playasolmar
January 20th, 2008, 01:31 AM
Impacto. Satisfacer 100% de la demanda de energía provocará "fuerte impacto político", admite borrador
Gobierno impulsa la electrificación total del territorio antes de 2009
Uruguay tendrá todo su territorio electrificado antes de que termine este gobierno. La inversión para esa obra rondará los 45 millones de dólares. UTE subvencionará los materiales a los usuarios que no puedan pagarlos y el BROU bajará las tasas de interés de los créditos para la electrificación rural.
Mientras el Plan de Ahorro Energético se va paulatinamente acomodando, circula por estas horas en los pocos despachos que están abiertos de los legisladores que concurren al Parlamento un borrador recientemente remitido por el gobierno que contiene los criterios técnicos y políticos básicos de una futura ley de electrificación total del país.
En los "considerandos" del borrador se destaca "el fuerte impacto político que significa (sic) para un gobierno popular el cumplir con el 100% de la demanda de energía" y el "plus de prestigio que UTE adquiere como empresa pública".
El boceto que emerge de las entrañas de la Dirección de Energía del Ministerio de Industria y Energía fija dos criterios básicos para alcanzar el objetivo del país 100% electrificado: un grupo de medidas para los productores o pobladores que pueden hacer frente a algunos gastos originados por el tendido eléctrico y, otro grupo de medidas para los que eventualmente no puedan hacer las erogaciones que la obra demande.
Para el caso de los primeros, la intención del gobierno es "volver a conceder los 8 materiales que UTE llegó a dar en el pasado más las columnas de hormigón que UTE suministra en la actualidad, pero esta vez sin las restricciones en la distancia (kilómetros por vivienda) ni en la densidad de la potencia (KW por kilómetro).
Los "8 materiales" son crucetas (unas 40.000), aisladores (14.000), fusibles (11.000), descargadores (11.000), cables (14.000 kilómetros), transformadores (5.500), postes de madera (70.000) y herrajes. Todo, para un plan de dos años de duración.
Para el caso de los pobladores o productores que no puedan hacer frente a los gastos de su conexión a la red de tendido eléctrico, el proyecto establece "abordar los proyectos de electrificación ampliando la nómina de proyectistas (actualmente casi exclusivamente en manos de empresas privadas) con la firma responsable ante UTE de ingenieros de Diprode, ingenieros de UTE e ingenieros del Ejército nacional".
"De este modo -dice el borrador- aliviamos a los usuarios de uno de los costos más importantes, dando más participación y comprometemos a más gente en este plan". Agrega que en estos casos, "UTE deberá aportar el 100% de los materiales de la obra" en forma subvencionada.
La meta de electrificar el 100% del territorio nacional (hoy abarca entre el 60 y el 70% del territorio y alcanza al 98% de la población) demandará unos US$ 45 millones y se financiará con fondos propios de UTE "porque es el organismo que más aporta". Sin embargo, se hace necesario la concesión de créditos para la electrificación total del país.
Para ello, el proyecto contempla la posibilidad de que "el BROU ablande aún más los créditos, bajando las tasas de interés (y) conseguir que (el BROU) explicite y haga propaganda sobre los créditos que ya tiene para la electrificación rural".
También se recomendará "enterar a las empresas de electrificación rural privadas de estos planes del BROU y del nuevo Plan de Electrificación Rural (y) reembolsar la inversión que realizaron los usuarios en kilowatts mediante la documentación acreditada ante UTE y devuelta con el no pago de determinados Kw por mes".
El nuevo Plan de Electrificación propone la creación de un organismo o jerarca "que tenga potestades para hacer el seguimiento del plan".
El proyecto contempla también las eventuales adversidades que aparezcan el momento de aplicar el plan. La conocida burocracia. Como respuesta a ello se habla de exonerar a la obra del IVA, propiciar mano de obra directa y, curiosamente, se menciona textualmente "exigirle al funcionario de UTE que justifique cuando tome medidas dilatorias de las obras, como por ejemplo, cuando no aprueba un proyecto por el tipo de hoja en que fue entregado o por el tamaño del logo de la empresa proyectista, etc. Para estos casos, el trámite seguirá su curso y quedará pendiente el levantamiento de la falta para cuando se entregue el proyecto definitivo".
DEMANDA ES DE 7 MIL KM
Al momento actual, los pedidos insatisfechos relevados por UTE están próximos a 7.000 kilómetros y se considera que no queda casi nadie fuera de este relevamiento oficial.
En las condiciones actuales, las empresas privadas de electrificación ejecutan un promedio de 1.200 kilómetros al año. Cuentan con 5.500 suscriptores que consume cada uno de ellos un promedio de 4 KW.
Cada suscriptor se encuentra cada 1.270 metros y se les suministra una carga total de aproximadamente 20 megavatios. La densidad de carga promedio está próximo a 2.85 kilovatios por kilómetro.
"Las cargas pedidas son discretas, por lo que no va a ser necesario muchas líneas madres", estiman los técnicos del MIEM en el borrador del proyecto.
Ricardo Portela Ostrawski
La Republica
Gobierno impulsa la electrificación total del territorio antes de 2009
Uruguay tendrá todo su territorio electrificado antes de que termine este gobierno. La inversión para esa obra rondará los 45 millones de dólares. UTE subvencionará los materiales a los usuarios que no puedan pagarlos y el BROU bajará las tasas de interés de los créditos para la electrificación rural.
Mientras el Plan de Ahorro Energético se va paulatinamente acomodando, circula por estas horas en los pocos despachos que están abiertos de los legisladores que concurren al Parlamento un borrador recientemente remitido por el gobierno que contiene los criterios técnicos y políticos básicos de una futura ley de electrificación total del país.
En los "considerandos" del borrador se destaca "el fuerte impacto político que significa (sic) para un gobierno popular el cumplir con el 100% de la demanda de energía" y el "plus de prestigio que UTE adquiere como empresa pública".
El boceto que emerge de las entrañas de la Dirección de Energía del Ministerio de Industria y Energía fija dos criterios básicos para alcanzar el objetivo del país 100% electrificado: un grupo de medidas para los productores o pobladores que pueden hacer frente a algunos gastos originados por el tendido eléctrico y, otro grupo de medidas para los que eventualmente no puedan hacer las erogaciones que la obra demande.
Para el caso de los primeros, la intención del gobierno es "volver a conceder los 8 materiales que UTE llegó a dar en el pasado más las columnas de hormigón que UTE suministra en la actualidad, pero esta vez sin las restricciones en la distancia (kilómetros por vivienda) ni en la densidad de la potencia (KW por kilómetro).
Los "8 materiales" son crucetas (unas 40.000), aisladores (14.000), fusibles (11.000), descargadores (11.000), cables (14.000 kilómetros), transformadores (5.500), postes de madera (70.000) y herrajes. Todo, para un plan de dos años de duración.
Para el caso de los pobladores o productores que no puedan hacer frente a los gastos de su conexión a la red de tendido eléctrico, el proyecto establece "abordar los proyectos de electrificación ampliando la nómina de proyectistas (actualmente casi exclusivamente en manos de empresas privadas) con la firma responsable ante UTE de ingenieros de Diprode, ingenieros de UTE e ingenieros del Ejército nacional".
"De este modo -dice el borrador- aliviamos a los usuarios de uno de los costos más importantes, dando más participación y comprometemos a más gente en este plan". Agrega que en estos casos, "UTE deberá aportar el 100% de los materiales de la obra" en forma subvencionada.
La meta de electrificar el 100% del territorio nacional (hoy abarca entre el 60 y el 70% del territorio y alcanza al 98% de la población) demandará unos US$ 45 millones y se financiará con fondos propios de UTE "porque es el organismo que más aporta". Sin embargo, se hace necesario la concesión de créditos para la electrificación total del país.
Para ello, el proyecto contempla la posibilidad de que "el BROU ablande aún más los créditos, bajando las tasas de interés (y) conseguir que (el BROU) explicite y haga propaganda sobre los créditos que ya tiene para la electrificación rural".
También se recomendará "enterar a las empresas de electrificación rural privadas de estos planes del BROU y del nuevo Plan de Electrificación Rural (y) reembolsar la inversión que realizaron los usuarios en kilowatts mediante la documentación acreditada ante UTE y devuelta con el no pago de determinados Kw por mes".
El nuevo Plan de Electrificación propone la creación de un organismo o jerarca "que tenga potestades para hacer el seguimiento del plan".
El proyecto contempla también las eventuales adversidades que aparezcan el momento de aplicar el plan. La conocida burocracia. Como respuesta a ello se habla de exonerar a la obra del IVA, propiciar mano de obra directa y, curiosamente, se menciona textualmente "exigirle al funcionario de UTE que justifique cuando tome medidas dilatorias de las obras, como por ejemplo, cuando no aprueba un proyecto por el tipo de hoja en que fue entregado o por el tamaño del logo de la empresa proyectista, etc. Para estos casos, el trámite seguirá su curso y quedará pendiente el levantamiento de la falta para cuando se entregue el proyecto definitivo".
DEMANDA ES DE 7 MIL KM
Al momento actual, los pedidos insatisfechos relevados por UTE están próximos a 7.000 kilómetros y se considera que no queda casi nadie fuera de este relevamiento oficial.
En las condiciones actuales, las empresas privadas de electrificación ejecutan un promedio de 1.200 kilómetros al año. Cuentan con 5.500 suscriptores que consume cada uno de ellos un promedio de 4 KW.
Cada suscriptor se encuentra cada 1.270 metros y se les suministra una carga total de aproximadamente 20 megavatios. La densidad de carga promedio está próximo a 2.85 kilovatios por kilómetro.
"Las cargas pedidas son discretas, por lo que no va a ser necesario muchas líneas madres", estiman los técnicos del MIEM en el borrador del proyecto.
Ricardo Portela Ostrawski
La Republica