Se ha discutido mucho en este thread sobre la barbarie ecológica que significó desecar el inmenso conjunto de lagos formados en la cuenca natural del Valle del Anáhuac, alimentados por escurrimientos de agua y decenas de afluentes naturales.
Gonzalo Celorio, nos compartió alguna vez, en las aulas de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, su teoría sobre el descabellado proyecto que emprendieron los españoles.
Ya las sociedades nahuas que se establecieron al borde y dentro del lago habían modificado con albarradones, puentes, calzadas y chinampas el entorno natural. Sin embargo el cambio más drástico se dío con el arribo hispano y la conquista de la ciudad. Todos los caminos llevaban a México-Tenochtitlan, las rutas comerciales en el altiplano mesoamericano conducían a esta ciudad, la civilización que la erigió enmedio del lago creía que este era el ombligo de la luna, y el cosmos indígena ubicaba perfectamente a la ciudad, moverla a Coyoacán o Tacubaya habría significado un cambio del mapa cósmico de los sobrevivientes a la conquista. Pero los españoles que arribaron traían consigo el ideal medieval de la Reconquista de la tierra contra los moros. Tierra, no agua. Y se topan con una ciudad construída sobre el lago, a los venecianos los expulsaron hasta los pantanos y no les quedó mas que construir sobre ellos, pero al los conquistadores de Tenochtitlan la idea de construir sobre el agua no les agradaba, estaban acostumbrados, soñaban con señorear sobre la tierra.
Las obras de desecación se intentaron pronto. "Finalmente, la decisión se tomó en noviembre de 1607, bajo el segundo gobierno de don Luis de Velasco. Las obras tendrían como objetivo construir un canal en Huehuetoca, a fin de drenar el lago de Zumpango e interceptar el río Cuautitlán, para dirigir sus aguas hacia el río Tula; de esta manera, se pensó, se lograría reducir la alimentación del gran lago que rodeaba la Ciudad de México. La dirección de tales trabajos quedó en manos del cosmógrafo de origen europeo Enrico Martínez, quien dedicó 25 años de su vida a ello."
México Desconocido.
En 1629 las lluvias amenazaban las obras del desagüe, y Enrico manda clausurar el canal hacia el Lago de Cuautitlán, causando una de las peores inundaciones en la historia de la ciudad. Fue encarcelado por negligencia, y al final fue puesto en libertad con el mexicanísimo "usted disculpe". Comenzó de nuevo las obras pero murió al año siguiente.
Tras varios siglos, Porfirio Díaz y Vicente Riva Palacio terminaron la obra del desagüe en 1878. Cuando concluyeron los trabajos, el dictador encargó una escultura a
Miguel Noreña, Esta estatua personifica a La Ciudad de México, fue puesta sobre un gran pedestal de mármol blanco, en la plazuela del Seminario, hoy plaza Manuel Gamio, junto a las excavaciones del Templo Mayor.
image hosted on flickr
Don Antonio García Cubas nos dejó una deliciosa relación sobre el monumento.
"Monumento Ipsográfico.
En la placeta del Seminario y rodeado de bellos jardines, se levanta el elegante monumento consagrado a la memoria de Enrico Martínez, el hábil ingeniero que llevó a cabo la obra colosal del Tajo de Nochistongo, por donde dió salida a las aguas del torrencial río de Cuautitlán. Sobre un zócalo, cercado por un enrejado, con candelabros de bronce en sus ángulos, se alza un pedestal cuadrangular de mármol, y el cual sustenta la hermosa estatua de bronce modelada por el escultor Noreña y representa a la ciudad de México. En el pedestal se hallan incrustados los patrones de metal, del metro, de la yarda y de la vara, así como otras señales que determinan la altura de la acera en la esquina NO. del Palacio, y la referencia a la tangente inferior del monolito circular conocido con el nombre de
Calendario azteca que se hallaba al pié de la torre occidental de la Catedral, y a sido ultimamente transportado al Museo; las que señalan el diferente nivel de las aguas de los lagos en diversas épocas, la declinación y otras indicaciones por todas las cuales se ha dado al monumento el nombre de Ipsográfico..."
image hosted on flickr
image hosted on flickr
image hosted on flickr
image hosted on flickr
La obra de desagüe, entonces, comenzó en el siglo XVI y terminó en el XIX, sin embargo, como también me dijo Gonzalo Celorio en clase, con las lluvias, los problemas de infraestructura en la ciudad y el hundimiento progresivo de la cuenca, "el agua vuelve por sus fueros".