Pairedjam
July 31st, 2005, 04:27 PM
El Principado acaba de entrar en la constelación Star Wars en el último cómic aparecido en EE UU. Es un planeta con capital en Avilés y con un malo, el Capitán Oviedo
D. REMARTINEZ/ILUSTRACIÓN: DANIEL CASTAÑO
Planeta Asturias, en un tiempo indefinido entre el inicio de las Guerras Clon y la transformación de Anakin Skywalker en Dath Vader. Un comando de soldados de la República aterriza en busca del Director Oviedo, un alto cargo del Gobierno galáctico secuestrado al parecer por los rebeldes afines a la Federación de Comercio. Pero Oviedo se ha vendido y lo ha hecho en Avilés Prime.
Así arranca el cómic 'Honor Bound', escrito por Ian Edginton, dibujado por Steve Pugh, entintado por Mihael Heisler y al que Michael Atiyeh le ha puesto el color. La historia pertenece a uno de los números de la colección 'Tales', que en Estados Unidos publica Dark Horse y que en España sacará al mercado probablemente la editorial Norma a finales de año. Cuando lo haga sorprenderá. Desde que Chris Claremont incluyó la ciudad de Valencia en la mítica 'X-Men', no había vuelto a suceder. Ahora es Asturias la que convertida en planeta forma parte de la mitología de 'Star Wars'. El honor se debe a Ian Edginton y a su participación en el último Salón del Cómic de Avilés. Tras su presencia en estas tierras se sintió inspirado y llevó algunos nombres de nuestra geografía a su última historierta. En concreto Oviedo, convertido en Director Lorca Oviedo, el traidor, y Avilés, un estratégico enclave del planeta Asturias.
'Honor Bound' es un cuento breve, que cumple con el género a medias: final épico, pero un discurrir previo que cojea algo de emoción. Sin embargo, la sorpresa de sus nombres lo convierte en único para el fan asturiano. Comienza con el sargento del citado comando compareciendo ante Yoda y Mace Vindu (Samuel L. Jackson) al regresar de Asturias. Los maestros Jedi le reclaman un informe de los hechos, tras la muerte del Director Oviedo en la operación. El soldado clon, herido tras la misión, inicia un 'flash back'.
Un sol extraño
Asturias padece los efectos de un poderoso sol que convierte el clima del lugar en amenazador si hombre y máquinas se exponen a su radiación. El aterrizaje ya rememora otros similares de la saga, como el de la patrulla imperial que persigue a R2D2 y C3PO por las dunas de Tatoinee en 'La guerra de las galaxias'.
En el planeta astur, el comando localiza la nave donde en teoría viajaba Oviedo. Segunda referencia: es el mismo modelo de transporte utilizado por Obi Wan Kenobi y Qui Gon Yin (Ewan McGregor y Liam Neeson) en la primera secuencia de 'La amenaza fantasma'. Toda la tripulación de la nave ha sido asesinada, pero Oviedo no aparece por ningún lado. El lector descubre entonces que el Director es un traidor. A partir de ese momento, se suceden las reyertas entre droides, clones y otros engendros mecánicos y biológicos del imaginario de Lucas. El enfrentamiento deriva en la merecida muerte de Oviedo, y el tebeo culmina con una ominosa viñeta final que copia la última secuencia de 'El ataque de los clones'.
Mejor no especificar más el argumento, para no aguar su futura lectura, y centrarse en su moraleja, pues, como buen relato corto, la tiene. 'Honor Bound' sirve para que el Consejo Jedi calibre la fidelidad de su recién estrenado ejército clon, el mismo que en 'La venganza de los Sith' asesinará a casi todos los maestros. Pero rescata también una vieja pregunta de la ciencia ficción: ¿pueden llegar a sentir las máquinas? O, como lo formulaba Phlip K. Dick en el relato que inspiró 'Inteligencia artificial', de Spielberg: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? El cómic da una respuesta ambigua.
Quien sí ha soñado con robots asturianos es Ian Edginton. Ha imaginado un Oviedo malo, pero no tan malo ni inteligente como el Conde Duku, en quien está inspirado. Su vida en la saga de 'Star Wars' ha resultado breve, pero el planeta Asturias ha quedado entre las constelaciones de Star Wars para siempre. La Fuerza está plantada ya entre el verde.
D. REMARTINEZ/ILUSTRACIÓN: DANIEL CASTAÑO
Planeta Asturias, en un tiempo indefinido entre el inicio de las Guerras Clon y la transformación de Anakin Skywalker en Dath Vader. Un comando de soldados de la República aterriza en busca del Director Oviedo, un alto cargo del Gobierno galáctico secuestrado al parecer por los rebeldes afines a la Federación de Comercio. Pero Oviedo se ha vendido y lo ha hecho en Avilés Prime.
Así arranca el cómic 'Honor Bound', escrito por Ian Edginton, dibujado por Steve Pugh, entintado por Mihael Heisler y al que Michael Atiyeh le ha puesto el color. La historia pertenece a uno de los números de la colección 'Tales', que en Estados Unidos publica Dark Horse y que en España sacará al mercado probablemente la editorial Norma a finales de año. Cuando lo haga sorprenderá. Desde que Chris Claremont incluyó la ciudad de Valencia en la mítica 'X-Men', no había vuelto a suceder. Ahora es Asturias la que convertida en planeta forma parte de la mitología de 'Star Wars'. El honor se debe a Ian Edginton y a su participación en el último Salón del Cómic de Avilés. Tras su presencia en estas tierras se sintió inspirado y llevó algunos nombres de nuestra geografía a su última historierta. En concreto Oviedo, convertido en Director Lorca Oviedo, el traidor, y Avilés, un estratégico enclave del planeta Asturias.
'Honor Bound' es un cuento breve, que cumple con el género a medias: final épico, pero un discurrir previo que cojea algo de emoción. Sin embargo, la sorpresa de sus nombres lo convierte en único para el fan asturiano. Comienza con el sargento del citado comando compareciendo ante Yoda y Mace Vindu (Samuel L. Jackson) al regresar de Asturias. Los maestros Jedi le reclaman un informe de los hechos, tras la muerte del Director Oviedo en la operación. El soldado clon, herido tras la misión, inicia un 'flash back'.
Un sol extraño
Asturias padece los efectos de un poderoso sol que convierte el clima del lugar en amenazador si hombre y máquinas se exponen a su radiación. El aterrizaje ya rememora otros similares de la saga, como el de la patrulla imperial que persigue a R2D2 y C3PO por las dunas de Tatoinee en 'La guerra de las galaxias'.
En el planeta astur, el comando localiza la nave donde en teoría viajaba Oviedo. Segunda referencia: es el mismo modelo de transporte utilizado por Obi Wan Kenobi y Qui Gon Yin (Ewan McGregor y Liam Neeson) en la primera secuencia de 'La amenaza fantasma'. Toda la tripulación de la nave ha sido asesinada, pero Oviedo no aparece por ningún lado. El lector descubre entonces que el Director es un traidor. A partir de ese momento, se suceden las reyertas entre droides, clones y otros engendros mecánicos y biológicos del imaginario de Lucas. El enfrentamiento deriva en la merecida muerte de Oviedo, y el tebeo culmina con una ominosa viñeta final que copia la última secuencia de 'El ataque de los clones'.
Mejor no especificar más el argumento, para no aguar su futura lectura, y centrarse en su moraleja, pues, como buen relato corto, la tiene. 'Honor Bound' sirve para que el Consejo Jedi calibre la fidelidad de su recién estrenado ejército clon, el mismo que en 'La venganza de los Sith' asesinará a casi todos los maestros. Pero rescata también una vieja pregunta de la ciencia ficción: ¿pueden llegar a sentir las máquinas? O, como lo formulaba Phlip K. Dick en el relato que inspiró 'Inteligencia artificial', de Spielberg: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? El cómic da una respuesta ambigua.
Quien sí ha soñado con robots asturianos es Ian Edginton. Ha imaginado un Oviedo malo, pero no tan malo ni inteligente como el Conde Duku, en quien está inspirado. Su vida en la saga de 'Star Wars' ha resultado breve, pero el planeta Asturias ha quedado entre las constelaciones de Star Wars para siempre. La Fuerza está plantada ya entre el verde.