View Full Version : Monteria - Sincelejo - Barranquilla | Relatos de viaje.


Tiramisú
February 1st, 2008, 03:50 AM
Era el año de 1992. Recuerdo que cada mes sin falta recibiamos una caja procedente de Montería. La misma contenía un surtido de bollos, una botella de suero, una libra de queso y cualquier otra cosilla que podía ir desde un guiso de hicotea hasta una bolsa de tamarindo con azúcar. Con el gusto por aquellas comidas exóticas, tambien entraron en mi casa los sonidos del vallenato y sobretodo un sinfín de historias míticas. Me contaron de una mujer que se convertía en gallina para que alguién la cargara y así ahorrarse la caminada. Supe de aquel hombre que alguna vez se peleó con el diablo un viernes santo, mientras recogía las flores blancas de un árbol misterioso. Crecí con estas historias y mi alma de niño aún cree en ellas.

Ese año llegaron ellos e instaláronse en a unas cuantas casas de la nuestra. Parecían gitanos. Habían llegado a establecerse en Medellín después de haber vivido en Barranquilla, Bogotá, Bucaramanga y por supuesto Montería. No poseían ni muebles, ni utensilios, ni decoraciones. Su existencia era tan simple que en cualquier momento podían dejarlo todo y huir en otro rumbo. En ese momentos, no cabía imaginarnos que seríamos nosotros y no ellos, quienes abondonaríamos todo. Aquellos vecinos con sus vidas desordenadas y faltas de estructura, se fueron convirtiendo poco a poco en parte de la familia y así lo siento hoy. No sobra decir que también me heredaron un cariño especial por Montería y por eso quise visitarla.

Ese día llegué a la terminal después de tomar un par de fotos y desayunar, tomé el taxi de las nueve con destino a Montería. Estaba muy pensativo. Mi madre me había hecho un compromiso a última hora y no me podría quedar en casa de mis vecinos como hubiera querido. Esta vez, me hospedaría una señora que lee el tabaco, hace conjuros, prepara jabones y menjurjes, además de adivinar la suerte. No me gustó la idea. Según ella yo estaba expuesto a un maleficio o algo así y ella me ayudaría. Después de oir toda clase de historias, me parecío justo quedarme allí. ¡Ahhh! ¡otro de esos compromisos!

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^Vista del Valle de Aburrá hacia el norte... desde la estación Caribe del Metro.
http://farm3.static.flickr.com/2125/2230003636_3fe246ac7a.jpg?v=0
^Sacando arena del Rio Medellín

El camino que me se de memoría se hizo eterno al son del "Papá de los Amores." El carro no tenía radio y nos vimos obligados a escuchar un cassette de vallenatos hasta hastíarnos. Al llegar a Tarazá nos encontramos con un paso limitado a causa de un puente en mal estado. Allí quedamos varados por casí dos horas, así que sólo llegaría a Monteria hasta tarde en la noche.

http://farm3.static.flickr.com/2068/2229214617_dc33f22d56.jpg?v=0
^ Tocamos en esta casa, donde amablemente nos dejaron usar el baño y nos brindaron agua.
http://farm3.static.flickr.com/2336/2229222745_abb939535d.jpg?v=0
^ El embotellamiento

jorge5r
February 1st, 2008, 03:58 AM
Ojala sea tan interesante este relato y las fotos como el pasado de Pereira y Manizales.

cgena
February 1st, 2008, 04:31 AM
muy bueno tiramisu, me gustan mucho tus relatos de viaje. llegaste a cartagena o no estaba en tus planes?

Grosso
February 1st, 2008, 05:28 PM
Muy bueno el relato, espero que lo sigue sea aun mejor, gracias tiramisú.

DoNaLd LoNdoN
February 1st, 2008, 05:44 PM
Bueno el relato seguro sera igual de interesante al anterior.
salu2.

Maxagual
February 1st, 2008, 05:53 PM
uy por fin... el thread que más esperaba...

LuMont
February 1st, 2008, 07:41 PM
Je..interesante.

Tiramisú
February 2nd, 2008, 05:05 AM
muy bueno tiramisu, me gustan mucho tus relatos de viaje. llegaste a cartagena o no estaba en tus planes?

Claro que sí, Cartagena estaba en mi itineraro, pero ya verás lo que pasó!

Hectcher
February 2nd, 2008, 05:53 AM
:O que buena manera de comenzar un relato, como ya es costumbre felicidades, espero que tanto este, como el relato de Cali y Popayán sean igual de divertidos al de Manizales y Pereira!!

MACTMEISTER
February 2nd, 2008, 05:53 AM
Algún día debo ir a la costa por esa vía.

Tiramisú
February 3rd, 2008, 03:01 AM
>> Disculparán pero hay mucho que contar... Así que por ahora no habrán fotos....

Llegué a Montería como a las ocho de la noche y de inmediato tomé un taxi. Le pedí que me llevara al antiguo Apartahotel, la dirección era cerca de aquel lugar. Sin embargo en el camino me percaté que no traía la cámara y le pedí al taxista que nos devolvieramos. Al volver, encontré al chofer del furgoncito y le pregunté por mi cámara. El me miró y con una sonrisa burlona, me dijó--"Tienes suerte porque ya me iba a ir"-- Abrió la puerta y me pidió que revisará, pero fue en vano. Estaba pronto a marcharme, cuando llegó un hombre a ayudarme. Me pidió esperar mientras revisaba de forma más meticulosa. Pasó la mano bajo el asiento y después de vacilarme un poco, sacó entre muchas cosas, mi cámarita. Instantáneamente me volvió el alma al cuerpo. El mismo taxi volvió a llevarme y tras cobrarme dos carreras mínimas, me dejó justo en frente de la casa.

Aquella era una vivienda pequeña en una cuadra cualquiera. La calle destapada presumía sus huecos encharcados y una pila de escombros. Me acerqué, afuera habían unas sillas mecedoras en un escueto portal, acompañadas de unas cuantas plantas desatendidas. El marco de la puerta era un hueco irregular y lo cubría una reja blanca azotada por el oxído. Toqué y pronto una voz me respondió desde adentro; se abrió la puerta y me encontré con una mujer robusta de piel tostada, razgos mestizos y unos ojos verdosos que delataban cierto cansancio. Nos saludamos con un abrazo y me invitó a pasar. El espacio era reducido. En un pequeño cuarto se acomodaban otras dos mecedoras, un comedor de cuatro puestos y una nevera de las pequeñas algo desvencijada. Me senté con ella en la mesa, donde había un plato con sobras y lentamente comencé a detallar la casa. A mi derecha habían dos huecos de escaso metro de altura, uno cubierto por una cortina derroida y otro que supuse llevaría a un patío o baño. De frente tenía una cocina unipersonal con un fogoncito de dos puestos y un aparador de alambre con algunos platos. Me preguntó por el viaje y le dí escasos detalles, mientras sacaba de mi mochila los encargos y regalitos. Me dió las gracias y mirándome, preguntó si tenía hambre. Yo le dije que no, pero ella insistió y después de un rato me presentó un plato despicado con un arroz tieso, unos frijoles recalentados y una carne totalmente abstracta. La verdad no estaba a gusto ni comiendo aquello, ni en aquel lugar, pero lo tomé como una lección más en materia de humildad.

Ya entrada la noche llegaron el hijo con su esposa y un niño chiquito. Me aterré al saber que todos ellos vivían allí y sobre todo al saber que compartiría aquel espacio tan reducido con otras cuatro personas. Sin embargo la cruda arquitectura del lugar estaba llena de sorpresas. Los confines del patio terminaban en un ángulo abierto que, con algo de esfuerzo, permitía el acceso hacía otras tres habitaciones. Me dieron la más grande y aunque me negué, también me encimaron un ventilador. Caí rendido en aquella cama y sólo derperté hasta el otro día.

Continuará....

O'uitte
February 3rd, 2008, 07:26 AM
^^ wanna be writer? :D Igual lo haces bien :)

Tiramisú
February 11th, 2008, 11:31 PM
Discuparan, pero todavía no he podido llegar a las fotos, porque pasé mucho tiempo portandome mal :lol:


Al día siguiente desperté muy temprano y al levantarme, insistieron que siguiera durmiendo y así le hice. Volví a despertar como a eso de las nueve. No quise desayunar, sólo tomé un café negro y procedí a bañarme siguiendo las cuidadosas instrucciones que me dio la señora. El baño era un pequeño espacio donde convivían una ducha y un inodoro. Aún estaba en obra negra, el piso no contaba con losa y a falta de puerta había una discreta sábana en el marco de entrada. Opté por bañarme en ropa interior. Tomé la palangana, como me indicaron, y me paré dentro de ella para así recoger el agua de la ducha, que luego serviría para el inodoro. Me enjaboné completamente y posteriormente me quité la ropa interior para el enjuague final. Salí de la ducha y me arropé en la toalla, aliviado de que nadie me había visto desnudo.

La mañana transcurrió aburrida. Durante ese tiempo pude hablar con la señora y preguntarle algunas cosas que tenía en mente. Así se nos fue el tiempo y pronto llegó la hora del almuerzo. El menú de día sería una viuda de pescado. Me senté a comer con Alexis, el hijo, mientras ella me advertía sobre el riesgo de tragar las espinas; en ese momento, recordé porque no me gusta comer pescado. En mi mente volví a aquella cena en casa de un alto oficial del ejército, en la que yo, un niño de seis años, por miedo a hacer quedar mal a mi madre, tragaba las espinas de aquel Róbalo, rogando al cielo que no se me clavaran en la garganta. Después del almuerzo y el ritual de la siesta, Alexis me invitó a dar una vuelta. La vuelta se convirtió en tres días seguidos de borrachera. Me presentó a sus amigos y claro a todo el que conocía, me brindaba una cerveza. Hasta ese día yo tomaba poco y cuando lo hacía me limitaba a mi gusto por la cerveza checa u holandesa. Todo eso parecío quedar atrás en ese momento. Ese día tomamos en una pequeña tienda y luego rematamos en casa de otro amigo. Yo quedaba maravillado al ver como se acumulaban las botellas de cerveza vacías y yo, que me confieso un mal bebedor, aún no sentía los efectos del trago.

Al otro día me levanté y al ver que otra vez estaba solo con la señora predije otra mañana de tedio. Sin embargo no fue así. Tocaron a la puerta y era un amigo de Alex, a quien había visto pero no conocía. Preguntó por Alexis y al saber que no estaba, me miró y me dijo… “Ven conmigo, acompáñame.” La señora me alentó y yo aunque algo abúlico, lo acompañé. Llegamos a un pequeño granero y pidió dos cervezas. Yo pensaba que íriamos a comprar algo y no me esperaba que me convidara a tomar. Ese día desayuné con cerveza, algo que nunca había hecho en mi vida. Mientras tomabamos, hablábamos de los paisas en Montería y de la familia que me hospedaba. Cuando llevábamos ya tres cervezas cada uno, lo sentí preocupado. Mandó llamar a un joven que trabajaba con él en una pequeña empresa y le ordenó cobrar a varias personas el dinero que le acreditaban. ¡Era obvio! No tenía dinero para pagar la cuenta. No quise ofrecerme a pagar inmediatamente, temiendo a que se ofendiera. El joven volvió minutos después con las manos vacías y aunque yo me ofrecí a pagar, este insistió en dejar su celular como respaldo a la deuda. Me costó convencerlo de aceptar mi oferta, pero finalmente pude apaciguar su orgullo y así poder marcharnos de allí. No veía la hora de volver a casa. Salimos del lugar y a sólo media cuadra vi como este hombre se retorcía basqueando, mientras expulsaba una espuma blanca de su boca. Le di espacio y algo de privacidad;cuando terminó le pregunté si ya se sentía mejor y seguimos caminando. Luego, me miró y cambiado esa cara que produce el gusto amargo por una amplia sonrisa me dijo: “Ahora vamos a ir donde me conocen y allá puedo quedar debiendo.” Sin mucho esfuerzo consiguió dos mototaxis e allí íbamos contra el viento por las abandonadas callejuelas de aquel barrio de la hija del Sinú. Me sentí como Juan Dahlmann en su viaje al sur, sólo que para mi suerte los costeños son muchísimo más buena gente que los gauchos de la Pampa. Llegamos a aquel lugar. Era un solar con un gran bohío en medio, una mesa de billar y una barra. Había poca gente y la música sonaba tímida pero alegre, mientras un niño desnudo torturaba a un pequeño gato blanco. Aquel hombre se puso a jugar billar y mientras yo quedé solo en una mesa observando el lugar. Después de tomar un par de cervezas, vi que Alex entró al lugar y me sentí rescatado de aquella situación. Fue así que volví a casa, justo a tiempo para almorzar. Nunca supe el nombre de aquel extraño, ni lo quise preguntar, pero compartimos un momento que aunque no tuvo trascendencia, nos unió para compartir unas cuantas horas.

Grosso
February 12th, 2008, 01:59 AM
jajaja que buena historia, con mototaxiada y todo, muy bien tiramisu, espero el resto de la historia.

Saludos

Andrevs
February 12th, 2008, 07:19 PM
:lol: q historia, la primera vez q veo q no lo dejan caminar un rato solo jeje, como q le vieron cara de alcoholico jeje.

Maxagual
February 14th, 2008, 02:29 AM
Excelente relato... tirami... siga, siga, siga... va excelente....

y las fotos?

Tiramisú
February 14th, 2008, 05:41 PM
^^ :lol: jejeje.... Es que no tomé fotos hasta que estuve en sano juicio :lol::lol::lol: Hoy en la noche sigo....

Tiramisú
February 15th, 2008, 05:28 AM
Volvimos a casa y después de almorzar, seguimos tomando. Esta vez fuimos a un salón de billar. Al carecer de táctica y noción para aquel deporte, me puse a observar mientras las cervezas seguían viniendo. Al cabo de un rato, salí un momento a atender mi celular. Era mi mamá. Me dio algo de vergüenza confesarle que a las cuatro de la tarde ya estaba borracho. Hablamos de muchas cosas, pero sobre todo le expresé mi deseo de hospedarme en otra parte, pero no me prestó atención.

Al rato colgamos y volví a entrar. Esta vez me paré del otro lado de la mesa, donde había otras personas. Venciendo mi timidez, me presenté con ellos, olvidando sus nombres casi instantáneamente como suelo hacer. Se me acercó un hombre un poco mayor al resto, de sonrisa amplia y ojos penetrantes y me invitó a jugar dominó. Yo acepté, tomando asiento inmediatamente. Después de jugar dos veces, un hombre moreno y de facciones destempladas, me sacó bruscamente de la mesa. Sospeché que yo había tomado su lugar en el juego y por eso lo disculpé. Simplemente me paré, tomé otro taburete y me senté alrededor de la mesa, para verlos jugar. Vi que Alex me llamaba, así que me levanté un momento y fue a ver que quería. Me acerqué y como si se tratara de un dato curioso, me susurró al oído que las personas con las que estaba sentado eran paramilitares, incluso uno de ellos, el que me había invitado a jugar, era comandante. Sentí que aquel lugar se hacía pesado y quise salir. Me acerqué de nuevo a la mesa y pedí un cigarrillo. Ya con el cigarrillo encendido en la mano, pude salir sin explicación y tomarme un momento para reflexionar.

No suelo fumar y hacía mucho tiempo no lo hacía. Sin embargo el cigarrillo ha sellado momentos de reflexión como aquel. Recuerdo que cuando cumplí veinte años, compré una cajetilla de Marlboro y aún me quedan como nueve. La ansiedad me hizo caminar en círculos, mientras inevitablemente contemplaba la fachada de aquel lugar. Hubiera querido gritar, recriminarles, señalarlos, pero comprendí que mi querella hubiera sido muda, no encontraría oídos, no encontraría aliento. Quizás la única venganza era haber ganado en el dominó y pensar que hubiera ganado otras veces más. Ojalá el universo obedeciera a las ridículas propuestas de mi pensamiento, pero no es así. ¡Es imposible vengar tanta violencia y crueldad a punto de dominó!

Hice rendir el cigarrillo y cuando lo tiré, Alexis venía saliendo a buscarme tras notar mi ausencia. Le dije que quería irme y me aseguro que ya nos íbamos. Me explicó que quería pasar por casa a ducharse y un poco más tarde saldríamos a un club nocturno. A esta faena se nos unió otro amigo y juntos tomamos un taxi. Llegamos a un lugar discreto, perfectamente oculto en una zona industrial. Era un gran bohío, con barra, pista de baile y una tarima en el medio. Nos sentamos en una mesa de esquina justo frente al tablado y pronto se nos unieron tres mujeres jóvenes. No eran realmente bellas, pero llamaban la atención con sus pequeños bikinis y su dulzura fingida. Mis nuevos amigos buscaron que me sentara con la más bonita de las tres, una paisa de cara ultramaquillada y la típica mirada de las personas que viven de noche. Inicialmente notó en mí ese aire sigiloso de melancolía que me envuelve y me cuestionó por hablar poco. Le resumí mi vida en unas cuentas frases y luego hablamos de su vida. Le pregunté algunas cosas sobre su profesión, aún sabiendo que la incomodaba. La invité a un trago y me rechazó diciendo que estaba tomando medicinas para una alergia o algo así. Saqué la cámara y le mostré algunas fotos de Medellín y luego le pedí una foto. Accedió y luego ella sacó el celular y me mostró algunas fotos. La mayoría eran de ella, mostrando sus senos redondos o sus piernas torneadas. Las demás eran de hombres, me mostró a un joven alemán que había sido cliente la semana pasada y cuando terminamos de verlas me dijo: “¡Tú eres bonito, pero muy callado!” En mi descuido, sacó su celular y me tomó una foto que luego me dejó ver. Me sentí vulnerable al saber que ahora ella tenía una foto mía, pero pensé que al no ser yo alemán, con el tiempo la borraría. Luego me hizo una caricia y me advirtió que tenía que prepararse para el show, pues ella sería la siguiente. Fue el mejor show de todos los que vi esa noche. Era un arte, había logrado combinar perfectamente la gimnasia olímpica con la sensualidad de su sexo y sus senos duros. Al bajar de las tablas la felicité y ella emocionada tomó el trago que antes había rechazado. Luego bailamos un rato y comencé a sentir mi conciencia pesada. No pedí show privado, aunque creo que mi bolsillo fue mucho más persuasivo que mi conciencia que desprecia ciertas formas de capitalismo extremo. Yo quedé allí hablando con esta compañera de momento, mientras mis dos compañeros intentaban en vano pasar al espectáculo privado. Tras algunos minutos, salimos apañando lo que quedaba de la botella de ron, pues nos esperaban en casa de un conocido para una parranda vallenata.

Aviso: Pensé mucho en poner la foto de la muchacha acá, sobre todo por la escacez de fotos hasta ahora. Sin embargo por ser este un foro público, considero que no es justo con la muchacha, así que me la voy a reservar. :)

Saludos y gracias por los comentarios.

Andrevs
February 15th, 2008, 06:46 PM
:uh:

cgena
February 15th, 2008, 10:55 PM
que bacana la experiencia

Grosso
February 16th, 2008, 01:46 AM
jajaja se lo llevaron para Zeus, bacano el relato.

Maxagual
February 16th, 2008, 03:29 AM
Hasta ahora la historia vá bastante interesante... tiramisú... te estás fajando con estos relatos... continua, continua...!

MACTMEISTER
February 16th, 2008, 07:18 AM
:eek2: :eek2: :eek2: Yo en su lugar y el bolsillo lo permitia pues le pediría un show privado. Jejejeje mentiras. Un poco de estimulación es bueno de vez en cuando.

Tiramisú
March 5th, 2008, 11:23 PM
Me tendrán que disculpar pero hoy doy por terminada mi participación en este foro por lo tanto no podré seguir con el relato...

LuMont
March 5th, 2008, 11:51 PM
Por qué???^^

Grosso
March 6th, 2008, 02:46 AM
Me tendrán que disculpar pero hoy doy por terminada mi participación en este foro por lo tanto no podré seguir con el relato...

Amigo que le pasó, que le molesto?? yo que esperaba con ansias la continuación de esta historia.

pero bueno sus razones tendrá.

Saludos

Andrevs
March 6th, 2008, 03:34 AM
Me tendrán que disculpar pero hoy doy por terminada mi participación en este foro por lo tanto no podré seguir con el relato...

HEY COMO ASI?! de scc o de q? pq?

O'uitte
March 6th, 2008, 02:12 PM
Esos días en la vida SSC existen... sino preguntenselo a Aleho, Mr. Colombia... incluso a mi jajajaj (me toco pedir que me bannearan ajjajaja)

LuMont
March 6th, 2008, 06:15 PM
^^ Sí, a mi también me ha pasado, eso es el complejo ssceísta jejeje :lol:

kruel XXX
June 2nd, 2008, 09:27 PM
Me tendrán que disculpar pero hoy doy por terminada mi participación en este foro por lo tanto no podré seguir con el relato...

mierkoles, ke le paso al vale ?

se acomplejo :lol:

Maxagual
June 2nd, 2008, 10:10 PM
Es una lastima que tiramisú se haya ido del foro... me dejo iniciado con este thread :(

Dimmu
June 3rd, 2008, 04:23 AM
me hubiera gustado que continuara...