Neutral!
December 2nd, 2005, 12:09 PM
http://www.lapress.org/Summ.asp?lanCode=2&couCode=17
¿Una Managua renovada?
Tim Rogers. 18 Ago, 2005
Visionario intenta recuperar centro capitalino destruido por terremoto, pero proyecto no avanza en Legislativo.
Si el arquitecto Alfredo Osorio hubiera logrado su objetivo, Nicaragua ya tendría uno de los más modernos y atractivos centros capitalinos de América Latina.
El presupuesto ya fue calculado y los planos diseñados para reconstruir el centro de Managua, dándole un aspecto futurista, incluyendo un monorriel y ocho nuevos edificios gubernamentales.
El proyecto podría estar terminado en dos años, convirtiendo Managua, de una extensa zona de desastre urbano —a consecuencia de un terremoto que en 1972 destruyó totalmente el centro de la capital— en un importante centro metropolitano, según Osorio, el más renombrado arquitecto nicaragüense.
El presidente Enrique Bolaños encargó el proyecto de renovación urbana hace dos años y ya aprobó los planes de Osorio. La banca privada ha aceptado financiarlo y el sector empresarial ha expresado su deseo de apoyar el desarrollo del centro capitalino.
Lo único que detiene el proyecto es el Congreso, que hasta ahora no ha mostrado ningún interés en aprobarlo, condenándolo a quedar en el papel.
"Todo está listo, excepto la voluntad política de la Asamblea Nacional", lamenta Osorio. "El presidente apoya el proyecto, el dinero está, pero el Legislativo no está interesado en él porque no quiere dar ningún crédito a Bolaños. Es puro egoísmo".
Hace dos años Osorio envió los planos a la Asamblea Nacional, solicitando que el plan sea estudiado por la comisión correspondiente, que luego la presentaría al pleno en forma de ley. Nunca recibió una respuesta. En julio, reenvió el proyecto.
El objetivo del proyecto de US$80 millones es convertir una parte de los escombros de la capital, a orillas del lago Xolotlán, en un nuevo centro gubernamental, incluyendo la sede de la Asamblea Nacional, siete nuevos edificios gubernamentales, una autopista de ocho carriles y dos sistemas de transporte masivo.
El proyecto, que ocuparía sólo 7% de un área de 600 manzanas de propiedad estatal en el centro de Managua, se pagaría redirigiendo los $4 millones que el gobierno destina anualmente al alquiler de oficinas públicas hacia la devolución del crédito bancario requerido para la construcción. El préstamo sería pagado en poco más de 20 años, de acuerdo con los estudios de factibilidad del arquitecto.
La idea, afirma Osorio, es que luego que se concluya el corredor gubernamental, que se extendería desde el Hotel Crowne Plaza (ex InterContinental) hasta el lago Xolotlán, las empresas privadas podrían invertir en el área que lo rodea, reconstruyendo efectivamente el centro de Managua.
"Es verdaderamente triste que, 33 años después del terremoto, nadie haya hecho nada por reconstruir el centro de la capital", sostiene Osorio, quien ha diseñado la mayoría de los principales edificios de Managua en la década pasada. "Managua no tiene centro; es sólo un montón de autopistas y tiendas".
Los temblores y terremotos son tan comunes en Nicaragua como la lluvia. El 3 de agosto, los nicaragüenses se despertaron con un sismo de 6.2 grados en la escala de Richter, el segundo en el país en un mes, pero no causó daños ni heridos.
Desde el terremoto de 1972, se presentaron dos planes para reconstruir Managua, dice Osorio. Uno fue un proyecto diseñado por mexicanos a mediados de los 70, que el arquitecto califica de "poco realista". El otro plano de principios de los 90, era "igualmente poco realista". Ninguno pasó la etapa del lápiz y el papel.
La reconstrucción de las 600 manzanas del centro de la ciudad se calcula en millardos de dólares, haciendo imposible contemplarla siquiera.
Sin embargo, Osorio considera que al reconstruir sólo una franja de ocho calles del antiguo centro, el resto de la propiedad que la rodea podría ser alquilada a empresas privadas o a otros proyectos privados de desarrollo, lo que le daría valor agregado de importantes propiedades que ahora se van a desechar.
El plan también considera la construcción de dos sistemas de transporte masivo en el nuevo centro, algo que Managua no tiene.
El primero sería un monorriel que iría de norte a sur, con seis o siete estaciones a lo largo del trayecto. El viaje desde el Hotel Crowne Plaza hasta el lago tomaría unos cinco minutos.
El segundo sistema de transporte masivo sería a través de buses eléctricos (conectados a cables), llamado "busway", que incluiría 140 buses eléctricos y convencionales en una ruta de 18.5 km, y se extendería a las zonas libres en las afueras de Managua, que emplean a miles de personas.
Pero quizás el logro más importante del plan de renovación urbana, dice Osorio, es que sería una solución nicaragüense a un problema nicaragüense. Sería completamente independiente de la ayuda exterior, de la que el país ha dependido por mucho tiempo, y ayudaría a inspirar a Nicaragua a construir su propio futuro y desarrollo, agrega el arquitecto.
"Este proyecto representa a Nicaragua levantándose por sí misma, y da al país la inspiración para construir y crear", precisa Osorio.
Ahora sólo le queda convencer a los políticos.
¿Una Managua renovada?
Tim Rogers. 18 Ago, 2005
Visionario intenta recuperar centro capitalino destruido por terremoto, pero proyecto no avanza en Legislativo.
Si el arquitecto Alfredo Osorio hubiera logrado su objetivo, Nicaragua ya tendría uno de los más modernos y atractivos centros capitalinos de América Latina.
El presupuesto ya fue calculado y los planos diseñados para reconstruir el centro de Managua, dándole un aspecto futurista, incluyendo un monorriel y ocho nuevos edificios gubernamentales.
El proyecto podría estar terminado en dos años, convirtiendo Managua, de una extensa zona de desastre urbano —a consecuencia de un terremoto que en 1972 destruyó totalmente el centro de la capital— en un importante centro metropolitano, según Osorio, el más renombrado arquitecto nicaragüense.
El presidente Enrique Bolaños encargó el proyecto de renovación urbana hace dos años y ya aprobó los planes de Osorio. La banca privada ha aceptado financiarlo y el sector empresarial ha expresado su deseo de apoyar el desarrollo del centro capitalino.
Lo único que detiene el proyecto es el Congreso, que hasta ahora no ha mostrado ningún interés en aprobarlo, condenándolo a quedar en el papel.
"Todo está listo, excepto la voluntad política de la Asamblea Nacional", lamenta Osorio. "El presidente apoya el proyecto, el dinero está, pero el Legislativo no está interesado en él porque no quiere dar ningún crédito a Bolaños. Es puro egoísmo".
Hace dos años Osorio envió los planos a la Asamblea Nacional, solicitando que el plan sea estudiado por la comisión correspondiente, que luego la presentaría al pleno en forma de ley. Nunca recibió una respuesta. En julio, reenvió el proyecto.
El objetivo del proyecto de US$80 millones es convertir una parte de los escombros de la capital, a orillas del lago Xolotlán, en un nuevo centro gubernamental, incluyendo la sede de la Asamblea Nacional, siete nuevos edificios gubernamentales, una autopista de ocho carriles y dos sistemas de transporte masivo.
El proyecto, que ocuparía sólo 7% de un área de 600 manzanas de propiedad estatal en el centro de Managua, se pagaría redirigiendo los $4 millones que el gobierno destina anualmente al alquiler de oficinas públicas hacia la devolución del crédito bancario requerido para la construcción. El préstamo sería pagado en poco más de 20 años, de acuerdo con los estudios de factibilidad del arquitecto.
La idea, afirma Osorio, es que luego que se concluya el corredor gubernamental, que se extendería desde el Hotel Crowne Plaza (ex InterContinental) hasta el lago Xolotlán, las empresas privadas podrían invertir en el área que lo rodea, reconstruyendo efectivamente el centro de Managua.
"Es verdaderamente triste que, 33 años después del terremoto, nadie haya hecho nada por reconstruir el centro de la capital", sostiene Osorio, quien ha diseñado la mayoría de los principales edificios de Managua en la década pasada. "Managua no tiene centro; es sólo un montón de autopistas y tiendas".
Los temblores y terremotos son tan comunes en Nicaragua como la lluvia. El 3 de agosto, los nicaragüenses se despertaron con un sismo de 6.2 grados en la escala de Richter, el segundo en el país en un mes, pero no causó daños ni heridos.
Desde el terremoto de 1972, se presentaron dos planes para reconstruir Managua, dice Osorio. Uno fue un proyecto diseñado por mexicanos a mediados de los 70, que el arquitecto califica de "poco realista". El otro plano de principios de los 90, era "igualmente poco realista". Ninguno pasó la etapa del lápiz y el papel.
La reconstrucción de las 600 manzanas del centro de la ciudad se calcula en millardos de dólares, haciendo imposible contemplarla siquiera.
Sin embargo, Osorio considera que al reconstruir sólo una franja de ocho calles del antiguo centro, el resto de la propiedad que la rodea podría ser alquilada a empresas privadas o a otros proyectos privados de desarrollo, lo que le daría valor agregado de importantes propiedades que ahora se van a desechar.
El plan también considera la construcción de dos sistemas de transporte masivo en el nuevo centro, algo que Managua no tiene.
El primero sería un monorriel que iría de norte a sur, con seis o siete estaciones a lo largo del trayecto. El viaje desde el Hotel Crowne Plaza hasta el lago tomaría unos cinco minutos.
El segundo sistema de transporte masivo sería a través de buses eléctricos (conectados a cables), llamado "busway", que incluiría 140 buses eléctricos y convencionales en una ruta de 18.5 km, y se extendería a las zonas libres en las afueras de Managua, que emplean a miles de personas.
Pero quizás el logro más importante del plan de renovación urbana, dice Osorio, es que sería una solución nicaragüense a un problema nicaragüense. Sería completamente independiente de la ayuda exterior, de la que el país ha dependido por mucho tiempo, y ayudaría a inspirar a Nicaragua a construir su propio futuro y desarrollo, agrega el arquitecto.
"Este proyecto representa a Nicaragua levantándose por sí misma, y da al país la inspiración para construir y crear", precisa Osorio.
Ahora sólo le queda convencer a los políticos.