JulioMB
March 22nd, 2006, 07:43 AM
22 de Marzo de 2006
Transmilenios: atrasados, con pleitos y sobrecostos
jaicha@portafolio.com.co
Ninguno de los ocho proyectos que se realizan actualmente en igual número de ciudades, serán entregados en las fechas señaladas.
Cambios de diseños, sobrecostos, reclamos de los alcaldes, protestas de transportadores y comerciantes, denuncias sobre tráfico de influencias y observaciones del Banco Mundial, son los problemas comunes en los ocho transmilenios programados para igual número de ciudades del país.
La mayoría de obras, que son consideradas los mayores proyectos de desarrollo regional, le cuestan al país 3,4 billones de pesos, de los cuales el 70 por ciento es aportado por la Nación y el 30 por ciento por los municipios.
Los proyectos presentan problemas de toda índole. Incluso, algunos están en riesgo de no iniciarse este año debido a la falta de recursos, a la necesidad de rediseños y al impacto negativo sobre sectores como el transporte y el comercio.
En Bogotá por ejemplo, el alcalde Luis Eduardo Garzón está preocupado por el riesgo de que los recursos prometidos por la Nación sean insuficientes para la ejecutar la fase III del transMilenio, que corresponde a la troncal de la calle 26, debido al aumento del costo de las obras. Sin embargo, tanto Planeación Nacional como el Ministerio de Transporte sostienen que no le quitarán ni un solo peso al proyecto, y que el aporte será el contemplado en el documento Conpes de 1998.
Las obras de la ruta que unirá a Soacha con Bogotá están lejos de comenzar, pues ni siquiera se ha firmado el convenio de cofinanciación con la Nación, para poder abrir la licitación.
El costo de esta obra asciende a 75.000 millones de pesos, pero está retrasada debido a problemas políticos y rechazo de los transportadores.
El transmilenio de Cartagena, conocido como Transcaribe, es otro de los que presenta atrasos en el cronograma de ejecución, precisamente por el incumplimiento de los contratistas en la elaboración de los diseños. De acuerdo con Planeación Nacional, éstos debieron ser entregados hace un año, pero aún no se ha surtido dicho trámite.
Es más, en estos momentos hay una polémica sobre el borrador del diseño. Los críticos del proyecto aseguran no se tuvo en cuenta que el peso de los buses articulados podría causar daños enla zona amurallada. Por esa razón fue necesario cambiar el trazado, lo que encarecerá el proyecto en más de 6.000 millones de pesos.
Pero a esta situación se suma el problema con el sector comercial, ya que los propietarios de los mercados de la ciudad se niegan a ser reubicados.
Otra de las denunciar radica en que el constructor de la primera fase es el esposo de la parlamentaria Piedad Zucardi, por lo cual hay quejas sobre presuntos favorecimientos en la adjudicación de la licitación.
Otro de los motivos que ha retrasado los proyectos es la falta de recursos y previsión de las administraciones municipales que se olvidaron de incluir en los costos el traslado de redes de servicios, lo cual incrementó el valor inicial de las obras, tal como ocurrió en Cali.
A las dificultades financieras y políticas se suman las sociales. En la mayoría de las ciudades ha habido rechazo de los transportadores y de algunos sectores del comercio.
Por ejemplo, en los proyectos de Soacha, Pereira-Dos Quebradas, Bucaramanga y su área metropolitana a sí como en Cali, el proceso se paralizó hasta cuando se permitió el ingreso de los transportadores como socios del sistema.
Sin embargo aún hay mucho inconformismo en ciudades como Cartagena y Barranquilla.
Entre Medellín, el problema se centra en la disputa que existe entre los operadores del Metro y los directivos de Metroplus, sistema que complementará al Metro de la capital antioqueña.
Pero también están los reparos del Banco Mundial, entidad que financiará gran parte de los proyectos. Este organismo exigió la modificación de los mecanismos de contratación para hacer más transparente el proceso.
Uno de los problemas más delicado que tienen los proyectos es el financiero.
En la mayoría de los municipios, los concejosse demoraron en aprobar la destinación de vigencias futuras para el pago de las obras. Por más de un semestre el Concejo de Bucaramanga y su aérea metropolitana, discutió la destinación de los recursos de la sobretasa a la gasolina. Igual sucedió en Soacha, donde finalmente se logró un acuerdo con el nuevo alcalde y el Concejo para a probar las vigencias futuras.
Para el viceministro de Transporte, Juan Ricardo Noero, el proceso despegó y ahora sólo hay que hacerle el acompañamiento para que concluya dentro de los términos establecidos.
De acuerdo con Planeación Nacional el proyecto que más avanzado encuentra es Bus Pereira, donde las obras están en más del 80 por ciento; le siguen el MIO de Cali con un avance del 50 por ciento.
El resto de los proyectos: Metroplús, en el Valle de Aburrá; TransMetro de Barranquilla; TransCaribe de Cartagena y Metrolínea de Bucaramanga tienen un 10 por ciento en el avance de las obras.
El de Soacha está a la espera de la firma del convenio de cofinanciación entre el municipio y la Nación. Sin embargo este sólo se podrá firmar después de las elecciones presidenciales debido a las limitaciones establecidas en la Ley de Garantías Electorales.
Esto significa que el proyecto se retrasaría por lo menos dos meses más y que las obras sólo comenzarían a finales de año o a comienzos de 2007.
Con un retraso de un año, el Megabús de Pereira rodará en julio de este año
Con un avance del 80 por ciento el proyecto de Megabús le permitirá a Pereira y Dosquebradas movilizar 150.000 pasajeros diariamente a partir de julio de este año.
Sin embargo, la construcción de los intercambiadores de Cuba, sur de Pereira y Dosquebradas, municipio al norte de la capital, sólo estarán listos para mediados del próximo año.
El proyecto tendrá un costo de 70 millones de dólares, de los cuales se ha invertido un 80 por ciento.
La renovación de las redes de servicios públicos han ocasionado algunos sobrecostos, que han sido asumidos por las diferentes empresas de telefonía, acueducto, etc., de acuerdo con los convenios con Megabús.
Los trabajos se iniciaron en agosto de 2004, y debieron estar listos el año pasado, pero las obras se retrasaron debido a la reparación y la renovación de redes de servicios públicos.
También se han presentado problemas con la compra de predios, en sectores específicos de la ciudad, como la Carrera 10 con calle 22 de Pereira.
También en el barrio El Plumón, donde además de comprar hay que trasladar a las personas que están asentadas en ese lugar, a sitios con mejores condiciones, de acuerdo con las exigencias del Banco Mundial para el desembolso de los recursos.
Además, hay problemas en el desarrollo de las obras sobre la Avenida 30 de Agosto, donde los retrasos perjudican a los comerciantes del sector.
Sin embargo la constructora explicó que el cronograma en este sector esta dentro de los plazos establecidos.
Se tiene estimado que a finales del próximo mes de mayo se harán las primeras operaciones de prueba.
Para ello se están concluyendo el montaje de las 38 estaciones de parada.
De acuerdo con la empresa Megabús los buses utilizarán diesel para su movilización.
Con la operación de la flota de buses articulados se tendrá una cobertura del 46 por ciento de las ciudades.
Los recursos de Pereira y Dosquebradas para financiar el sistema se obtendrán de la sobretasa a la gasolina.
Las obras de Transmetro tienen dos años de retraso
Con un atraso de dos años, el proyecto de transporte masivo de Barranquilla arrancó el pasado 5 de enero.
El proyecto de Transmetro, cuyo costo será de 267.000 millones de pesos, estará en operación en el segundo semestre del próximo año, en una primera etapa.
Las obras del primer tramo se ejecutan sobre la prolongación de la calle 45 murillo, entre la carrera 14 del municipio de Soledad y la carrera 5B de Barranquilla, en donde serán construidas un portal y tres estaciones.
El sistema tendrá buses articulados con una capacidad para movilizar 160 pasajeros aproximadamente. Los buses alimentadores moverán 110 pasajeros aproximadamente.
El gerente de Transmetro en Barranquilla, Alvaro Osorio Carbonel, explicó que aún no se sabe cual será el combustible que usarán los buses del sistema.
Así mismo, explicó que todo el sistema entrará en servicio a finales del 2007 o comienzos del 2008.
Transmilenio de Soacha para el 2007
La obras para construir seis kilómetros de troncales que permita la conexión de Soacha con TransMilenio de Bogotá podrían no arrancar este año.
La razón fundamental es el impedimento de la Nación y del municipio para firmar un convenio de financiación de las obras, por la vigencia de la Ley de garantías.
Sin embargo, la culpa no es de este proceso, sino de los problemas que se presentaron en el municipio por interinidad de su burgomaestre.
El alcalde pasado estaba de acuerdo con la ejecución del proyecto, pero el actual que fue elegido hace menos de un año, se opuso a la iniciativa.
Fueron necesarias varias reuniones del viceministerio de Transporte para poder lograr un acuerdo con la administración, el concejo y los transportadores del municipio.
De acuerdo con Planeación Nacional, la firma del acuerdo de financiación sólo podrá darse una vez concluyan las elecciones en su segunda vuelta, lo que significará un atraso adicional de más de tres meses.
Otro problema que atrasó el proceso fue la demora en definir por que lado se construirá el corredor de los seis kilómetros. Este irá paralelo a la actual vía.
La obra tendrá un costo de 94.000 millones de pesos.
http://img56.imageshack.us/img56/572/imagen280420412al.gif
Tomado de www.portafolio.com.co
Transmilenios: atrasados, con pleitos y sobrecostos
jaicha@portafolio.com.co
Ninguno de los ocho proyectos que se realizan actualmente en igual número de ciudades, serán entregados en las fechas señaladas.
Cambios de diseños, sobrecostos, reclamos de los alcaldes, protestas de transportadores y comerciantes, denuncias sobre tráfico de influencias y observaciones del Banco Mundial, son los problemas comunes en los ocho transmilenios programados para igual número de ciudades del país.
La mayoría de obras, que son consideradas los mayores proyectos de desarrollo regional, le cuestan al país 3,4 billones de pesos, de los cuales el 70 por ciento es aportado por la Nación y el 30 por ciento por los municipios.
Los proyectos presentan problemas de toda índole. Incluso, algunos están en riesgo de no iniciarse este año debido a la falta de recursos, a la necesidad de rediseños y al impacto negativo sobre sectores como el transporte y el comercio.
En Bogotá por ejemplo, el alcalde Luis Eduardo Garzón está preocupado por el riesgo de que los recursos prometidos por la Nación sean insuficientes para la ejecutar la fase III del transMilenio, que corresponde a la troncal de la calle 26, debido al aumento del costo de las obras. Sin embargo, tanto Planeación Nacional como el Ministerio de Transporte sostienen que no le quitarán ni un solo peso al proyecto, y que el aporte será el contemplado en el documento Conpes de 1998.
Las obras de la ruta que unirá a Soacha con Bogotá están lejos de comenzar, pues ni siquiera se ha firmado el convenio de cofinanciación con la Nación, para poder abrir la licitación.
El costo de esta obra asciende a 75.000 millones de pesos, pero está retrasada debido a problemas políticos y rechazo de los transportadores.
El transmilenio de Cartagena, conocido como Transcaribe, es otro de los que presenta atrasos en el cronograma de ejecución, precisamente por el incumplimiento de los contratistas en la elaboración de los diseños. De acuerdo con Planeación Nacional, éstos debieron ser entregados hace un año, pero aún no se ha surtido dicho trámite.
Es más, en estos momentos hay una polémica sobre el borrador del diseño. Los críticos del proyecto aseguran no se tuvo en cuenta que el peso de los buses articulados podría causar daños enla zona amurallada. Por esa razón fue necesario cambiar el trazado, lo que encarecerá el proyecto en más de 6.000 millones de pesos.
Pero a esta situación se suma el problema con el sector comercial, ya que los propietarios de los mercados de la ciudad se niegan a ser reubicados.
Otra de las denunciar radica en que el constructor de la primera fase es el esposo de la parlamentaria Piedad Zucardi, por lo cual hay quejas sobre presuntos favorecimientos en la adjudicación de la licitación.
Otro de los motivos que ha retrasado los proyectos es la falta de recursos y previsión de las administraciones municipales que se olvidaron de incluir en los costos el traslado de redes de servicios, lo cual incrementó el valor inicial de las obras, tal como ocurrió en Cali.
A las dificultades financieras y políticas se suman las sociales. En la mayoría de las ciudades ha habido rechazo de los transportadores y de algunos sectores del comercio.
Por ejemplo, en los proyectos de Soacha, Pereira-Dos Quebradas, Bucaramanga y su área metropolitana a sí como en Cali, el proceso se paralizó hasta cuando se permitió el ingreso de los transportadores como socios del sistema.
Sin embargo aún hay mucho inconformismo en ciudades como Cartagena y Barranquilla.
Entre Medellín, el problema se centra en la disputa que existe entre los operadores del Metro y los directivos de Metroplus, sistema que complementará al Metro de la capital antioqueña.
Pero también están los reparos del Banco Mundial, entidad que financiará gran parte de los proyectos. Este organismo exigió la modificación de los mecanismos de contratación para hacer más transparente el proceso.
Uno de los problemas más delicado que tienen los proyectos es el financiero.
En la mayoría de los municipios, los concejosse demoraron en aprobar la destinación de vigencias futuras para el pago de las obras. Por más de un semestre el Concejo de Bucaramanga y su aérea metropolitana, discutió la destinación de los recursos de la sobretasa a la gasolina. Igual sucedió en Soacha, donde finalmente se logró un acuerdo con el nuevo alcalde y el Concejo para a probar las vigencias futuras.
Para el viceministro de Transporte, Juan Ricardo Noero, el proceso despegó y ahora sólo hay que hacerle el acompañamiento para que concluya dentro de los términos establecidos.
De acuerdo con Planeación Nacional el proyecto que más avanzado encuentra es Bus Pereira, donde las obras están en más del 80 por ciento; le siguen el MIO de Cali con un avance del 50 por ciento.
El resto de los proyectos: Metroplús, en el Valle de Aburrá; TransMetro de Barranquilla; TransCaribe de Cartagena y Metrolínea de Bucaramanga tienen un 10 por ciento en el avance de las obras.
El de Soacha está a la espera de la firma del convenio de cofinanciación entre el municipio y la Nación. Sin embargo este sólo se podrá firmar después de las elecciones presidenciales debido a las limitaciones establecidas en la Ley de Garantías Electorales.
Esto significa que el proyecto se retrasaría por lo menos dos meses más y que las obras sólo comenzarían a finales de año o a comienzos de 2007.
Con un retraso de un año, el Megabús de Pereira rodará en julio de este año
Con un avance del 80 por ciento el proyecto de Megabús le permitirá a Pereira y Dosquebradas movilizar 150.000 pasajeros diariamente a partir de julio de este año.
Sin embargo, la construcción de los intercambiadores de Cuba, sur de Pereira y Dosquebradas, municipio al norte de la capital, sólo estarán listos para mediados del próximo año.
El proyecto tendrá un costo de 70 millones de dólares, de los cuales se ha invertido un 80 por ciento.
La renovación de las redes de servicios públicos han ocasionado algunos sobrecostos, que han sido asumidos por las diferentes empresas de telefonía, acueducto, etc., de acuerdo con los convenios con Megabús.
Los trabajos se iniciaron en agosto de 2004, y debieron estar listos el año pasado, pero las obras se retrasaron debido a la reparación y la renovación de redes de servicios públicos.
También se han presentado problemas con la compra de predios, en sectores específicos de la ciudad, como la Carrera 10 con calle 22 de Pereira.
También en el barrio El Plumón, donde además de comprar hay que trasladar a las personas que están asentadas en ese lugar, a sitios con mejores condiciones, de acuerdo con las exigencias del Banco Mundial para el desembolso de los recursos.
Además, hay problemas en el desarrollo de las obras sobre la Avenida 30 de Agosto, donde los retrasos perjudican a los comerciantes del sector.
Sin embargo la constructora explicó que el cronograma en este sector esta dentro de los plazos establecidos.
Se tiene estimado que a finales del próximo mes de mayo se harán las primeras operaciones de prueba.
Para ello se están concluyendo el montaje de las 38 estaciones de parada.
De acuerdo con la empresa Megabús los buses utilizarán diesel para su movilización.
Con la operación de la flota de buses articulados se tendrá una cobertura del 46 por ciento de las ciudades.
Los recursos de Pereira y Dosquebradas para financiar el sistema se obtendrán de la sobretasa a la gasolina.
Las obras de Transmetro tienen dos años de retraso
Con un atraso de dos años, el proyecto de transporte masivo de Barranquilla arrancó el pasado 5 de enero.
El proyecto de Transmetro, cuyo costo será de 267.000 millones de pesos, estará en operación en el segundo semestre del próximo año, en una primera etapa.
Las obras del primer tramo se ejecutan sobre la prolongación de la calle 45 murillo, entre la carrera 14 del municipio de Soledad y la carrera 5B de Barranquilla, en donde serán construidas un portal y tres estaciones.
El sistema tendrá buses articulados con una capacidad para movilizar 160 pasajeros aproximadamente. Los buses alimentadores moverán 110 pasajeros aproximadamente.
El gerente de Transmetro en Barranquilla, Alvaro Osorio Carbonel, explicó que aún no se sabe cual será el combustible que usarán los buses del sistema.
Así mismo, explicó que todo el sistema entrará en servicio a finales del 2007 o comienzos del 2008.
Transmilenio de Soacha para el 2007
La obras para construir seis kilómetros de troncales que permita la conexión de Soacha con TransMilenio de Bogotá podrían no arrancar este año.
La razón fundamental es el impedimento de la Nación y del municipio para firmar un convenio de financiación de las obras, por la vigencia de la Ley de garantías.
Sin embargo, la culpa no es de este proceso, sino de los problemas que se presentaron en el municipio por interinidad de su burgomaestre.
El alcalde pasado estaba de acuerdo con la ejecución del proyecto, pero el actual que fue elegido hace menos de un año, se opuso a la iniciativa.
Fueron necesarias varias reuniones del viceministerio de Transporte para poder lograr un acuerdo con la administración, el concejo y los transportadores del municipio.
De acuerdo con Planeación Nacional, la firma del acuerdo de financiación sólo podrá darse una vez concluyan las elecciones en su segunda vuelta, lo que significará un atraso adicional de más de tres meses.
Otro problema que atrasó el proceso fue la demora en definir por que lado se construirá el corredor de los seis kilómetros. Este irá paralelo a la actual vía.
La obra tendrá un costo de 94.000 millones de pesos.
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