Perolk
August 18th, 2005, 12:26 PM
noticia del heraldo.com
El entorno de la estación del Norte sigue sin proyecto
El centro cívico de la estación del Norte se inauguró en diciembre de 2004, después de tres años de obras y treinta de abandono. El edificio se rehabilitó y se limpiaron los alrededores. Junto al centro cívico, hay un espacio previsto como zona verde y de equipamientos. De manera provisional, el verano pasado, el Ayuntamiento quitó los matorrales, allanó el terreno y puso algún banco. Quedaba pendiente la convocatoria de un concurso internacional de ideas para decidir los usos y dar más realce a esta zona. Los vecinos siguen esperando.
El entorno de la estación -entre las calles de Matilde de Sangüesa, Perdiguera y Valle de Zuriza- es una enorme explanada de tierra, con bancos, maceteros, papeleras y ni una sola sombra o brizna verde. El sol cae a plomo en verano y el cierzo gélido barre la zona en invierno, así que no es un espacio muy aprovechado por los vecinos. Sí por los perros: los canes del entorno lo utilizan como servicio público y sus excrementos se ven por todas partes.
En 2003, a la par que avanzaban las obras de rehabilitación de la terminal ferroviaria, estaba prevista la convocatoria del concurso internacional de ideas para el entorno. Había una partida presupuestaria de 30.000 euros que a última hora se destinó a otra cosa. Así que no hubo concurso ni se ha movido nada más desde el Ayuntamiento (excepto la instalación de unas enormes farolas y de un pequeño tren infantil).
Los vecinos temen que esta solución provisional se perpetúe. "Ahora es el "cagadero" oficial para los perros del barrio. No se puede dejar así. Sigue pendiente que se convoque el concurso de ideas o que decidan a que se destina", afirma el presidente de la asociación de vecinos Tío Jorge del Arrabal, Rafael Tejedor. La asociación propone la construcción de un edificio gemelo al de la estación, paralelo a ella, y unidos ambos por una gran marquesina (como la que tenía antiguamente la estación sobre la playa de vías). Este edificio serviría como pabellón cultural, biblioteca o espacio multiusos. Los vecinos también señalan la necesidad de construir en el entorno un aparcamiento (subterráneo o en superficie), dada la carencia de plazas en el Arrabal.
En torno a la estación, ha crecido un nuevo barrio en los últimos años, pero todavía falta terminar la urbanización de algún espacio. Al norte del centro cívico y de la explanada de tierra y maceteros, hay un pequeño parque que construyeron varias promotoras (dentro de la cesión obligatoria del 10 % de los suelos). Los vecinos le llaman el "parque sin nombre". Lleva más de dos años acabado, pero el Ayuntamiento todavía no ha recibido las obras, por lo que no se puede hacer cargo del mantenimiento, que corresponde a las constructoras. Las papeleras están llenas, hay papeles por todas partes y los matorrales crecen salvajes. "El mantenimiento lo hace una constructora, pero sólo vienen por aquí una vez al mes o cada dos meses", denuncia el presidente de la asociación de vecinos del Arrabal.
El entorno de la estación del Norte sigue sin proyecto
El centro cívico de la estación del Norte se inauguró en diciembre de 2004, después de tres años de obras y treinta de abandono. El edificio se rehabilitó y se limpiaron los alrededores. Junto al centro cívico, hay un espacio previsto como zona verde y de equipamientos. De manera provisional, el verano pasado, el Ayuntamiento quitó los matorrales, allanó el terreno y puso algún banco. Quedaba pendiente la convocatoria de un concurso internacional de ideas para decidir los usos y dar más realce a esta zona. Los vecinos siguen esperando.
El entorno de la estación -entre las calles de Matilde de Sangüesa, Perdiguera y Valle de Zuriza- es una enorme explanada de tierra, con bancos, maceteros, papeleras y ni una sola sombra o brizna verde. El sol cae a plomo en verano y el cierzo gélido barre la zona en invierno, así que no es un espacio muy aprovechado por los vecinos. Sí por los perros: los canes del entorno lo utilizan como servicio público y sus excrementos se ven por todas partes.
En 2003, a la par que avanzaban las obras de rehabilitación de la terminal ferroviaria, estaba prevista la convocatoria del concurso internacional de ideas para el entorno. Había una partida presupuestaria de 30.000 euros que a última hora se destinó a otra cosa. Así que no hubo concurso ni se ha movido nada más desde el Ayuntamiento (excepto la instalación de unas enormes farolas y de un pequeño tren infantil).
Los vecinos temen que esta solución provisional se perpetúe. "Ahora es el "cagadero" oficial para los perros del barrio. No se puede dejar así. Sigue pendiente que se convoque el concurso de ideas o que decidan a que se destina", afirma el presidente de la asociación de vecinos Tío Jorge del Arrabal, Rafael Tejedor. La asociación propone la construcción de un edificio gemelo al de la estación, paralelo a ella, y unidos ambos por una gran marquesina (como la que tenía antiguamente la estación sobre la playa de vías). Este edificio serviría como pabellón cultural, biblioteca o espacio multiusos. Los vecinos también señalan la necesidad de construir en el entorno un aparcamiento (subterráneo o en superficie), dada la carencia de plazas en el Arrabal.
En torno a la estación, ha crecido un nuevo barrio en los últimos años, pero todavía falta terminar la urbanización de algún espacio. Al norte del centro cívico y de la explanada de tierra y maceteros, hay un pequeño parque que construyeron varias promotoras (dentro de la cesión obligatoria del 10 % de los suelos). Los vecinos le llaman el "parque sin nombre". Lleva más de dos años acabado, pero el Ayuntamiento todavía no ha recibido las obras, por lo que no se puede hacer cargo del mantenimiento, que corresponde a las constructoras. Las papeleras están llenas, hay papeles por todas partes y los matorrales crecen salvajes. "El mantenimiento lo hace una constructora, pero sólo vienen por aquí una vez al mes o cada dos meses", denuncia el presidente de la asociación de vecinos del Arrabal.