Nery
January 7th, 2007, 03:06 PM
De Barcelona - España a Barquisimeto - Venezuela
Barquisimeto, se unirá a la lista de Centros Comerciales Urbanos que conforma las ciudades de Barcelona, Buenos Aires y Shangai, con el Boulevar de la 20
Toda ciudad debería tener un centro comercial urbano
--Se deben impulsar políticas de promoción que conviertan a los pequeños comercios en buenos competidores frente a los agentes comerciales internos y periféricos, opinó el especialista
La idea de convertir a determinados corredores viales de las ciudades en grandes centros comerciales urbanos a cielo abierto dejó de ser una utopía hace unos cuantos años.
La vertiginosa y voraz expansión de los centros comerciales convencionales arrasó con toda posibilidad de que los pequeños comerciantes compitieran con éxito contra los agentes comerciales periféricos.
Pero, de manera natural, han surgido iniciativas locales orientadas a devolverle a estos inversionistas el lugar que se merecen.
En Barcelona, urbe bautizada como la segunda capital de España por el intempestivo y exitoso crecimiento urbano y económico que ha tenido en los últimos 15 años, existe un gran centro comercial a cielo abierto que ha servido de referencia mundial, así como también lo han sido el conformado en el sur de Buenos Aires, Argentina, y en el norte de Shangai, entre otras ciudades.
Todas las urbes tienen, entre sus vías más importantes, por su trazado clave en las comunicaciones, algunas calles que son arterias comerciales amplias y concurridas, y que conservan un atractivo especial debido, sin duda, a su pasado, el cual no se pierde del todo con los cambios y remodelaciones necesarios para su adecuación a los nuevos tiempos.
En Barcelona, este fenómeno se hace patente en la avenida Paseo de Gracia. La instalación de mesas en las afueras de las cafeterías le dan vida, conjuntamente con las tiendas tradicionales y de oferta variada y las entradas a las modernas galerías comerciales llenas de luz.
A lo largo de toda esta importante vía arterial están instaladas desde locales de los más reconocidos diseñadores de moda y grandes tiendas por departamentos, hoteles de alta y mediana categoría hasta modestas fototiendas, librerías y demás establecimientos de pequeños industriales. Entre ellos se establece una competencia poco perjudicial que alienta las inversiones de todo tipo.
http://i89.photobucket.com/albums/k211/Ebrahin/barcelona.jpg
El Paseo de Gracia siempre fue una calle comercial, desde que se urbanizó a principios del siglo XX. Sin embargo, durante los años setenta y ochenta, las grandes entidades financieras fueron dejando la plaza Cataluña y se fueron instalando en la parte superior de esta vía, hacia la avenida Diagonal.
Con ello expulsaban a los comercios tradicionales porque construían edificios nuevos de oficinas, destinados a alojar las sedes de los bancos.
Por eso, el Ayuntamiento de Barcelona dictó una ordenanza a mediados de los años ochenta para impedir que se instalaran más bancos y evitar la desertización comercial del paseo.
A partir de los primeros años 90, la situación cambió.
Por un lado, los edificios bancarios del paseo de Gracia se fueron quedando viejos y pequeños y los bancos buscaron solares más grandes en edificios de nueva construcción, más flexibles y mejor dotados.
Por otro, hubo una revalorización del paseo como máximo exponente de la arquitectura de Antonio Gaudí y del modernismo en general.
El caso más emblemático fue la restauración de La Pedrera, tras su compra por Caixa Catalunya (Caja Bancaria de Cataluña), cuyas autoridades dedicaron este espacio a la muestra de potencialidades culturales y turísticas de la zona.
Con el estallido turístico y la demanda residencial en el centro de Barcelona por las clases pudientes, que antes habían abandonado el centro de la ciudad, se produjo un resurgimiento del comercio.
La proyección turística de Barcelona fue en aumento y todas las grandes marcas internacionales de lujo han querido instalarse en el paseo como gran escaparate ciudadano.
Todavía subsisten marcas autóctonas importantes en el paseo, desde el diseño de Vinçon hasta los trajes de boda de Santa Eulalia o los libros de la Casa del Llibre (Casa del Libro).
Enric Llarch i Poyo, ex comisionado de Comercio Urbano de la Diputación de Barcelona y actual asesor de Josep Huguet, consejero de Comercio, Turismo y Consumo de la Generalitat de Catalunya (Gobernación de Cataluña), se ha destacado como impulsor de las políticas de promoción y comercio en esta ciudad, articulando la cooperación con la mayoría de los municipios del área metropolitana.
“Esperamos que esta activación económica se mantenga porque si no desaparecería el elemento diferencial de Barcelona como oferta comercial. Este es ahora nuestro reto”, dice.
http://i89.photobucket.com/albums/k211/Ebrahin/barcelona1.jpg
Opina que este tipo de desarrollo local debería propiciarse en todas las grandes ciudades del mundo “porque arroja excelentes resultados”.
Impulsó el desarrollo de estrategias promocionales de esta iniciativa cuando prestó sus servicios a la Diputación de Barcelona, partiendo de la idea de que “los centros comerciales urbanos de las ciudades tenían que competir con éxito con los agentes comerciales periféricos, basados en las grandes superficies”.
Explica que el objetivo de esta política gubernamental fue lograr que los pequeños comercios de las ciudades se agrupen, colaboren y ofrezcan una serie de servicios y ventajas a sus clientes equivalentes o parecidas a las ofertadas en los centros comerciales periféricos convencionales.
Los primeros pasos
Enric Llarch i Poyo asegura que los gobernantes que se propongan ejecutar un plan de desarrollo regional y local con estas características, deben seguir los siguientes pasos:
Hacer censos para determinar la zona en donde se encuentra la mayor fuerza comercial de la ciudad.
Motivar a los comerciantes para que entiendan que su comercio no termina en la puerta de su establecimiento, sino que es también todo el entorno urbano en el que se mueven y que los otros comercios de su ciudad no sólo son sus competidores, que lo son, sino también cooperadores.
Emprender acciones orientadas a subrayar los beneficios de este proyecto de desarrollo económico local, las cuales deben ejecutarse tomando en consideración que la campaña promocional deberá ir de la mano de un consecuente y paulatino cambio de mentalidad de los comerciantes.
Relata que en Barcelona este cambio de cultura trajo como consecuencia que los afectados e involucrados se dieran cuenta de que los pequeños comercios independientes, de base familiar, sólo tienen futuro si colaboran entre ellos.
Incentivar la adecuación de las leyes locales cuyos contenidos estén estrechamente vinculados con la promoción las inversiones.
Ejecutar proyectos tendentes a adecuar la infraestructura de servicios públicos y a mejorar la imagen de los establecimientos, de acuerdo a lo contemplado en la Plan Rector de Desarrollo Urbano de la ciudad a intervenir (Plan de Desarrollo Urbano Local -PDUL- en la caso de Barquisimeto).
Acto convivencial
El asesor del consejero de Comercio, Turismo y Consumo de la Generalitat de Catalunya advierte que el fin último de estos procesos es lograr que las personas se sientan orgullosas de su ciudad porque la verán como un excelente sitio de encuentro y de intercambio.
“El ciudadano consumidor debe plantearse, a la hora de comprar, no sólo aspectos como la comodidad, la rapidez y los bajos precios, sino el acto convivencial y ciudadano de contribuir con la economía de los pequeños comercios”, indica.
A juicio de este especialista, los entes gubernamentales deben tender todos los puentes posibles para acercarse a la población y lograr que se entere de los beneficios de las iniciativas emprendidas, sobre todo si guardan relación con el desarrollo económico.
“Tenemos que consolidar el enraizamiento y la vinculación de los vecinos con su propia comunidad y eso facilita mucho el trabajo de los ejecutores de proyectos de desarrollo. Se tiene que revalorizar lo que es propio”.
A tiempo completo
De acuerdo a la opinión esgrimida por este experto catalán, se necesita gente dispuesta a emprender actos de promoción social y económica de este tipo de plan de desarrollo regional y local.
Califica de fundamental que un grupo de especialistas se dedique solamente a pensar en la ciudad y su consolidación económica, partiendo del fortalecimiento de los pequeños comercios.
“Tienen que tener liderazgo, capacidad de comunicación y organización”.
Destaca que los gobernantes deben valerse de los aportes en materia comunicacional que puedan hacerle periodistas, publicistas y expertos en mercadeo para garantizar el éxito del proceso de promoción.
“Los medios de comunicación social son muy importantes. El hecho de que los ciudadanos opten por comprar en el centro de su ciudad y no vayan a un centro comercial periférico va muy relacionado con la labor de divulgación de información acertada desempeñada por estos profesionales. Quienes fortalecen la conciencia ciudadana son, en gran medida, los especialistas en estas áreas”, comenta.
Más de 5.000 comerciantes
laboran en Barquisimeto
La conversión de una arteria vial importante de Barquisimeto en un centro comercial urbano es viable.
Existen al menos 5.000 comerciantes, de acuerdo a la cifra manejada por varios gremios y organizaciones gubernamentales encargadas de elaborar censos y emprender actividades orientadas a organizarlos.
El coordinador general operativo del censo de los trabajadores informales realizado por la Fundación Municipal de Economía Social de la Alcaldía de Iribarren, durante todo este año,
Dhegar Timaure, aseguró que el último conteo arrojó un resultado impresionante: Hay 2.882 buhoneros en la avenida 20.
La presidenta de la Asociación de Comerciantes Formales de esta vía, Isabel Teresa Tapias, no tiene números exactos de la cantidad de los comerciantes que trabajan desde la avenida Vargas y hasta la calle 42, cumpliendo con todos los deberes fiscales impuestos por la administración.
Por su parte, la primera vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Lara, Gisela Ruiz Cordero, ha dicho que están inscritos en este gremio unos 1.300.
Y la Cámara de Industriales del estado Lara, liderada por Ernesto Martín, tiene contabilizados a unas 539 industrias formales activas.
Vistos estos números, la posibilidad de instalar un centro comercial urbano de grandes dimensiones, en donde se establezcan relaciones equitativas de competencia a través de las cuales se garantice la rentabilidad de todos, en igualdad de condiciones, debe estudiarse con detenimiento.
El profesor Enric Llarch se ha mostrado dispuesto a establecer un especie de alianza estratégica con la Alcaldía de Iribarren a fin de brindar la asesoría necesaria para agregar a Barquisimeto en la lista de ciudades económicamente potenciales, si así lo quisiera el alcalde Henri Falcón y demás autoridades gubernamentales regionales y nacionales.
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Coreen Villalobos Mundo
Fuente: http://www.elimpulso.com/Pages/vernoticia.asp?fp=1/7/2007&id=34873
Barquisimeto, se unirá a la lista de Centros Comerciales Urbanos que conforma las ciudades de Barcelona, Buenos Aires y Shangai, con el Boulevar de la 20
Toda ciudad debería tener un centro comercial urbano
--Se deben impulsar políticas de promoción que conviertan a los pequeños comercios en buenos competidores frente a los agentes comerciales internos y periféricos, opinó el especialista
La idea de convertir a determinados corredores viales de las ciudades en grandes centros comerciales urbanos a cielo abierto dejó de ser una utopía hace unos cuantos años.
La vertiginosa y voraz expansión de los centros comerciales convencionales arrasó con toda posibilidad de que los pequeños comerciantes compitieran con éxito contra los agentes comerciales periféricos.
Pero, de manera natural, han surgido iniciativas locales orientadas a devolverle a estos inversionistas el lugar que se merecen.
En Barcelona, urbe bautizada como la segunda capital de España por el intempestivo y exitoso crecimiento urbano y económico que ha tenido en los últimos 15 años, existe un gran centro comercial a cielo abierto que ha servido de referencia mundial, así como también lo han sido el conformado en el sur de Buenos Aires, Argentina, y en el norte de Shangai, entre otras ciudades.
Todas las urbes tienen, entre sus vías más importantes, por su trazado clave en las comunicaciones, algunas calles que son arterias comerciales amplias y concurridas, y que conservan un atractivo especial debido, sin duda, a su pasado, el cual no se pierde del todo con los cambios y remodelaciones necesarios para su adecuación a los nuevos tiempos.
En Barcelona, este fenómeno se hace patente en la avenida Paseo de Gracia. La instalación de mesas en las afueras de las cafeterías le dan vida, conjuntamente con las tiendas tradicionales y de oferta variada y las entradas a las modernas galerías comerciales llenas de luz.
A lo largo de toda esta importante vía arterial están instaladas desde locales de los más reconocidos diseñadores de moda y grandes tiendas por departamentos, hoteles de alta y mediana categoría hasta modestas fototiendas, librerías y demás establecimientos de pequeños industriales. Entre ellos se establece una competencia poco perjudicial que alienta las inversiones de todo tipo.
http://i89.photobucket.com/albums/k211/Ebrahin/barcelona.jpg
El Paseo de Gracia siempre fue una calle comercial, desde que se urbanizó a principios del siglo XX. Sin embargo, durante los años setenta y ochenta, las grandes entidades financieras fueron dejando la plaza Cataluña y se fueron instalando en la parte superior de esta vía, hacia la avenida Diagonal.
Con ello expulsaban a los comercios tradicionales porque construían edificios nuevos de oficinas, destinados a alojar las sedes de los bancos.
Por eso, el Ayuntamiento de Barcelona dictó una ordenanza a mediados de los años ochenta para impedir que se instalaran más bancos y evitar la desertización comercial del paseo.
A partir de los primeros años 90, la situación cambió.
Por un lado, los edificios bancarios del paseo de Gracia se fueron quedando viejos y pequeños y los bancos buscaron solares más grandes en edificios de nueva construcción, más flexibles y mejor dotados.
Por otro, hubo una revalorización del paseo como máximo exponente de la arquitectura de Antonio Gaudí y del modernismo en general.
El caso más emblemático fue la restauración de La Pedrera, tras su compra por Caixa Catalunya (Caja Bancaria de Cataluña), cuyas autoridades dedicaron este espacio a la muestra de potencialidades culturales y turísticas de la zona.
Con el estallido turístico y la demanda residencial en el centro de Barcelona por las clases pudientes, que antes habían abandonado el centro de la ciudad, se produjo un resurgimiento del comercio.
La proyección turística de Barcelona fue en aumento y todas las grandes marcas internacionales de lujo han querido instalarse en el paseo como gran escaparate ciudadano.
Todavía subsisten marcas autóctonas importantes en el paseo, desde el diseño de Vinçon hasta los trajes de boda de Santa Eulalia o los libros de la Casa del Llibre (Casa del Libro).
Enric Llarch i Poyo, ex comisionado de Comercio Urbano de la Diputación de Barcelona y actual asesor de Josep Huguet, consejero de Comercio, Turismo y Consumo de la Generalitat de Catalunya (Gobernación de Cataluña), se ha destacado como impulsor de las políticas de promoción y comercio en esta ciudad, articulando la cooperación con la mayoría de los municipios del área metropolitana.
“Esperamos que esta activación económica se mantenga porque si no desaparecería el elemento diferencial de Barcelona como oferta comercial. Este es ahora nuestro reto”, dice.
http://i89.photobucket.com/albums/k211/Ebrahin/barcelona1.jpg
Opina que este tipo de desarrollo local debería propiciarse en todas las grandes ciudades del mundo “porque arroja excelentes resultados”.
Impulsó el desarrollo de estrategias promocionales de esta iniciativa cuando prestó sus servicios a la Diputación de Barcelona, partiendo de la idea de que “los centros comerciales urbanos de las ciudades tenían que competir con éxito con los agentes comerciales periféricos, basados en las grandes superficies”.
Explica que el objetivo de esta política gubernamental fue lograr que los pequeños comercios de las ciudades se agrupen, colaboren y ofrezcan una serie de servicios y ventajas a sus clientes equivalentes o parecidas a las ofertadas en los centros comerciales periféricos convencionales.
Los primeros pasos
Enric Llarch i Poyo asegura que los gobernantes que se propongan ejecutar un plan de desarrollo regional y local con estas características, deben seguir los siguientes pasos:
Hacer censos para determinar la zona en donde se encuentra la mayor fuerza comercial de la ciudad.
Motivar a los comerciantes para que entiendan que su comercio no termina en la puerta de su establecimiento, sino que es también todo el entorno urbano en el que se mueven y que los otros comercios de su ciudad no sólo son sus competidores, que lo son, sino también cooperadores.
Emprender acciones orientadas a subrayar los beneficios de este proyecto de desarrollo económico local, las cuales deben ejecutarse tomando en consideración que la campaña promocional deberá ir de la mano de un consecuente y paulatino cambio de mentalidad de los comerciantes.
Relata que en Barcelona este cambio de cultura trajo como consecuencia que los afectados e involucrados se dieran cuenta de que los pequeños comercios independientes, de base familiar, sólo tienen futuro si colaboran entre ellos.
Incentivar la adecuación de las leyes locales cuyos contenidos estén estrechamente vinculados con la promoción las inversiones.
Ejecutar proyectos tendentes a adecuar la infraestructura de servicios públicos y a mejorar la imagen de los establecimientos, de acuerdo a lo contemplado en la Plan Rector de Desarrollo Urbano de la ciudad a intervenir (Plan de Desarrollo Urbano Local -PDUL- en la caso de Barquisimeto).
Acto convivencial
El asesor del consejero de Comercio, Turismo y Consumo de la Generalitat de Catalunya advierte que el fin último de estos procesos es lograr que las personas se sientan orgullosas de su ciudad porque la verán como un excelente sitio de encuentro y de intercambio.
“El ciudadano consumidor debe plantearse, a la hora de comprar, no sólo aspectos como la comodidad, la rapidez y los bajos precios, sino el acto convivencial y ciudadano de contribuir con la economía de los pequeños comercios”, indica.
A juicio de este especialista, los entes gubernamentales deben tender todos los puentes posibles para acercarse a la población y lograr que se entere de los beneficios de las iniciativas emprendidas, sobre todo si guardan relación con el desarrollo económico.
“Tenemos que consolidar el enraizamiento y la vinculación de los vecinos con su propia comunidad y eso facilita mucho el trabajo de los ejecutores de proyectos de desarrollo. Se tiene que revalorizar lo que es propio”.
A tiempo completo
De acuerdo a la opinión esgrimida por este experto catalán, se necesita gente dispuesta a emprender actos de promoción social y económica de este tipo de plan de desarrollo regional y local.
Califica de fundamental que un grupo de especialistas se dedique solamente a pensar en la ciudad y su consolidación económica, partiendo del fortalecimiento de los pequeños comercios.
“Tienen que tener liderazgo, capacidad de comunicación y organización”.
Destaca que los gobernantes deben valerse de los aportes en materia comunicacional que puedan hacerle periodistas, publicistas y expertos en mercadeo para garantizar el éxito del proceso de promoción.
“Los medios de comunicación social son muy importantes. El hecho de que los ciudadanos opten por comprar en el centro de su ciudad y no vayan a un centro comercial periférico va muy relacionado con la labor de divulgación de información acertada desempeñada por estos profesionales. Quienes fortalecen la conciencia ciudadana son, en gran medida, los especialistas en estas áreas”, comenta.
Más de 5.000 comerciantes
laboran en Barquisimeto
La conversión de una arteria vial importante de Barquisimeto en un centro comercial urbano es viable.
Existen al menos 5.000 comerciantes, de acuerdo a la cifra manejada por varios gremios y organizaciones gubernamentales encargadas de elaborar censos y emprender actividades orientadas a organizarlos.
El coordinador general operativo del censo de los trabajadores informales realizado por la Fundación Municipal de Economía Social de la Alcaldía de Iribarren, durante todo este año,
Dhegar Timaure, aseguró que el último conteo arrojó un resultado impresionante: Hay 2.882 buhoneros en la avenida 20.
La presidenta de la Asociación de Comerciantes Formales de esta vía, Isabel Teresa Tapias, no tiene números exactos de la cantidad de los comerciantes que trabajan desde la avenida Vargas y hasta la calle 42, cumpliendo con todos los deberes fiscales impuestos por la administración.
Por su parte, la primera vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Lara, Gisela Ruiz Cordero, ha dicho que están inscritos en este gremio unos 1.300.
Y la Cámara de Industriales del estado Lara, liderada por Ernesto Martín, tiene contabilizados a unas 539 industrias formales activas.
Vistos estos números, la posibilidad de instalar un centro comercial urbano de grandes dimensiones, en donde se establezcan relaciones equitativas de competencia a través de las cuales se garantice la rentabilidad de todos, en igualdad de condiciones, debe estudiarse con detenimiento.
El profesor Enric Llarch se ha mostrado dispuesto a establecer un especie de alianza estratégica con la Alcaldía de Iribarren a fin de brindar la asesoría necesaria para agregar a Barquisimeto en la lista de ciudades económicamente potenciales, si así lo quisiera el alcalde Henri Falcón y demás autoridades gubernamentales regionales y nacionales.
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Coreen Villalobos Mundo
Fuente: http://www.elimpulso.com/Pages/vernoticia.asp?fp=1/7/2007&id=34873