OscarSCL
February 28th, 2007, 02:21 AM
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Como en el Mediterráneo
En el balneario top uruguayo, a 40 kilómetros de Punta del Este, el arquitecto Martín Gómez transformó una casa de los años 80, sin mucho carácter, en una magnífica vivienda de vacaciones inspirada en las construcciones del mediterráneo español.
Texto, Maiqui Jorge Producción, Mariana Rapoport Fotografías, Daniela Mac Adden/surpressagencia.com
Rodeada de un paisaje increíble y a metros de la playa de José Ignacio, un pueblo de pescadores que se ha convertido en el balneario chic de Uruguay, aparece esta obra del arquitecto argentino Martín Gómez.
Se trata de una remodelación y ampliación donde no se respetó la arquitectura original, de los años 80, porque carecía de valor arquitectónico. Surgió así una nueva casa, con aires mediterráneos, tal como la habían pedido los propietarios.
Para el arquitecto fue un interesante proyecto de reciclaje, un diseño bien logrado cuyo punto de partida fue la línea recta, concepto que se observa claramente al ver su estructura. La idea inicial de reemplazar la construcción existente por otra en el mismo lugar, fue desechada para utilizar el terreno en toda su extensión.
- Ocupé parte de lo que había para resolver los ambientes básicos y lo adicional para darle valor arquitectónico a la casa con su nuevo carácter- , cuenta Gómez.
Con revoque grueso pintado a la cal blanca, las fachadas fueron trabajadas de dos formas diferentes. La que da a la calle luce como si fuera una casa de pueblo, a partir de los marcos de algunas ventanas pintados de azul, mientras que la que enfrenta al mar, más moderna y actual, privilegió las vistas a través de grandes ventanales.
Todos los recintos fueron, sin duda, pensados para disfrutar. Una doble galería con pérgolas de eucalipto tratado, techos de cañas y decks de pino, en combinación con muebles de madera blancos, organiza sectores de características diferentes para las distintas horas del día. En el caso de la terraza trasera se armó un lindísimo lugar de estar y una zona de comer cercana a la parrilla. Siguiendo el eje de ésta, nace una piscina angosta y larga rodeada del mismo piso de madera. El corredor que da a la calle, en cambio, cuenta con sencillos muebles de tronco, también en blanco.
Interiormente también es una casa simple, compuesta de un gran living con salida a la piscina y a la galería trasera, un pequeño comedor de diario y una amplia cocina. El resto son tres dormitorios, el principal separado completamente de los infantiles, que están en la otra ala, contigua al comedor diario. Todos los ambientes reciben abundante luz y cuentan con fantásticas vistas del entorno.
Para acentuar aún más el carácter fresco y mediterráneo que se privilegió en la arquitectura, para la decoración se escogió el blanco como base, signo de pureza y tranquilidad, en combinación con pequeños toques de azul, amarillo o verde. Este predominio se hace presente en muebles y objetos, así como en los pisos de toda la casa que son de cemento o madera pintada.
En el living, el foco de atención lo constituye la chimenea revestida en piedra que, en contraste con el piso, arman un buen marco para una ambientación casi completamente alba. El gran sillón de líneas rectas, cubierto con fundas blancas y apoyado en su respaldo por un textil en tono verde agua, se complementa con los cuatro silloncitos de estilo francés tapizados en cuerina blanca, material que además de modernizarlos permite su fácil mantención. Al centro, una mesa de madera maciza, y en el techo una lámpara de papel, hacen de éste un lugar desprovisto pero acogedor para estar y recibir invitados.
Como la casa no cuenta con un comedor formal, se han armado distintos espacios que cumplen esta función. El que está junto a la cocina es un relajado comedor de diario donde pueden almorzar cuando no tienen visitas, mientras que la mayoría del tiempo lo hacen en el de la terraza. De esta manera, los recintos se disfrutan todo el día con el espíritu de relajo que sus dueños querían para simplificarse la vida durante las vacaciones.
Maiqui Jorge.
1. En vez de emplazar la casa en el mismo lugar que estaba la original, el arquitecto propuso ocupar el terreno en toda su extensión.
http://diario.elmercurio.com/Fotos/2007/02/24/0224V05001_3.jpg
2. Algunos muebles como la mesa de centro, un arrimo viejo y un librero fueron adquiridos en distintas ferias de antigüedades.
http://diario.elmercurio.com/Fotos/2007/02/24/0224V05002_3.jpg
3. La galería, con pérgola de eucalipto tratado y techo de cañas, proyecta una exquisita sombra que permite sentarse a conversar o simplemente a admirar el paisaje.
http://diario.elmercurio.com/Fotos/2007/02/24/0224V05101_3.jpg
4. La piscina está a continuación de la terraza trasera y sigue el concepto lineal de la casa. También se encuentra rodeada por un deck de madera desde donde se obtienen excelentes vistas de la costa de José Ignacio.
http://diario.elmercurio.com/Fotos/2007/02/24/0224V05102_3.jpg
5. Grandes ventanales con puertas de corredera, sin cortinas, permiten incorporar la terraza al interior y convertir los dos espacios en uno solo, dejando que el entorno sea parte del estar.
http://diario.elmercurio.com/Fotos/2007/02/24/0224V05201_3.jpg
6. Dormitorio principal: blanco puro que contrasta con pequeños detalles de color. La cama de madera se diseñó con un gran cajón abajo, para contar con más espacio para guardar.
http://diario.elmercurio.com/Fotos/2007/02/24/0224V05301_3.jpg
7. A los costados de la cama, dos mesas de luz simples y atractivas. Por contraste destacan la cómoda verde y la alfombra en tonos rojos.
http://diario.elmercurio.com/Fotos/2007/02/24/0224V05302_3.jpg
8. Desde la entrada se aprecia parte de la construcción. La fachada en revoque grueso pintado a la cal blanca y las ventanas con reborde azul, le dan un aire mediterráneo a la arquitectura de la casa.
http://diario.elmercurio.com/Fotos/2007/02/24/0224V05401_3.jpg
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Como en el Mediterráneo
En el balneario top uruguayo, a 40 kilómetros de Punta del Este, el arquitecto Martín Gómez transformó una casa de los años 80, sin mucho carácter, en una magnífica vivienda de vacaciones inspirada en las construcciones del mediterráneo español.
Texto, Maiqui Jorge Producción, Mariana Rapoport Fotografías, Daniela Mac Adden/surpressagencia.com
Rodeada de un paisaje increíble y a metros de la playa de José Ignacio, un pueblo de pescadores que se ha convertido en el balneario chic de Uruguay, aparece esta obra del arquitecto argentino Martín Gómez.
Se trata de una remodelación y ampliación donde no se respetó la arquitectura original, de los años 80, porque carecía de valor arquitectónico. Surgió así una nueva casa, con aires mediterráneos, tal como la habían pedido los propietarios.
Para el arquitecto fue un interesante proyecto de reciclaje, un diseño bien logrado cuyo punto de partida fue la línea recta, concepto que se observa claramente al ver su estructura. La idea inicial de reemplazar la construcción existente por otra en el mismo lugar, fue desechada para utilizar el terreno en toda su extensión.
- Ocupé parte de lo que había para resolver los ambientes básicos y lo adicional para darle valor arquitectónico a la casa con su nuevo carácter- , cuenta Gómez.
Con revoque grueso pintado a la cal blanca, las fachadas fueron trabajadas de dos formas diferentes. La que da a la calle luce como si fuera una casa de pueblo, a partir de los marcos de algunas ventanas pintados de azul, mientras que la que enfrenta al mar, más moderna y actual, privilegió las vistas a través de grandes ventanales.
Todos los recintos fueron, sin duda, pensados para disfrutar. Una doble galería con pérgolas de eucalipto tratado, techos de cañas y decks de pino, en combinación con muebles de madera blancos, organiza sectores de características diferentes para las distintas horas del día. En el caso de la terraza trasera se armó un lindísimo lugar de estar y una zona de comer cercana a la parrilla. Siguiendo el eje de ésta, nace una piscina angosta y larga rodeada del mismo piso de madera. El corredor que da a la calle, en cambio, cuenta con sencillos muebles de tronco, también en blanco.
Interiormente también es una casa simple, compuesta de un gran living con salida a la piscina y a la galería trasera, un pequeño comedor de diario y una amplia cocina. El resto son tres dormitorios, el principal separado completamente de los infantiles, que están en la otra ala, contigua al comedor diario. Todos los ambientes reciben abundante luz y cuentan con fantásticas vistas del entorno.
Para acentuar aún más el carácter fresco y mediterráneo que se privilegió en la arquitectura, para la decoración se escogió el blanco como base, signo de pureza y tranquilidad, en combinación con pequeños toques de azul, amarillo o verde. Este predominio se hace presente en muebles y objetos, así como en los pisos de toda la casa que son de cemento o madera pintada.
En el living, el foco de atención lo constituye la chimenea revestida en piedra que, en contraste con el piso, arman un buen marco para una ambientación casi completamente alba. El gran sillón de líneas rectas, cubierto con fundas blancas y apoyado en su respaldo por un textil en tono verde agua, se complementa con los cuatro silloncitos de estilo francés tapizados en cuerina blanca, material que además de modernizarlos permite su fácil mantención. Al centro, una mesa de madera maciza, y en el techo una lámpara de papel, hacen de éste un lugar desprovisto pero acogedor para estar y recibir invitados.
Como la casa no cuenta con un comedor formal, se han armado distintos espacios que cumplen esta función. El que está junto a la cocina es un relajado comedor de diario donde pueden almorzar cuando no tienen visitas, mientras que la mayoría del tiempo lo hacen en el de la terraza. De esta manera, los recintos se disfrutan todo el día con el espíritu de relajo que sus dueños querían para simplificarse la vida durante las vacaciones.
Maiqui Jorge.
1. En vez de emplazar la casa en el mismo lugar que estaba la original, el arquitecto propuso ocupar el terreno en toda su extensión.
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2. Algunos muebles como la mesa de centro, un arrimo viejo y un librero fueron adquiridos en distintas ferias de antigüedades.
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3. La galería, con pérgola de eucalipto tratado y techo de cañas, proyecta una exquisita sombra que permite sentarse a conversar o simplemente a admirar el paisaje.
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4. La piscina está a continuación de la terraza trasera y sigue el concepto lineal de la casa. También se encuentra rodeada por un deck de madera desde donde se obtienen excelentes vistas de la costa de José Ignacio.
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5. Grandes ventanales con puertas de corredera, sin cortinas, permiten incorporar la terraza al interior y convertir los dos espacios en uno solo, dejando que el entorno sea parte del estar.
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6. Dormitorio principal: blanco puro que contrasta con pequeños detalles de color. La cama de madera se diseñó con un gran cajón abajo, para contar con más espacio para guardar.
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7. A los costados de la cama, dos mesas de luz simples y atractivas. Por contraste destacan la cómoda verde y la alfombra en tonos rojos.
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8. Desde la entrada se aprecia parte de la construcción. La fachada en revoque grueso pintado a la cal blanca y las ventanas con reborde azul, le dan un aire mediterráneo a la arquitectura de la casa.
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