VIDAURRI
September 11th, 2006, 09:48 PM
Los secretos de 'Little Monterrey'
Muchos de los Regiomontanos que solían pasar sólo las vacaciones o temporadas de compras en San Antonio ahora la consideran como una ciudad para quedarse.
También hay quienes envían a su familia a esta ciudad a vivir, al tiempo que el jefe de la familia trabaja en una ciudad mexicana. Eso ha formado una comunidad de familias mexicanas llamada coloquialmente "Little Monterrey" al norte de la ciudad.
No obstante, las leyes migratorias y la economía local esconden datos que son importantes considerar.
Abogados texanos sugieren tener cuidado con el acceso a escuelas públicas.
"Aunque al pagar el predial de una casa, un porcentaje se va al sistema público de educación, no significa que sea legal que los niños vayan a las escuelas... hay que ser residente primero", explica John Meyer, abogado especialista en temas migratorios del despacho Quan, Burdette & Perez.
Pero para quienes consideren una segunda casa en San Antonio, hay que sumar el costo del predial y el mantenimiento de la casa.
Por una casa de 372 mil dólares -con cuatro recámaras, pisos de mármol, cocina de granito y en Sonterra- hay un impuesto predial de 8 mil 883 dólares y una cuota de mantenimiento mensual de 180 dólares.
La luz puede costar entre 120 y 180 dólares por mes, el agua entre 30 y 70 dólares por mes y servicios de teléfono y cable van desde 30 y hasta 100 dólares mensuales, explica Laila Montelongo, corredora de la agencia de bienes raíces Remax.
Entre servicios adicionales puede contarse la alarma para la casa y un servicio de "concierge", que da mantenimiento a las casas mientras sus dueños no están en la ciudad.
Y una vez instalados en San Antonio, una cantidad de restaurantes, centros comerciales y servicios médicos están a disposición de los mexicanos.
Para el paladar nostálgico, hay desde Tacos Del Julio y hasta El Pollo Loco. Para el "shopping", centros comerciales con marcas que antes sólo se encontraban en Houston y Dallas como "The Shops at La Cantera" y clínicas y hospitales que ya están en zonas como Stone Oak y Sonterra.
Para el comprador más exigente, hay cada vez más desarrollos como Cibolo Canyons, que como suburbio al norte de la ciudad ofrecerá un resort y spa de JW Marriott, con un campo de golf avalado por la PGA y casas entre 220 mil y 280 mil dólares ya pensadas para dueños mexicanos.
Muchos de los Regiomontanos que solían pasar sólo las vacaciones o temporadas de compras en San Antonio ahora la consideran como una ciudad para quedarse.
También hay quienes envían a su familia a esta ciudad a vivir, al tiempo que el jefe de la familia trabaja en una ciudad mexicana. Eso ha formado una comunidad de familias mexicanas llamada coloquialmente "Little Monterrey" al norte de la ciudad.
No obstante, las leyes migratorias y la economía local esconden datos que son importantes considerar.
Abogados texanos sugieren tener cuidado con el acceso a escuelas públicas.
"Aunque al pagar el predial de una casa, un porcentaje se va al sistema público de educación, no significa que sea legal que los niños vayan a las escuelas... hay que ser residente primero", explica John Meyer, abogado especialista en temas migratorios del despacho Quan, Burdette & Perez.
Pero para quienes consideren una segunda casa en San Antonio, hay que sumar el costo del predial y el mantenimiento de la casa.
Por una casa de 372 mil dólares -con cuatro recámaras, pisos de mármol, cocina de granito y en Sonterra- hay un impuesto predial de 8 mil 883 dólares y una cuota de mantenimiento mensual de 180 dólares.
La luz puede costar entre 120 y 180 dólares por mes, el agua entre 30 y 70 dólares por mes y servicios de teléfono y cable van desde 30 y hasta 100 dólares mensuales, explica Laila Montelongo, corredora de la agencia de bienes raíces Remax.
Entre servicios adicionales puede contarse la alarma para la casa y un servicio de "concierge", que da mantenimiento a las casas mientras sus dueños no están en la ciudad.
Y una vez instalados en San Antonio, una cantidad de restaurantes, centros comerciales y servicios médicos están a disposición de los mexicanos.
Para el paladar nostálgico, hay desde Tacos Del Julio y hasta El Pollo Loco. Para el "shopping", centros comerciales con marcas que antes sólo se encontraban en Houston y Dallas como "The Shops at La Cantera" y clínicas y hospitales que ya están en zonas como Stone Oak y Sonterra.
Para el comprador más exigente, hay cada vez más desarrollos como Cibolo Canyons, que como suburbio al norte de la ciudad ofrecerá un resort y spa de JW Marriott, con un campo de golf avalado por la PGA y casas entre 220 mil y 280 mil dólares ya pensadas para dueños mexicanos.