Mitlax
July 27th, 2006, 07:00 PM
Santiago de Querétaro ¡Está de fiesta!
Jueves, 27 julio a las 10:03:13
http://img54.imageshack.us/img54/8348/bnraniversario06ja3.gif (http://imageshack.us)
Publicado por: Periódico AM
Soy Querétaro, según la tradición el 25 de julio de 1531 es la fecha de mi fundación, por lo que cumplí 475 años. Pero desde mucho antes, en mis orígenes fui habitado por otomíes y tarascos, pues mis tierras ricas y fértiles brindaron cobijo a aquellos bravos otomíes y purépechas de los que poco quedó y poco se sabe recordar, pero que amaron estos cerros pródigos en piedras y metales preciosos y estos llanos donde las aguas de mis ríos dan vida a vegetación y fauna incomparables.
Tengo restos claros de una cultura Mesoamericana, en Toluquilla,“El Pueblito”.
El significado de mi nombre tiene dos versiones, una purépecha que significa “lugar donde se juega la pelota o juego de pelota” y la otra otomí que significa lugar de “piedras”. Y según la lengua ñhañhú utilizaban dos vocablos para referirse a mi persona : “Maxei” y “Ndamaxei”, cuyos significados son “Juego de pelota” y “El mayor juego de pelota” respectivamente. Sin embargo, estudios lingüísticos recientes indican que mi nombre era k`eri irétarho: k`eri: grande, ireta: pueblo, rho: locativo.
k`eri irétarho : “lugar del gran pueblo”, o “lugar del pueblo grande” mismo que al paso del tiempo derivó en el vocablo actual.
Mi fundación, mezcla la realidad con la tradición, y se remonta a la llegada de los españoles Hernán Pérez Bocanegra y Córdoba quien salió con el indígena otomí Conín (quien posteriormente adoptó el nombre castellanizado de Fernando de Tapia), cacique Jilotepec. Cuenta la leyenda que se llevó a cabo una batalla en el cerro del Sangremal entre los indígenas chichimequillas, habitantes de la región, y un grupo de indígenas otomíes ya colonizados y liderados por españoles. Esta batalla se realizó sin armas. Dada la señal convenida, se trabó una lucha cuerpo a cuerpo, dejándose notar la superioridad de los chichimecas, dominando la batalla.
A mitad de esta, se eclipsó el sol, salieron las estrellas y apareció en el cielo una cruz, como de cuatro varas de alto, y a su lado el Apóstol Santiago montado en un brioso caballo. Al ver esta aparición, los indígenas chichimecas perdieron el ánimo y se rindieron.
Desde ese momento, llevado el nombre “Santiago de Querétaro”. En mi escudo se observa un óvalo en cuyo centro se ve una cruz, teniendo a su lado al apóstol Santiago a caballo, y en el cuartel superior, el Sol poniéndose y el cielo cubierto de estrellas.
En esa época fue labrada una cruz de piedra que se conserva en el altar de la iglesia del Convento de la Cruz. También guardo y conservo celosamente el santo arbolito que creció del bastón de Fray Magil de Jesús del cual florecen espinas como cruces que tanta devoción inspiran a propios y extraños.
En Octubre de 1655 el Cabildo inició los trámites para me dieran el título de “Noble y Leal Ciudad de Santiago de Querétaro”, el cual fue expedido por el Virrey en enero de 1656 y confirmado en 1712 por su majestad el Rey Felipe V de España. Pero hasta el 9 de Noviembre de 1714 pude ostentar oficialmente mi flamante titulo por mandato del virrey duque de Linares.
El 15 de enero de 1726 el Marques de la Villa del Villar y del Águila, Don Juan Antonio Urrutia y Arana inició la construcción del acueducto para satisfacer una petición de las monjas capuchinas y de paso llevar agua al convento. Cuando de representarme se trata la primera imagen que surge es la del inmortal acueducto único en tierras mexicanas, el cual consta de 74 arcos que alcanzan una altura promedio de 23 metros y una longitud de 1280 metros. El 21 de Agosto de 1796, el Virrey de España autorizó al Corregidor Ignacio Ruiz Calado la construcción de la Alameda y le dio permiso para organizar corridas de toros para financiar parte de este proyecto.
En la mañana del 13 de septiembre de 1810 fue tomado prisionero Epigmenio González, por tener un arsenal de armas destinado a la insurgencia y al día siguiente fueron apresados el Corregidor de Querétaro, Don Miguel Domínguez y su esposa Doña Josefa Ortiz de Domínguez por haber sido delatados como miembros de un grupo de conspiradores contra el gobierno virreinal y así me convertí en la cuna del movimiento de Independencia, fui testigo de su planeación y de su concepción.
La primera piedra de la fuente del Marques se colocó el 28 de marzo de 1843. El acto estaba programado a las nueve de la mañana. En el centro de la Plaza Mayor se veía la excavación que recibiría los cimientos del monumento. Una caja de plomo dorado introducida en una piedra que sería la primera, guardaba diferentes testimonios que conservarían la memoria del acto. Uno de ellos el proyecto de la fuente: una columna de ocho metros de alto que sostendría la estatua del marques, sobre el Basamento de apoyo, cuatro perros de plomo arrojarían agua hacia el estanque. Puntual el gobernador don Julián Juvera inició el acto acompañado por el M.I. Ayuntamiento por los oficiales de guarnición y por el cuerpo eclesiástico de la ciudad.
En 1847 fui nombrada capital de la República Mexicana a causa de la Invasión de los Estados Unidos, por el presidente Interino Don Manuel de la Peña y Peña que fuera presidente de la Suprema Corte de Justicia.
El 30 de mayo de 1848, nuevamente fui protagonista de la historia de México con la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo, por Don Manuel de la Peña por México y Nicolás Trust por Estados Unidos los territorios de Alta California y Nuevo México, hoy estados de California, Nevada, UTA, Arizona, Nuevo México, Oregón y parte de Colorado.
Jueves, 27 julio a las 10:03:13
http://img54.imageshack.us/img54/8348/bnraniversario06ja3.gif (http://imageshack.us)
Publicado por: Periódico AM
Soy Querétaro, según la tradición el 25 de julio de 1531 es la fecha de mi fundación, por lo que cumplí 475 años. Pero desde mucho antes, en mis orígenes fui habitado por otomíes y tarascos, pues mis tierras ricas y fértiles brindaron cobijo a aquellos bravos otomíes y purépechas de los que poco quedó y poco se sabe recordar, pero que amaron estos cerros pródigos en piedras y metales preciosos y estos llanos donde las aguas de mis ríos dan vida a vegetación y fauna incomparables.
Tengo restos claros de una cultura Mesoamericana, en Toluquilla,“El Pueblito”.
El significado de mi nombre tiene dos versiones, una purépecha que significa “lugar donde se juega la pelota o juego de pelota” y la otra otomí que significa lugar de “piedras”. Y según la lengua ñhañhú utilizaban dos vocablos para referirse a mi persona : “Maxei” y “Ndamaxei”, cuyos significados son “Juego de pelota” y “El mayor juego de pelota” respectivamente. Sin embargo, estudios lingüísticos recientes indican que mi nombre era k`eri irétarho: k`eri: grande, ireta: pueblo, rho: locativo.
k`eri irétarho : “lugar del gran pueblo”, o “lugar del pueblo grande” mismo que al paso del tiempo derivó en el vocablo actual.
Mi fundación, mezcla la realidad con la tradición, y se remonta a la llegada de los españoles Hernán Pérez Bocanegra y Córdoba quien salió con el indígena otomí Conín (quien posteriormente adoptó el nombre castellanizado de Fernando de Tapia), cacique Jilotepec. Cuenta la leyenda que se llevó a cabo una batalla en el cerro del Sangremal entre los indígenas chichimequillas, habitantes de la región, y un grupo de indígenas otomíes ya colonizados y liderados por españoles. Esta batalla se realizó sin armas. Dada la señal convenida, se trabó una lucha cuerpo a cuerpo, dejándose notar la superioridad de los chichimecas, dominando la batalla.
A mitad de esta, se eclipsó el sol, salieron las estrellas y apareció en el cielo una cruz, como de cuatro varas de alto, y a su lado el Apóstol Santiago montado en un brioso caballo. Al ver esta aparición, los indígenas chichimecas perdieron el ánimo y se rindieron.
Desde ese momento, llevado el nombre “Santiago de Querétaro”. En mi escudo se observa un óvalo en cuyo centro se ve una cruz, teniendo a su lado al apóstol Santiago a caballo, y en el cuartel superior, el Sol poniéndose y el cielo cubierto de estrellas.
En esa época fue labrada una cruz de piedra que se conserva en el altar de la iglesia del Convento de la Cruz. También guardo y conservo celosamente el santo arbolito que creció del bastón de Fray Magil de Jesús del cual florecen espinas como cruces que tanta devoción inspiran a propios y extraños.
En Octubre de 1655 el Cabildo inició los trámites para me dieran el título de “Noble y Leal Ciudad de Santiago de Querétaro”, el cual fue expedido por el Virrey en enero de 1656 y confirmado en 1712 por su majestad el Rey Felipe V de España. Pero hasta el 9 de Noviembre de 1714 pude ostentar oficialmente mi flamante titulo por mandato del virrey duque de Linares.
El 15 de enero de 1726 el Marques de la Villa del Villar y del Águila, Don Juan Antonio Urrutia y Arana inició la construcción del acueducto para satisfacer una petición de las monjas capuchinas y de paso llevar agua al convento. Cuando de representarme se trata la primera imagen que surge es la del inmortal acueducto único en tierras mexicanas, el cual consta de 74 arcos que alcanzan una altura promedio de 23 metros y una longitud de 1280 metros. El 21 de Agosto de 1796, el Virrey de España autorizó al Corregidor Ignacio Ruiz Calado la construcción de la Alameda y le dio permiso para organizar corridas de toros para financiar parte de este proyecto.
En la mañana del 13 de septiembre de 1810 fue tomado prisionero Epigmenio González, por tener un arsenal de armas destinado a la insurgencia y al día siguiente fueron apresados el Corregidor de Querétaro, Don Miguel Domínguez y su esposa Doña Josefa Ortiz de Domínguez por haber sido delatados como miembros de un grupo de conspiradores contra el gobierno virreinal y así me convertí en la cuna del movimiento de Independencia, fui testigo de su planeación y de su concepción.
La primera piedra de la fuente del Marques se colocó el 28 de marzo de 1843. El acto estaba programado a las nueve de la mañana. En el centro de la Plaza Mayor se veía la excavación que recibiría los cimientos del monumento. Una caja de plomo dorado introducida en una piedra que sería la primera, guardaba diferentes testimonios que conservarían la memoria del acto. Uno de ellos el proyecto de la fuente: una columna de ocho metros de alto que sostendría la estatua del marques, sobre el Basamento de apoyo, cuatro perros de plomo arrojarían agua hacia el estanque. Puntual el gobernador don Julián Juvera inició el acto acompañado por el M.I. Ayuntamiento por los oficiales de guarnición y por el cuerpo eclesiástico de la ciudad.
En 1847 fui nombrada capital de la República Mexicana a causa de la Invasión de los Estados Unidos, por el presidente Interino Don Manuel de la Peña y Peña que fuera presidente de la Suprema Corte de Justicia.
El 30 de mayo de 1848, nuevamente fui protagonista de la historia de México con la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo, por Don Manuel de la Peña por México y Nicolás Trust por Estados Unidos los territorios de Alta California y Nuevo México, hoy estados de California, Nevada, UTA, Arizona, Nuevo México, Oregón y parte de Colorado.