SchizoGenius
September 3rd, 2005, 03:47 AM
El mes de junio fue favorable para el comercio poblano, con repunte en sus variedades al mayoreo y al por menor, de 2 y 4.4 por ciento anualizado. Durante el primer semestre, las ventas al mayoreo son similares al mismo período del año anterior, no obstante con reducción de menos 0.9 por ciento; el mes de marzo cayó en 7 por ciento y afecta el desempeño acumulado. No así en el comercio al menudeo, que registra un máximo histórico en el promedio semestral, creciendo a intervalos de 2 a 3 meses por encima del registro comparable.
El desempeño de las ventas al menudeo comienza a ser competitivo: Puebla 4.4 por ciento, Ciudad de México 4.9, Guadalajara 7.3, Monterrey 3.4 y Veracruz 4.7 por ciento. Entre zonas metropolitanas no fronterizas, Monterrey y Puebla tienen el mayor volumen de ventas por establecimiento. Las ventas al mayoreo se encuentran deprimidas en Guadalajara con menos 9.6 por ciento, Puebla en casi un punto porcentual, en la capital del país con variación de 0.3 por ciento y Monterrey con dinamismo a tasa de 3.2 por ciento. Las cadenas operadoras de autoservicios y supermercados se abastecen desde la matriz, en ciudades del norte o del bajío, situación que se puede comprobar por el origen de los productos que expenden las franquicias, revisando la envoltura o la etiqueta, incluso para productos de importación.
El empleo formal creció 2.5 por ciento a tasa anual, medido por el número de asegurados del IMSS, con la expansión de la infraestructura comercial; ya que el empleo por establecimiento presenta una caída de menos 6.3 por ciento al mayoreo y variación de 0.3 por ciento al por menor. A lo largo del tiempo, el comercio mayorista ha disminuido la plantilla en 6 por ciento por establecimiento mientras que al menudeo ha crecido en 19 por ciento, para el primer semestre comparable con el año base. Esto quiere decir que donde había 5 trabajadores se agrega uno más para venta al detalle, propiciando la densificación de los establecimientos. Este fenómeno es característico de Puebla ya que en otras plazas, la tasa de densificación es notablemente inferior: Monterrey 2 por ciento, Guadalajara 5.5 por ciento, Ciudad de México prácticamente sin cambios con 0.7 por ciento.
El comercio ha incrementado el empleo manteniendo castigadas las remuneraciones. De acuerdo con el promedio del primer semestre, el índice de remuneraciones reales por persona ocupada al mayoreo tuvo un movimiento imperceptible de 0.3 por ciento en el 2005 y no es mejor que el registro comparable de 1994; ahora que están de moda las comparaciones con niveles anteriores a la crisis. Los establecimientos con venta al menudeo no pagan mejor que hace 2 años, la tasa con relación al 2004 es de menos 0.2 por ciento y de menos 0.8 por ciento comparado con el 2003.
Tales políticas de administración, arrojan economías en la nómina de 10.7 por ciento al mayoreo y crecimiento de 4.4 por ciento al menudeo; en términos reales. La rama de comercio mayorista ha disminuido las compras de mercancías para su reventa en 4.7 por ciento mientras que al por menor creció en 6 por ciento con algún grado de acumulación de inventarios. La aportación en términos de valor agregado viene por parte del comercio al por mayor, con estancamiento temporal del comercio al detalle que domina el mayor volumen de transacciones. Se estima un impacto neto en el valor agregado de hasta 6.4 por ciento en los primeros 6 meses del año.
Crecieron las ventas al por mayor en tiendas de abarrotes y bebidas, muebles, aparatos y accesorios para el hogar, también la venta de vehículos, en papelerías y librerías; los productos químicos para la industria, así como los materiales metálicos por efecto del precio en derivados del petróleo. La derrama económica fue captada en establecimientos con venta al detalle en tiendas de artículos personales, de muebles y aparatos para el hogar con apoyo de crédito, en farmacias por automedicación, en papelerías y librerías. A tasa de dos dígitos en tiendas departamentales y mixtas también apoyándose en el crédito bancario y a tasa de 8.5 por ciento en supermercados y autoservicios que satisfacen de manera genérica la demanda de los consumidores.
Falta la mejor temporada del comercio con gastos ineludibles del regreso a clases, donde es forzada la compra de calzado, ropa, artículos escolares y la pérdida irremediable en cuotas impuestas, con dinero que se embolsan los vivales de la educación, la mafia de cooperativas, directores y mesas directivas a modo para la transa. Los que no tienen esta obligación de gasto y que representan menos del 20 por ciento, pueden destinar gasto al ocio, en los antros y la compra de bebidas alcohólicas, en la celebración de fiestas patrias.
Fuente: http://www.statuspuebla.com.mx/HTMLTemplates/onecol.asp?xmlsrc=../xml/art_5525.xml
El desempeño de las ventas al menudeo comienza a ser competitivo: Puebla 4.4 por ciento, Ciudad de México 4.9, Guadalajara 7.3, Monterrey 3.4 y Veracruz 4.7 por ciento. Entre zonas metropolitanas no fronterizas, Monterrey y Puebla tienen el mayor volumen de ventas por establecimiento. Las ventas al mayoreo se encuentran deprimidas en Guadalajara con menos 9.6 por ciento, Puebla en casi un punto porcentual, en la capital del país con variación de 0.3 por ciento y Monterrey con dinamismo a tasa de 3.2 por ciento. Las cadenas operadoras de autoservicios y supermercados se abastecen desde la matriz, en ciudades del norte o del bajío, situación que se puede comprobar por el origen de los productos que expenden las franquicias, revisando la envoltura o la etiqueta, incluso para productos de importación.
El empleo formal creció 2.5 por ciento a tasa anual, medido por el número de asegurados del IMSS, con la expansión de la infraestructura comercial; ya que el empleo por establecimiento presenta una caída de menos 6.3 por ciento al mayoreo y variación de 0.3 por ciento al por menor. A lo largo del tiempo, el comercio mayorista ha disminuido la plantilla en 6 por ciento por establecimiento mientras que al menudeo ha crecido en 19 por ciento, para el primer semestre comparable con el año base. Esto quiere decir que donde había 5 trabajadores se agrega uno más para venta al detalle, propiciando la densificación de los establecimientos. Este fenómeno es característico de Puebla ya que en otras plazas, la tasa de densificación es notablemente inferior: Monterrey 2 por ciento, Guadalajara 5.5 por ciento, Ciudad de México prácticamente sin cambios con 0.7 por ciento.
El comercio ha incrementado el empleo manteniendo castigadas las remuneraciones. De acuerdo con el promedio del primer semestre, el índice de remuneraciones reales por persona ocupada al mayoreo tuvo un movimiento imperceptible de 0.3 por ciento en el 2005 y no es mejor que el registro comparable de 1994; ahora que están de moda las comparaciones con niveles anteriores a la crisis. Los establecimientos con venta al menudeo no pagan mejor que hace 2 años, la tasa con relación al 2004 es de menos 0.2 por ciento y de menos 0.8 por ciento comparado con el 2003.
Tales políticas de administración, arrojan economías en la nómina de 10.7 por ciento al mayoreo y crecimiento de 4.4 por ciento al menudeo; en términos reales. La rama de comercio mayorista ha disminuido las compras de mercancías para su reventa en 4.7 por ciento mientras que al por menor creció en 6 por ciento con algún grado de acumulación de inventarios. La aportación en términos de valor agregado viene por parte del comercio al por mayor, con estancamiento temporal del comercio al detalle que domina el mayor volumen de transacciones. Se estima un impacto neto en el valor agregado de hasta 6.4 por ciento en los primeros 6 meses del año.
Crecieron las ventas al por mayor en tiendas de abarrotes y bebidas, muebles, aparatos y accesorios para el hogar, también la venta de vehículos, en papelerías y librerías; los productos químicos para la industria, así como los materiales metálicos por efecto del precio en derivados del petróleo. La derrama económica fue captada en establecimientos con venta al detalle en tiendas de artículos personales, de muebles y aparatos para el hogar con apoyo de crédito, en farmacias por automedicación, en papelerías y librerías. A tasa de dos dígitos en tiendas departamentales y mixtas también apoyándose en el crédito bancario y a tasa de 8.5 por ciento en supermercados y autoservicios que satisfacen de manera genérica la demanda de los consumidores.
Falta la mejor temporada del comercio con gastos ineludibles del regreso a clases, donde es forzada la compra de calzado, ropa, artículos escolares y la pérdida irremediable en cuotas impuestas, con dinero que se embolsan los vivales de la educación, la mafia de cooperativas, directores y mesas directivas a modo para la transa. Los que no tienen esta obligación de gasto y que representan menos del 20 por ciento, pueden destinar gasto al ocio, en los antros y la compra de bebidas alcohólicas, en la celebración de fiestas patrias.
Fuente: http://www.statuspuebla.com.mx/HTMLTemplates/onecol.asp?xmlsrc=../xml/art_5525.xml