willy22
December 30th, 2006, 06:49 AM
SAMANA ABRE SUS PUERTAS AL TURISMO...!:banana: :banana: :banana:
EL HOTEL CAYACOA
http://img220.imageshack.us/img220/8097/untitled3ms3.png
HOTEL EL PORTILLO
http://img218.imageshack.us/img218/6950/untitled4xh2.png
HOTEL GRAN BAHIA
http://img218.imageshack.us/img218/2864/untitledjfh0.png
Samaná lista para despegar
POR CARMEN CARVAJAL
La extraordinaria belleza de la provincia de Samaná se viste de lujo con la apertura de tres hoteles, “verdaderos cinco estrellas” en el área de la bahía, y uno en el Portillo que, junto a un centro comercial construído con el encanto de un pueblito rural, constituye el impulso inicial para el desarrollo de esa zona como polo turístico importante.
Con una inversión inicial de 180 millones de dólares, el grupo Bahía Príncipe, que dirige el empresario español Pablo Piñero, reconstruyó los hoteles estatales Cayacoa y Cayo Levantado, y renovó el Gran Brahía y el antiguo Portillo Beach Resort.
La participación de este grupo español supone para esta provincia del Nordeste dominicano, a la que todos reconocen su potencial, pero en la que nadie invertía, la entrada allí del gran capital turístico internacional.
Es, quizás, lo que faltaba para que se desarrollara, junto a la inversión del Estado en infraestructura. El recién inaugurado Aeropuerto Internacional El Catey, es un elemento básico para la llegada del capital a la provincia.
Hasta 250 millones de dólares piensa invertir en estos proyectos Piñero, quien se califica a sí mismo como “un loco”, que encuentra paradisíaca la zona de Samaná, y que, de tener dinero suficiente para ello, compraría toda la zona de playa de la provincia.
Cree que Samaná necesita buenos hoteles, y entiende que la provincia no se había desarrollado como polo turístico porque “no había encontrado a un loco dispuesto a invertir tanto dinero”.
Cuando puso sus ojos y su dinero en la provincia, lo encontró todo deteriorado, pero ahora cuenta con “cuatro hoteles perfectos, verdaderos cinco estrellas, los cuales disponen, especialmente el Cayacoa, con “las vistas más hermosas que puedan encontrarse en el mundo”.
Donde todo comenzó
La aventura de Piñero en el país comenzó hace 12 años, cuando conoció en la zona de Río San Juan un hotelito llamado Pedro Escondido, propiedad de un español, y que estaba una zona llena de mosquitos y jejenes.
Sin embargo, la zona era paradisíaca y virgen, y decidió comprar y levantar un hotel de cuatro estrellas de calidad, el Bahía Príncipe, respetando la naturaleza del entorno, lo que eleva aún más su calidad. Este establecimiento es el de mejor ocupación en todo el país durante todo el año, asegura.
Posteriormente construyó uno en Punta Cana y otro en Bávaro, en la zona oriental. El grupo, que cuenta con hoteles en México y Jamaica, puso sus ojos en Samaná, al adquirir la empresa que es poseedora del contrato de arrendamiento de los hoteles estatales Cayacoa y Cayo Levantado.
“Los bancos me prestan para estos proyectos, porque confían en mí y están de acuerdo conmigo en que este lugar habrá cambiado totalmente en unos años”, aseguró. Si vienes a Samaná en un par de años, seguro que ya no lo reconocerás, afirma.
Sin embargo, advirtió que las autoridades deben estar alertas para evitar que se comentan barbaridades, y la Bahía se arrabalice, y preservar el entorno. Sugirió la creación de un patronato que se ocupe de cuidar el entorno.
El empresario español sostuvo que la inversión privada no se sostiene si no está respalda por la acción pública. En ese sentido abogó porque se repare la carretera Sánchez-Samaná, especialmente el tramo desde el aeropuerto El Catey hasta el pueblo.
Entiende que está en muy mal estado y esto resulta desagradable para los turistas que pasan ocho horas y más en un vuelo trasatlántico, y llegan muy cansados. También necesita una urgente reparación la carretera desde Puerto Plata a Río San Juan, y desde allí hasta Samaná.
Aunque dijo que no le gusta hablar de temas internos del país, se mostró preocupado por la reforma fiscal. Dijo que el turismo no debe ser muy castigado, porque el costo del paquete turístico sería tan alto, que República Dominicana perdería su competitividad.
“El turismo debe pagar, pero no todo. Hay otros sectores y bienes que también deben aportar”.
Los hoteles
La inversión hecha por Pablo Piñero y su grupo Bahía Príncipe han transformado los antiguos hoteles de Samaná en atractivos centros de cinco estrellas, e incluso, de cinco estrellas superior, como el caso de Cayo Levantado.
El Gran Bahía Príncipe Cayo Levantado constará de 195 suits, distribuídas en un edificio principal y varios módulos, algunos en la playa, con jacuzzi en el baño y en una terraza abierta. El servicio será “VIP”, y las habitaciones contarán con un mayordomo. “Será el mejor del Caribe”, afirma Rafael López, director general del Grupo en República Dominicana.
El Cayacoa, reconstruído totalmente, sin perder el encanto original, se ha convertido en un magnífico hotel cinco estrella rodeado de un entorno realmente bello, y con algunas de las vistas más espectaculares del país.
Cuenta con 295 habitaciones, todas con vista al mar. Tiene un magnífico aprovechamiento de la irregularidad del terreno, que le permite mantener varios ambientes. Al igual que el Cayacoa, cuenta con ascensor panorámico para bajar a la playa, un restaurante buffete, un snack y dos especializados, además de piscinas y todas las facilidades propias de un hotel cinco estrellas.
El Gran Bahía, que fue reparado, aún conserva el estilo victoriano original. Cuenta con 108 habitaciones.
El Bahía Príncipe Portillo, está ubicado en la playa del mismo nombre. Con 400 habitaciones, también ha sido reformado totalmente para “adaptarlo al estilo y calidad de nuestra marca”. Operarán bajo el régimen de todo incluído.
En cuanto a Pueblo Príncipe, se trata de un concepto que incorpora el grupo en los lugares donde se asienta. Es un centro comercial, construído en forma de pueblo rural, que servirá para complementar la oferta a los turistas que visiten la zona, tanto en los hoteles del grupo, como de los 40 cruceros que están llegando a la zona, así como a los residentes.
El Pueblo tendrá 52 locales comerciales en los que se instalarán restaurantes, tiendas de regalos, de artesanías, y todo tipo de oferta que le permitirán al visitante abastecerse de cualquier cosa, caminar, conocer algo más que el hotel, y tomar contacto con la gente.
EL HOTEL CAYACOA
http://img220.imageshack.us/img220/8097/untitled3ms3.png
HOTEL EL PORTILLO
http://img218.imageshack.us/img218/6950/untitled4xh2.png
HOTEL GRAN BAHIA
http://img218.imageshack.us/img218/2864/untitledjfh0.png
Samaná lista para despegar
POR CARMEN CARVAJAL
La extraordinaria belleza de la provincia de Samaná se viste de lujo con la apertura de tres hoteles, “verdaderos cinco estrellas” en el área de la bahía, y uno en el Portillo que, junto a un centro comercial construído con el encanto de un pueblito rural, constituye el impulso inicial para el desarrollo de esa zona como polo turístico importante.
Con una inversión inicial de 180 millones de dólares, el grupo Bahía Príncipe, que dirige el empresario español Pablo Piñero, reconstruyó los hoteles estatales Cayacoa y Cayo Levantado, y renovó el Gran Brahía y el antiguo Portillo Beach Resort.
La participación de este grupo español supone para esta provincia del Nordeste dominicano, a la que todos reconocen su potencial, pero en la que nadie invertía, la entrada allí del gran capital turístico internacional.
Es, quizás, lo que faltaba para que se desarrollara, junto a la inversión del Estado en infraestructura. El recién inaugurado Aeropuerto Internacional El Catey, es un elemento básico para la llegada del capital a la provincia.
Hasta 250 millones de dólares piensa invertir en estos proyectos Piñero, quien se califica a sí mismo como “un loco”, que encuentra paradisíaca la zona de Samaná, y que, de tener dinero suficiente para ello, compraría toda la zona de playa de la provincia.
Cree que Samaná necesita buenos hoteles, y entiende que la provincia no se había desarrollado como polo turístico porque “no había encontrado a un loco dispuesto a invertir tanto dinero”.
Cuando puso sus ojos y su dinero en la provincia, lo encontró todo deteriorado, pero ahora cuenta con “cuatro hoteles perfectos, verdaderos cinco estrellas, los cuales disponen, especialmente el Cayacoa, con “las vistas más hermosas que puedan encontrarse en el mundo”.
Donde todo comenzó
La aventura de Piñero en el país comenzó hace 12 años, cuando conoció en la zona de Río San Juan un hotelito llamado Pedro Escondido, propiedad de un español, y que estaba una zona llena de mosquitos y jejenes.
Sin embargo, la zona era paradisíaca y virgen, y decidió comprar y levantar un hotel de cuatro estrellas de calidad, el Bahía Príncipe, respetando la naturaleza del entorno, lo que eleva aún más su calidad. Este establecimiento es el de mejor ocupación en todo el país durante todo el año, asegura.
Posteriormente construyó uno en Punta Cana y otro en Bávaro, en la zona oriental. El grupo, que cuenta con hoteles en México y Jamaica, puso sus ojos en Samaná, al adquirir la empresa que es poseedora del contrato de arrendamiento de los hoteles estatales Cayacoa y Cayo Levantado.
“Los bancos me prestan para estos proyectos, porque confían en mí y están de acuerdo conmigo en que este lugar habrá cambiado totalmente en unos años”, aseguró. Si vienes a Samaná en un par de años, seguro que ya no lo reconocerás, afirma.
Sin embargo, advirtió que las autoridades deben estar alertas para evitar que se comentan barbaridades, y la Bahía se arrabalice, y preservar el entorno. Sugirió la creación de un patronato que se ocupe de cuidar el entorno.
El empresario español sostuvo que la inversión privada no se sostiene si no está respalda por la acción pública. En ese sentido abogó porque se repare la carretera Sánchez-Samaná, especialmente el tramo desde el aeropuerto El Catey hasta el pueblo.
Entiende que está en muy mal estado y esto resulta desagradable para los turistas que pasan ocho horas y más en un vuelo trasatlántico, y llegan muy cansados. También necesita una urgente reparación la carretera desde Puerto Plata a Río San Juan, y desde allí hasta Samaná.
Aunque dijo que no le gusta hablar de temas internos del país, se mostró preocupado por la reforma fiscal. Dijo que el turismo no debe ser muy castigado, porque el costo del paquete turístico sería tan alto, que República Dominicana perdería su competitividad.
“El turismo debe pagar, pero no todo. Hay otros sectores y bienes que también deben aportar”.
Los hoteles
La inversión hecha por Pablo Piñero y su grupo Bahía Príncipe han transformado los antiguos hoteles de Samaná en atractivos centros de cinco estrellas, e incluso, de cinco estrellas superior, como el caso de Cayo Levantado.
El Gran Bahía Príncipe Cayo Levantado constará de 195 suits, distribuídas en un edificio principal y varios módulos, algunos en la playa, con jacuzzi en el baño y en una terraza abierta. El servicio será “VIP”, y las habitaciones contarán con un mayordomo. “Será el mejor del Caribe”, afirma Rafael López, director general del Grupo en República Dominicana.
El Cayacoa, reconstruído totalmente, sin perder el encanto original, se ha convertido en un magnífico hotel cinco estrella rodeado de un entorno realmente bello, y con algunas de las vistas más espectaculares del país.
Cuenta con 295 habitaciones, todas con vista al mar. Tiene un magnífico aprovechamiento de la irregularidad del terreno, que le permite mantener varios ambientes. Al igual que el Cayacoa, cuenta con ascensor panorámico para bajar a la playa, un restaurante buffete, un snack y dos especializados, además de piscinas y todas las facilidades propias de un hotel cinco estrellas.
El Gran Bahía, que fue reparado, aún conserva el estilo victoriano original. Cuenta con 108 habitaciones.
El Bahía Príncipe Portillo, está ubicado en la playa del mismo nombre. Con 400 habitaciones, también ha sido reformado totalmente para “adaptarlo al estilo y calidad de nuestra marca”. Operarán bajo el régimen de todo incluído.
En cuanto a Pueblo Príncipe, se trata de un concepto que incorpora el grupo en los lugares donde se asienta. Es un centro comercial, construído en forma de pueblo rural, que servirá para complementar la oferta a los turistas que visiten la zona, tanto en los hoteles del grupo, como de los 40 cruceros que están llegando a la zona, así como a los residentes.
El Pueblo tendrá 52 locales comerciales en los que se instalarán restaurantes, tiendas de regalos, de artesanías, y todo tipo de oferta que le permitirán al visitante abastecerse de cualquier cosa, caminar, conocer algo más que el hotel, y tomar contacto con la gente.