Fe y Esperanza, Valles de Pozuelos, Los Jardines, Guzmán Lander, Buena Vista I y II, Libertador, El Esfuerzo I, II y III, Colina del Esfuerzo, Álvarez Bajares, La Trinchera, La Línea, Sinaí, Super S y sector La Fe.
Sur-urbano:
Son 7 comunidades de Bolívar que albergan parcelamientos agrarios, huertos y viviendas rurales: Mayorquín I, II y III, La Bombilla, Santa Bárbara, Villa Teresa y Aguas Calientes.
Zonas de riesgo
Protección Civil Anzoátegui alertó sobre la permanencia en áreas inundables o de deslave de barrios del tramo ferrocarrilero como Super S, La Línea y Álvarez Bajares. Gustavo Chourio, del Proyecto Blpg, dijo que el equipo recomendó la reubicación. Lo mismo plantean para los asentamientos Valles del Resfrán y 23 de Marzo que ocupan el área de seguridad de la refinería porteña.
El experto en desarrollo comunitario, Guillermo Dascal y el ex director del Programa de Gestión Urbana de la ONU para América Latina, Yves Cabannes, sostienen que el problema urbano de la vía férrea debe ser resuelto "con metodologías participativas y organización comunitaria".
El Comité de Tierras Urbanas de Sotillo, junto al Instituto de Ferrocarriles y la Comisión Técnica Nacional de Tierras Urbanas, anunció que revisarán la situación legal de las familias que ocupan la línea férrea de Puerto La Cruz. El concejal César González, quien preside el comité en esa jurisdicción, explicó que "existe la posibilidad de que las parcelas sean adjudicadas a través del Decreto 1.666 pues se trata de unas tierras nacionales, y por el acuerdo firmado con el Iafe estas familias no van a ser desalojadas".