Samurai Guaraní
September 28th, 2007, 06:19 PM
En cada rincón del país, los lapachos amarillos explotaron en un colorido primaveral que resplandece como el oro. El largo periodo de frío, las últimas lluvias –tras una larga sequía– y los días nublados hicieron que toda la energía acumulada estallara en las copas, según la explicación botánica.
http://img403.imageshack.us/img403/3634/tajysb8.jpg (http://imageshack.us)
Una hilera de lapachos se extiende con todo su esplendor sobre la verde pradera de un baldío en el barrio Santa María de Asunción. Los vecinos cuidan el predio como reliquia.
Más que nunca, en las ciudades y el campo hay una tonalidad común que caracteriza al mes de setiembre. Los lapachos amarillos pintan sus copas de oro alegrando la vista y alejando momentos de estrés.
Para el ingeniero Germán González Zalema, jefe del Departamento de Agronomía del Jardín Botánico de Asunción, la profusión y abundancia de lapachos es obra de la naturaleza. “Cuando hay muchos días de frío estos árboles experimentan como una reserva abundante de energía que luego parece estallar”, dice.
http://img213.imageshack.us/img213/7656/tajy2un4.jpg (http://imageshack.us)
El rancho campesino resalta a la sombra del colorido tajy en la zona de Emboscada. Una fusión de humildad y esplendor propia del interior del país.
Hasta suena poético, pero es la explicación de una de las personas que más saben de botánica. “Ello no sucedió con los lapachos rosados o morados porque la sequía no les acompañó”, agrega.
Es que en el caso de los amarillos se sumaron todas las condiciones: días de frío, la lluvia y las nubes y, aunque se atrasaron un poquito, ahora llenan de color.
http://img213.imageshack.us/img213/6639/tajy3vq0.jpg (http://imageshack.us)
Con la Luna, sobre la ruta “Mcal. Estigarribia”, en Fernando de la Mora.
Son dos especies importantes: Tabebuia ochrácea (Tajy sa’yju o tajy piruru, por su corteza gruesa) que habitan suelos altos y la tierra roja de la Región Oriental y Tabebuia caraiba (Paratodo), que mora los terrenos de más bajos y húmedos de la ribera del río Paraguay y el lado chaqueño. La familia es la Bignoniaceae, la misma a la que pertenecen los árboles de flores más vistosas.
Ahora los admiradores y fanáticos de lapachos deben prepararse para recolectar sus semillas que caerán exactamente en un mes. Y esto es como si la naturaleza supiera de matemáticas.
http://img74.imageshack.us/img74/3216/tajy5qz0.jpg (http://imageshack.us)
Calle Ntra. Sra. del Carmen, en el barrio Carmelitas.
ABC Digital, 28/09/2007
http://img403.imageshack.us/img403/3634/tajysb8.jpg (http://imageshack.us)
Una hilera de lapachos se extiende con todo su esplendor sobre la verde pradera de un baldío en el barrio Santa María de Asunción. Los vecinos cuidan el predio como reliquia.
Más que nunca, en las ciudades y el campo hay una tonalidad común que caracteriza al mes de setiembre. Los lapachos amarillos pintan sus copas de oro alegrando la vista y alejando momentos de estrés.
Para el ingeniero Germán González Zalema, jefe del Departamento de Agronomía del Jardín Botánico de Asunción, la profusión y abundancia de lapachos es obra de la naturaleza. “Cuando hay muchos días de frío estos árboles experimentan como una reserva abundante de energía que luego parece estallar”, dice.
http://img213.imageshack.us/img213/7656/tajy2un4.jpg (http://imageshack.us)
El rancho campesino resalta a la sombra del colorido tajy en la zona de Emboscada. Una fusión de humildad y esplendor propia del interior del país.
Hasta suena poético, pero es la explicación de una de las personas que más saben de botánica. “Ello no sucedió con los lapachos rosados o morados porque la sequía no les acompañó”, agrega.
Es que en el caso de los amarillos se sumaron todas las condiciones: días de frío, la lluvia y las nubes y, aunque se atrasaron un poquito, ahora llenan de color.
http://img213.imageshack.us/img213/6639/tajy3vq0.jpg (http://imageshack.us)
Con la Luna, sobre la ruta “Mcal. Estigarribia”, en Fernando de la Mora.
Son dos especies importantes: Tabebuia ochrácea (Tajy sa’yju o tajy piruru, por su corteza gruesa) que habitan suelos altos y la tierra roja de la Región Oriental y Tabebuia caraiba (Paratodo), que mora los terrenos de más bajos y húmedos de la ribera del río Paraguay y el lado chaqueño. La familia es la Bignoniaceae, la misma a la que pertenecen los árboles de flores más vistosas.
Ahora los admiradores y fanáticos de lapachos deben prepararse para recolectar sus semillas que caerán exactamente en un mes. Y esto es como si la naturaleza supiera de matemáticas.
http://img74.imageshack.us/img74/3216/tajy5qz0.jpg (http://imageshack.us)
Calle Ntra. Sra. del Carmen, en el barrio Carmelitas.
ABC Digital, 28/09/2007