BstiaNegra
April 16th, 2006, 09:52 PM
Urbanismo obtiene 30 millones con permisos para torres de gran altura
La autorización para construir edificios de gran altura –por encima de lo previsto– se ha convertido en una importante fuente de ingresos para el Ayuntamiento
granada. La línea que recorta el cielo en una panorámica de la ciudad de Granada se verá sustancialmente modificada a la vuelta de pocos años. De hecho, ya ha comenzado a sufrir cambios. En esa imagen destacan grandes alturas como la del edificio Atalaya del barrio de San Lázaro o el Hotel Nazaríes, junto al nudo de Neptuno. Pero lo mejor o lo peor está por venir. El actual gobierno municipal del PP ha cogido el gusto por el 'urbanismo de altura' y en el último año ha autorizado una serie de edificios que superan las previsiones iniciales en el número de plantas.
El concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, siempre matiza que el incremento de alturas permitidas no implica un aumento de la edificabilidad del terreno, es decir, de los metros cuadrados de obra. Esta aparente contradicción se resuelve construyendo los bloques sobre menor superficie de terreno. Los inmuebles son más altos pero el espacio libre que hay a su alrededor también es mayor.
Pero hay casos de todo tipo. La reciente operación entre el Ayuntamiento y la constructora Noriega en los terrenos de las antiguas instalaciones de Hierros Serrano ha despertado el recelo de la oposición municipal. La empresa tiene previsto levantar dos edificios de doce y siete plantas, cuando el planeamiento urbanístico (PGOU) sólo permite seis alturas. Además, casi se ha duplicado el número de metros que se le permiten construir.
El concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, justificó este incremento en la corrección de unos "errores" que se habían detectado en el PGOU. La cuestión es que al final esta operación inmobiliaria ha resultado un gran negocio para la constructora, como se deduce de la enorme cantidad de ofertas –nueve– que las empresas presentaron para comprarle al Ayuntamiento los metros de edificabilidad que se incrementaron. También salió ganando el Consistorio, que ha ingresado 23,4 millones de euros con esta operación.
Pocos meses después, a comienzos de este año, Urbanismo acordó con otra constructora el aumento de dos plantas más de las que permite el planeamiento para el edificio previsto en el solar del antiguo parque de bomberos. De este modo, el inmueble –del que García-Royo aseguró que sería un hotel– pasa de tres a cinco pisos de altura. Con los 300.000 euros que pagará la empresa al Ayuntamiento, éste tiene previsto financiar las obras del espacio libre de Eras de Cristo.
A la frenética actividad del Ayuntamiento de Granada en la consecución de obras públicas en las calles han contribuido este tipo de operaciones urbanísticas de índole inmobiliaria.
Otro ejemplo de esto es el futuro edificio de Caja Rural en el Cerrillo de Maracena y las viviendas que se construirán al lado. El Ayuntamiento está tramitando un expediente en el que se permite a la entidad levantar una torre de 25 plantas (83 metros de altura). Los inmuebles residenciales tendrán 12 pisos cada uno. Será, pues, una de las zonas de Granada que más alturas acumule en poco espacio de terreno.
El Ayuntamiento obtendrá de este acuerdo siete millones de euros con los que pretende financiar las obras del túnel de Villarejo.
A todos estos proyectos se suman algunos ya ejecutados que proceden de la etapa de gobierno anterior (con mayoría socialista), que justificaba estos proyectos por el "carácter emblemático" de los edificios, como el de San Lázaro o el Nazaríes. Este último caso ha sido precisamente continuo objeto de crítica por parte del actual concejal de Urbanismo del PP hacia su predecesor, el socialista Francisco Ruiz Dávila, que fue el que autorizó su construcción.
Pese a sus reproches, García-Royo ha caído presa de los encantos de las grandes torres, que jalonarán la Circunvalación de Granada con los nuevos edificios que ahora ha autorizado el gobierno popular. Nazaríes junto a Neptuno, Hierros Serrano en el nudo de Méndez Núñez y Caja Rural en la salida de Maracena, serán las grandes referencias del límite de la ciudad con su Vega.
La autorización para construir edificios de gran altura –por encima de lo previsto– se ha convertido en una importante fuente de ingresos para el Ayuntamiento
granada. La línea que recorta el cielo en una panorámica de la ciudad de Granada se verá sustancialmente modificada a la vuelta de pocos años. De hecho, ya ha comenzado a sufrir cambios. En esa imagen destacan grandes alturas como la del edificio Atalaya del barrio de San Lázaro o el Hotel Nazaríes, junto al nudo de Neptuno. Pero lo mejor o lo peor está por venir. El actual gobierno municipal del PP ha cogido el gusto por el 'urbanismo de altura' y en el último año ha autorizado una serie de edificios que superan las previsiones iniciales en el número de plantas.
El concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, siempre matiza que el incremento de alturas permitidas no implica un aumento de la edificabilidad del terreno, es decir, de los metros cuadrados de obra. Esta aparente contradicción se resuelve construyendo los bloques sobre menor superficie de terreno. Los inmuebles son más altos pero el espacio libre que hay a su alrededor también es mayor.
Pero hay casos de todo tipo. La reciente operación entre el Ayuntamiento y la constructora Noriega en los terrenos de las antiguas instalaciones de Hierros Serrano ha despertado el recelo de la oposición municipal. La empresa tiene previsto levantar dos edificios de doce y siete plantas, cuando el planeamiento urbanístico (PGOU) sólo permite seis alturas. Además, casi se ha duplicado el número de metros que se le permiten construir.
El concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, justificó este incremento en la corrección de unos "errores" que se habían detectado en el PGOU. La cuestión es que al final esta operación inmobiliaria ha resultado un gran negocio para la constructora, como se deduce de la enorme cantidad de ofertas –nueve– que las empresas presentaron para comprarle al Ayuntamiento los metros de edificabilidad que se incrementaron. También salió ganando el Consistorio, que ha ingresado 23,4 millones de euros con esta operación.
Pocos meses después, a comienzos de este año, Urbanismo acordó con otra constructora el aumento de dos plantas más de las que permite el planeamiento para el edificio previsto en el solar del antiguo parque de bomberos. De este modo, el inmueble –del que García-Royo aseguró que sería un hotel– pasa de tres a cinco pisos de altura. Con los 300.000 euros que pagará la empresa al Ayuntamiento, éste tiene previsto financiar las obras del espacio libre de Eras de Cristo.
A la frenética actividad del Ayuntamiento de Granada en la consecución de obras públicas en las calles han contribuido este tipo de operaciones urbanísticas de índole inmobiliaria.
Otro ejemplo de esto es el futuro edificio de Caja Rural en el Cerrillo de Maracena y las viviendas que se construirán al lado. El Ayuntamiento está tramitando un expediente en el que se permite a la entidad levantar una torre de 25 plantas (83 metros de altura). Los inmuebles residenciales tendrán 12 pisos cada uno. Será, pues, una de las zonas de Granada que más alturas acumule en poco espacio de terreno.
El Ayuntamiento obtendrá de este acuerdo siete millones de euros con los que pretende financiar las obras del túnel de Villarejo.
A todos estos proyectos se suman algunos ya ejecutados que proceden de la etapa de gobierno anterior (con mayoría socialista), que justificaba estos proyectos por el "carácter emblemático" de los edificios, como el de San Lázaro o el Nazaríes. Este último caso ha sido precisamente continuo objeto de crítica por parte del actual concejal de Urbanismo del PP hacia su predecesor, el socialista Francisco Ruiz Dávila, que fue el que autorizó su construcción.
Pese a sus reproches, García-Royo ha caído presa de los encantos de las grandes torres, que jalonarán la Circunvalación de Granada con los nuevos edificios que ahora ha autorizado el gobierno popular. Nazaríes junto a Neptuno, Hierros Serrano en el nudo de Méndez Núñez y Caja Rural en la salida de Maracena, serán las grandes referencias del límite de la ciudad con su Vega.