yvivire
October 12th, 2005, 11:46 AM
Proyectos de rascacielos atraen a europeos y norteamericanos
Sherly Díaz
Capital Financiero
Curiosamente, el primer edificio en el mundo considerado como un rascacielos, porque sus pisos y sus paredes exteriores eran soportadas por un armazón de acero, tan solo tenía 10 pisos y fue construido en 1885 en Chicago.
Hoy día, ese antepasado es apenas un pigmeo al lado de los grandes edificios que parecen desafiar el infinito. Dentro de este desarrollo vertical, Panamá está a la vanguardia de los países de la región Centroamericana y del Caribe, con edificios cuyo estándares se sitúan en 50 pisos y con proyectos de edificaciones que sobrepasarán los 80 pisos.
Fotos/Infos:
Hacia arriba
Megaproyectos
En la actualidad uno de los edificios más grandes del país son las torres de apartamentos del Hotel Inter.-Continental Miramar Panamá, que posee 52 plantas cada una (ver recuadro: Hacia arriba).
Expertos en esta materia coincidieron en señalar que no existe una criterio general para determinar qué edificio es un rascacielos, ya que depende mucho de la época. Por ejemplo, en el siglo XVI, las torres de Panamá La Vieja eran consideradas como unos rascacielos.
Es así como en la década de los 80, los edificios entre 20 a 30 pisos eran los rascacielos, en los 90 los de 30 a 50 pisos y del 2000 a la fecha oscilan entre 50 a 70 pisos, según comentó César Kianco, coordinador de la comisión de reglamento estructural panameño de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA).
Pese a esta consideración, ya existen localmente proyectos tipo rascacielos como el Planetarium, que tendrá 82 pisos, Palacio de la Bahía con 89 y Torre Vitri con 72 pisos. Estos edificios serán los más altos de la ciudad capital por los próximos cuatro años, y la inversión total supera los $150 millones, además de que se espera generen más de 1.000 empleos directos e indirectos.
Los clientes de los apartamentos de estas obras serán principalmente europeos, norteamericanos y suramericanos, ya que los precios que se les puede ofrecer por esas propiedades son bastantes más bajos en comparación a la realidad que ellos viven en sus países de origen, lo que los hace muy atractivos.
Los precios de los apartamentos inician en $290.000 hasta más de $1 millón.
Panamá es atractiva para este tipo de inversiones, ya que cuenta con leyes, regímenes fiscales, tecnología, comunicaciones y recursos naturales propios para este tipo de proyectos, de acuerdo a Valentín Monforte, presidente de la SPIA.
Las condiciones están dadas para que el sector de la construcción continúe su desarrollo inmobiliario, sobre todo porque estos rascacielos serán de lento desarrollo, considerando la capacidad del mercado local.
Tan solo el año pasado el sector de la construcción registró un incremento de 16,0% en su valor agregado en términos reales, pasando de $516,8 millones en 2003 a $599,6 millones en 2004.
Uno de los indicadores que permitió esta alza fue la producción de cemento y concreto premezclado, que reflejaron crecimiento por el orden de los 17,2% y 33,3%, respectivamente.
Representantes del proyecto Planetarium, cuya inversión supera los $50 millones, aseguraron que será uno de los edificios más altos de Panamá y de América Latina.
Pero la competencia es agresiva, ya que el proyecto Palacio de la Bahía, que estará ubicado en la Avenida Balboa, pregona ser el edificio más alto de Hispanoamérica, mientras que la Torre Vitri promete estar entre los edificios de mayor imponencia en Panamá
En el caso de Palacio de la Bahía, posee oficinas de ventas en Italia, España, Ecuador, Colombia, Panamá, y están por abrir tres más; sin embargo, sus promotores prefirieron no adelantar detalles.
Lizette Pérez, directora comercial de Palacio de la Bahía, indicó que les interesa el mercado local, pero principalmente extranjero, sobre todo las personas que buscan retirarse.
Otro de los proyectos que también destacará en el paisaje capitalino será el proyecto Ten Tower Costa del Este, que tendrá 47 pisos y dos apartamentos por piso.
Atraer inversión
Panamá forma parte de un mercado internacional y es un objetivo de capitales extranjeros y nacionales que busca sumarse a la tendencia mundial de la construcción de rascacielos, como ocurre en Londres, Moscú, Shangai, Barcelona, Singapur o Milán, de acuerdo a Ignacio Mallol, presidente del grupo Mallol & Mallol Arquitectos, S.A. firma que edifica el proyecto Planetarium. Destacó que tampoco se descarta la inversión de nacionales en estos proyectos, aunque algunos entrevistados opinan que será limitada, porque la población panameña económicamente activa es muy pequeña, sobre todo para el mercado en que se venderán estas propiedades. Aún así, adujo, hay oferta para todos
José Angel del Valle, presidente de la Asociación de Corredores de Bienes Raíces (Acobir), cree que Panamá se está convirtiendo en uno de los países del área con mayor número de extranjeros que no solo están comprando para invertir o tener una propiedad para pasar alguna temporada, pues están considerando al país como su nuevo hogar, y estos proyectos serán un imán para atraerlos (ver recuadro: Repercusiones). La llegada de estos nuevos proyectos, agregó, son una nueva etapa en el crecimiento y desarrollo del suelo urbano de la ciudad de Panamá, ya que esta es una metrópolis que inicia su desarrollo en gran escala con la incorporación de este tipo de edificaciones. No faltó quien indicara que, sin orden y autoridad urbana, los rascacielos en la ciudad de Panamá serían más un problema de infraestructura que una solución a la escasez de suelo urbano. Aunque estas edificaciones son comunes en ciudades o países de mayor desarrollo socioeconómico, no es una tendencia nueva a nivel de los Estados Unidos, Europa y algunos países de Asia. No obstante, es novedoso en Panamá, a pesar de que otras ciudades de Latinoamérica tienen más población y mayores recursos económicos.
Sherly Díaz
Capital Financiero
Curiosamente, el primer edificio en el mundo considerado como un rascacielos, porque sus pisos y sus paredes exteriores eran soportadas por un armazón de acero, tan solo tenía 10 pisos y fue construido en 1885 en Chicago.
Hoy día, ese antepasado es apenas un pigmeo al lado de los grandes edificios que parecen desafiar el infinito. Dentro de este desarrollo vertical, Panamá está a la vanguardia de los países de la región Centroamericana y del Caribe, con edificios cuyo estándares se sitúan en 50 pisos y con proyectos de edificaciones que sobrepasarán los 80 pisos.
Fotos/Infos:
Hacia arriba
Megaproyectos
En la actualidad uno de los edificios más grandes del país son las torres de apartamentos del Hotel Inter.-Continental Miramar Panamá, que posee 52 plantas cada una (ver recuadro: Hacia arriba).
Expertos en esta materia coincidieron en señalar que no existe una criterio general para determinar qué edificio es un rascacielos, ya que depende mucho de la época. Por ejemplo, en el siglo XVI, las torres de Panamá La Vieja eran consideradas como unos rascacielos.
Es así como en la década de los 80, los edificios entre 20 a 30 pisos eran los rascacielos, en los 90 los de 30 a 50 pisos y del 2000 a la fecha oscilan entre 50 a 70 pisos, según comentó César Kianco, coordinador de la comisión de reglamento estructural panameño de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA).
Pese a esta consideración, ya existen localmente proyectos tipo rascacielos como el Planetarium, que tendrá 82 pisos, Palacio de la Bahía con 89 y Torre Vitri con 72 pisos. Estos edificios serán los más altos de la ciudad capital por los próximos cuatro años, y la inversión total supera los $150 millones, además de que se espera generen más de 1.000 empleos directos e indirectos.
Los clientes de los apartamentos de estas obras serán principalmente europeos, norteamericanos y suramericanos, ya que los precios que se les puede ofrecer por esas propiedades son bastantes más bajos en comparación a la realidad que ellos viven en sus países de origen, lo que los hace muy atractivos.
Los precios de los apartamentos inician en $290.000 hasta más de $1 millón.
Panamá es atractiva para este tipo de inversiones, ya que cuenta con leyes, regímenes fiscales, tecnología, comunicaciones y recursos naturales propios para este tipo de proyectos, de acuerdo a Valentín Monforte, presidente de la SPIA.
Las condiciones están dadas para que el sector de la construcción continúe su desarrollo inmobiliario, sobre todo porque estos rascacielos serán de lento desarrollo, considerando la capacidad del mercado local.
Tan solo el año pasado el sector de la construcción registró un incremento de 16,0% en su valor agregado en términos reales, pasando de $516,8 millones en 2003 a $599,6 millones en 2004.
Uno de los indicadores que permitió esta alza fue la producción de cemento y concreto premezclado, que reflejaron crecimiento por el orden de los 17,2% y 33,3%, respectivamente.
Representantes del proyecto Planetarium, cuya inversión supera los $50 millones, aseguraron que será uno de los edificios más altos de Panamá y de América Latina.
Pero la competencia es agresiva, ya que el proyecto Palacio de la Bahía, que estará ubicado en la Avenida Balboa, pregona ser el edificio más alto de Hispanoamérica, mientras que la Torre Vitri promete estar entre los edificios de mayor imponencia en Panamá
En el caso de Palacio de la Bahía, posee oficinas de ventas en Italia, España, Ecuador, Colombia, Panamá, y están por abrir tres más; sin embargo, sus promotores prefirieron no adelantar detalles.
Lizette Pérez, directora comercial de Palacio de la Bahía, indicó que les interesa el mercado local, pero principalmente extranjero, sobre todo las personas que buscan retirarse.
Otro de los proyectos que también destacará en el paisaje capitalino será el proyecto Ten Tower Costa del Este, que tendrá 47 pisos y dos apartamentos por piso.
Atraer inversión
Panamá forma parte de un mercado internacional y es un objetivo de capitales extranjeros y nacionales que busca sumarse a la tendencia mundial de la construcción de rascacielos, como ocurre en Londres, Moscú, Shangai, Barcelona, Singapur o Milán, de acuerdo a Ignacio Mallol, presidente del grupo Mallol & Mallol Arquitectos, S.A. firma que edifica el proyecto Planetarium. Destacó que tampoco se descarta la inversión de nacionales en estos proyectos, aunque algunos entrevistados opinan que será limitada, porque la población panameña económicamente activa es muy pequeña, sobre todo para el mercado en que se venderán estas propiedades. Aún así, adujo, hay oferta para todos
José Angel del Valle, presidente de la Asociación de Corredores de Bienes Raíces (Acobir), cree que Panamá se está convirtiendo en uno de los países del área con mayor número de extranjeros que no solo están comprando para invertir o tener una propiedad para pasar alguna temporada, pues están considerando al país como su nuevo hogar, y estos proyectos serán un imán para atraerlos (ver recuadro: Repercusiones). La llegada de estos nuevos proyectos, agregó, son una nueva etapa en el crecimiento y desarrollo del suelo urbano de la ciudad de Panamá, ya que esta es una metrópolis que inicia su desarrollo en gran escala con la incorporación de este tipo de edificaciones. No faltó quien indicara que, sin orden y autoridad urbana, los rascacielos en la ciudad de Panamá serían más un problema de infraestructura que una solución a la escasez de suelo urbano. Aunque estas edificaciones son comunes en ciudades o países de mayor desarrollo socioeconómico, no es una tendencia nueva a nivel de los Estados Unidos, Europa y algunos países de Asia. No obstante, es novedoso en Panamá, a pesar de que otras ciudades de Latinoamérica tienen más población y mayores recursos económicos.