MrColombia
September 23rd, 2006, 05:06 AM
www.latarde.com
Con participación de los departamentos del Eje Cafetero y Valle
Hasta que el Ministerio de Transportes y el Concesionario Tren de Occidente no se pongan de acuerdo por vías jurídicas para sacar del atolladero en que se encuentra el proyecto de la red ferroviaria del Pacífico, Risaralda no se ‘dará la pela’ por el tema.
De ese color es la postura que tiene el gobernador de Risaralda, Carlos Alberto Botero ante la posibilidad planteada por su homólogo del Valle, Angelino Garzón, quien apuesta por la creación de una empresa de carácter regional, que se encargue de la operación del trazado, que en teoría está planteado para crear un corredor de carga por vía férrea entre Buenaventura y La Felisa, con una variante en Cartago que conecte con el aeropuerto Santa Ana, pero que en la práctica es una colección de vagones que arrastran la pesada carga de un déficit que ya raya en los 60 mil millones de pesos.
Para Risaralda, el Tren de Occidente es clave, en la medida en que debería dinamizar el desarrollo de otros proyectos estratégicos, como el Puerto de Tribugá, la cobnexión férrea con el norte y occidente del país y el mismo aeropuerto Santa Ana.
“No podemos meternos en un negocio en el que no sabemos si tenemos capacidad, eso sería meterse en un lío. Lo mejor es esperar a que Inco (Instituto Nacional de Concesiones) y el Concesionario (Tren de Occidente) definan el aspecto legal del proyecto”, le dijo Botero López a LA TARDE. Por su parte, la mandataria del Quindío, Amparo Arbeláez, también ha hablado del tema, al afirmar que está en manos del Ministerio hacer cumplir sus compromisos a Tren de Occidente y que la parálisis del proyecto también irradia de manera negativa a su comarca.
“Somos una región y debemos concebirnos interconectados. El problema del tren en el Valle también es nuestro”, dijo.
Una empresa mixta
Pero mientras Botero prefiere esperar, en en Valle su similar Garzón volvió a tocar esta semana el tema de crear una sociedad mixta con la participación de los departamentos del Eje Cafetero, como alternativa para reactivar el proyecto.
La idea del mandatario es unir esfuerzos entre las regiones para adelantar esta propuesta, una vez se declare la caducidad del contrato con el concesionario, petición que ha hecho en repetidas ocasiones al Gobierno Nacional.
Sin embargo, poner en funcionamiento el tren de carga con la capacidad que la región requiere, representaría cuantiosas inversiones, cuya consecución no sería fácil. Este es precisamente el tema que ha frenado al concesionario que desde hace varios años viene argumentando la inviabilidad financiera del contrato.
Y las cifras parecieran darle la razón. En el primer semestre del año Tren de Occidente registró pérdidas cercanas a $6.300 millones. Los costos de operación financieros y administrativos le representan a esa firma cerca de $1.000 mensuales, mientras que las toneladas que hoy se mueven le generan apenas alrededor de $350 millones a $400 millones en ingresos.
Les suena
De todas formas, para Botero López, la propuesta de conformar una empresa regional que tome el timón de la locomotora es calificada como una “buena idea”, aunque reitera que todo depende de que primero gobierno y concesionaria se pongan de acuerdo sobre el tema.
Pero ahí está el problema. Mientras el mintransporte le dijo a LA TARDE en agosto pasado que el tribunal de arbitramento nombrado para llegar a un acuerdo de reactivación del proyecto fue suspendido definitivamente, su contraparte dice otra cosa.
Voceros del Instituto Nacional de Concesiones (Inco) confirmaron que aún no se ha desistido del Tribunal de Arbitramento, pero se están buscando acuerdos que permitan por un lado terminar dicho tribunal y posteriormente, iniciar la búsqueda de mecanismos para beneficio del ferrocarril y estudiar las condiciones que redunden en una buena prestación del servicio.
El Tribunal de Arbitramento se suspendió por un término de 60 días desde el 9 de agosto pasado, para tratar de tener una solución concertada, la cual todavía no llega.
Según Alfonso Patiño, gerente de Tren de Occidente, las conversaciones con el Inco están concentradas en el tema de las evaluaciones, es decir, la realización de los estudios que permitan establecer con mayor claridad, las inversiones que se deben hacer y hacia dónde orientarlas.
“La idea es mirar cómo vamos a hacer esas evaluaciones, quién realizará las inversiones y en general tener una metodología que dé tranquilidad y seguridad a las partes sobre las decisiones que se tomen”, dijo.
Aseguró además que todas las propuestas que se puedan implementar para que el tren opere de manera adecuada son bienvenidas y por ello, considera que la conformación de una empresa regional es una iniciativa para estudiar.
Los números de la inviabilidad
150 mil toneladas de acarga al año está moviendo el Tren. Pero debía estar moviendo un millón anual
$800 millones en promedio se suman cada mes al déficit de la concesión
113 kilómetros faltan por recuperar, entre Zaragoza y La Felisa
27 millones de dólares necesita el proyecto para equilibrarse financieramente, pero el Gobierno dice que ya no está dispuesto a destinar más de los $US140 millones que ya ha inyectado.
Con participación de los departamentos del Eje Cafetero y Valle
Hasta que el Ministerio de Transportes y el Concesionario Tren de Occidente no se pongan de acuerdo por vías jurídicas para sacar del atolladero en que se encuentra el proyecto de la red ferroviaria del Pacífico, Risaralda no se ‘dará la pela’ por el tema.
De ese color es la postura que tiene el gobernador de Risaralda, Carlos Alberto Botero ante la posibilidad planteada por su homólogo del Valle, Angelino Garzón, quien apuesta por la creación de una empresa de carácter regional, que se encargue de la operación del trazado, que en teoría está planteado para crear un corredor de carga por vía férrea entre Buenaventura y La Felisa, con una variante en Cartago que conecte con el aeropuerto Santa Ana, pero que en la práctica es una colección de vagones que arrastran la pesada carga de un déficit que ya raya en los 60 mil millones de pesos.
Para Risaralda, el Tren de Occidente es clave, en la medida en que debería dinamizar el desarrollo de otros proyectos estratégicos, como el Puerto de Tribugá, la cobnexión férrea con el norte y occidente del país y el mismo aeropuerto Santa Ana.
“No podemos meternos en un negocio en el que no sabemos si tenemos capacidad, eso sería meterse en un lío. Lo mejor es esperar a que Inco (Instituto Nacional de Concesiones) y el Concesionario (Tren de Occidente) definan el aspecto legal del proyecto”, le dijo Botero López a LA TARDE. Por su parte, la mandataria del Quindío, Amparo Arbeláez, también ha hablado del tema, al afirmar que está en manos del Ministerio hacer cumplir sus compromisos a Tren de Occidente y que la parálisis del proyecto también irradia de manera negativa a su comarca.
“Somos una región y debemos concebirnos interconectados. El problema del tren en el Valle también es nuestro”, dijo.
Una empresa mixta
Pero mientras Botero prefiere esperar, en en Valle su similar Garzón volvió a tocar esta semana el tema de crear una sociedad mixta con la participación de los departamentos del Eje Cafetero, como alternativa para reactivar el proyecto.
La idea del mandatario es unir esfuerzos entre las regiones para adelantar esta propuesta, una vez se declare la caducidad del contrato con el concesionario, petición que ha hecho en repetidas ocasiones al Gobierno Nacional.
Sin embargo, poner en funcionamiento el tren de carga con la capacidad que la región requiere, representaría cuantiosas inversiones, cuya consecución no sería fácil. Este es precisamente el tema que ha frenado al concesionario que desde hace varios años viene argumentando la inviabilidad financiera del contrato.
Y las cifras parecieran darle la razón. En el primer semestre del año Tren de Occidente registró pérdidas cercanas a $6.300 millones. Los costos de operación financieros y administrativos le representan a esa firma cerca de $1.000 mensuales, mientras que las toneladas que hoy se mueven le generan apenas alrededor de $350 millones a $400 millones en ingresos.
Les suena
De todas formas, para Botero López, la propuesta de conformar una empresa regional que tome el timón de la locomotora es calificada como una “buena idea”, aunque reitera que todo depende de que primero gobierno y concesionaria se pongan de acuerdo sobre el tema.
Pero ahí está el problema. Mientras el mintransporte le dijo a LA TARDE en agosto pasado que el tribunal de arbitramento nombrado para llegar a un acuerdo de reactivación del proyecto fue suspendido definitivamente, su contraparte dice otra cosa.
Voceros del Instituto Nacional de Concesiones (Inco) confirmaron que aún no se ha desistido del Tribunal de Arbitramento, pero se están buscando acuerdos que permitan por un lado terminar dicho tribunal y posteriormente, iniciar la búsqueda de mecanismos para beneficio del ferrocarril y estudiar las condiciones que redunden en una buena prestación del servicio.
El Tribunal de Arbitramento se suspendió por un término de 60 días desde el 9 de agosto pasado, para tratar de tener una solución concertada, la cual todavía no llega.
Según Alfonso Patiño, gerente de Tren de Occidente, las conversaciones con el Inco están concentradas en el tema de las evaluaciones, es decir, la realización de los estudios que permitan establecer con mayor claridad, las inversiones que se deben hacer y hacia dónde orientarlas.
“La idea es mirar cómo vamos a hacer esas evaluaciones, quién realizará las inversiones y en general tener una metodología que dé tranquilidad y seguridad a las partes sobre las decisiones que se tomen”, dijo.
Aseguró además que todas las propuestas que se puedan implementar para que el tren opere de manera adecuada son bienvenidas y por ello, considera que la conformación de una empresa regional es una iniciativa para estudiar.
Los números de la inviabilidad
150 mil toneladas de acarga al año está moviendo el Tren. Pero debía estar moviendo un millón anual
$800 millones en promedio se suman cada mes al déficit de la concesión
113 kilómetros faltan por recuperar, entre Zaragoza y La Felisa
27 millones de dólares necesita el proyecto para equilibrarse financieramente, pero el Gobierno dice que ya no está dispuesto a destinar más de los $US140 millones que ya ha inyectado.