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Infraestructura y medios de transporte Todo sobre Puertos | Vialidades | Transporte masivo | Metros | Aviación



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Old November 22nd, 2005, 03:41 PM   #1
tinman_deloeste
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Las diferencias entre el Mitre y el Sarmiento (Trenes Bs.As)

Viajar en tren: del placer del aire acondicionado al calvario del estribo


Hace una semana, un juez acusó a TBA de discriminar a los pasajeros de sus distintas líneas. La concesionaria apeló y le echó la culpa al Estado. Cómo se viaja en horas pico en los diferentes servicios.


Elena Peralta.
eperalta@clarin.com

A las ocho de la mañana o a las seis de la tarde, 95 centavos compran cosas distintas en una punta o la otra de la General Paz. Pueden pagar aire acondicionado o un poco de viento colgado de la puerta de un tren que pocas veces viaja cerrada. Hace una semana, Trenes de Buenos Aires (TBA), la concesionaria de los ferrocarriles Sarmiento y Mitre, fue intimada por el contraste entre estas escenas. La Justicia entendió que la empresa presta un servicio muy diferente a quienes viajan hacia el Norte y a los que van al Oeste.

En un fallo que sentó precedentes, el juez federal Ernesto Marinelli aseguró que los clientes del Sarmiento reciben un trato "discriminatorio y desigual" respecto a los que viajan en el ramal Tigre del Mitre. Lo hizo en base a una denuncia de la Unión de Usuarios y Consumidores, y después de ordenar dos inspecciones en horario pico en los dos trenes.

Intimó a la empresa a limpiar vagones y a reponer los vidrios y asientos rotos de las 22 formaciones que cada día recorren los casi 37 kilómetros de vías que hay entre las estaciones Plaza Miserere y Moreno del Sarmiento (ver Una por...).

"La enorme diferencia que hay en los dos servicios es evidente en el hacinamiento, la falta de seguridad y el estado de los trenes", acusa el director legal de la Unión de Usuarios y Consumidores, Horacio Bernsten. Y cita ejemplos: "El Mitre tiene aire acondicionado, puertas con sensores que no permiten que los trenes arranquen con gente colgada del estribo y frenos con sistema ABS. Todo esto no existe en el Sarmiento".

El jueves pasado TBA apeló el fallo. Según la empresa, la denuncia fue hecha hace cuatro años y los vidrios y la suciedad de la que habla ya están resueltos. Además le echó la culpa al Estado por no haber invertido en los trenes. "En 1997 presentamos un plan de obras por $ 2.500 millones para la renovación de todas las unidades de las dos líneas incluyendo el aire acondicionado para el Sarmiento. Cuando asumió la Alianza, bajó el presupuesto $ 1.300 millones y dio de baja a los aparatos del Sarmiento y la eliminación de 52 pasos a nivel en los dos ramales", aseguró el vocero de TBA, Gustavo Gago.

El portavoz admitió que la situación en el Sarmiento dista de ser la mejor, pero aseguró que en el Oeste el tren se mueve en un contexto social más complicado: "Por cada vidrio que tenemos que arreglar en el Mitre, reparamos seis del Sarmiento. Casi siempre, por apedreos. Los trenes que van a Moreno tienen el sensor para que no arranque con las puertas abiertas. Tuvimos que desactivarlo porque no salía ningún tren de Once".

Un equipo de Clarín hizo la prueba de viajar en el Sarmiento, el Mitre y en el tren diferencial que va de Puerto Madero a Castelar. Y descubrió que, sobre las vías, Norte y Oeste son algo más que una referencia cartográfica.

17.30, Retiro, andén. Veintitantos, traje, portafolio, bronceado y cogote ancho de rugbier; espera parado detrás de una chica de musculosa, jeans de marca (auténtica) y de una rubia de trajecito. Un cartel luminoso anuncia un "Tigre" a las 17.40 y en el andén 2 hay varias filas similares. Cuando llegue el tren, un distraído que se quedó sentado se dará cuenta de por qué se pararon ahí. Cada puerta coincide con una cola. El rugbier, la rubia y la chica de los jeans auténticos suben. Con más de 27ø de térmica afuera, el vagón es un alivio.

Tienen suerte y se sientan. Los que llegan corriendo detrás, no. El distraído no consigue asiento, pero se acomoda en una "huevera", unos asientos de plástico a los costados de cada puerta. El tren arranca con todos los asientos ocupados, algunas bicicletas en el furgón y gente parada en todos los vagones. Todos tienen algo de lugar para leer el diario gratuito que les acaban de repartir.

En Lisandro de la Torre entra una bocanada de realidad. "Doña, ¿ya lo leyó?", le pregunta un pibe a la rubia de trajecito. La chica se lo da. Dos trenes más tarde, cuando se acaben los ejemplares en Retiro, el pibe lo cambiará por unas monedas.

"Por su seguridad, no se apoye en las puertas", dice un cartel. Pero unas estudiantes de Diseño Gráfico las usan de respaldo. En Olivos, dos nenes juegan con una botellita de plástico. La diversión consiste en ver si el mecanismo que abre y cierra las puertas la atrapa. El rugbier se baja en La Lucila, la chica de jeans, en San Isidro. Las diseñadoras siguen hasta San Fernando.

19.20, Plaza Miserere. "Señora, ¿éste es el rápido?", pregunta una chica de blusa. "No, querida, para en todas las estaciones". "Pero, a Merlo ¿llega?". Dos chicos de mochila se ofrecen a interpretar un mapa de estaciones desteñido arriba de la puerta. Una vez visto el trayecto, la chica se acomoda donde puede. Y puede en un rinconcito, lleno de señoras que abrazan sus carteras.

Ni hablar de sentarse. Los asientos formales están ocupa dos; también varias ventanillas y el furgón: un sentadero gigante donde los pasajeros se intercalan entre las bicicletas. Sigue entrando gente. ¿Cómo? Esto podría formar parte del listado de grandes preguntas universales o de las leyes superiores de la física y de la química, a juzgar por los más de 30ø de sensación térmica que hay dentro del vagón.

Un cochecito de bebé se clava en el tobillo de la chica de blusa. Un señor cuya remera tiene un cocodrilo bordado en un taller del Bajo Flores suspira y cede el lugar a la señora del cochecito. A las 19.30 el tren parte. Imposible calcular con cuántos pasajeros.

"¡Permiso!", grita la mamá del cochecito. El vagón es un laberinto y encima ella se equivoca de puerta: a partir de Villa Luro, el tren se abre del lado derecho. Casi un operativo de tránsito, la gente despeja un camino y la señora se baja. Ha estado a punto de seguir de largo hasta Liniers.

"Nene, cuando lo termines, ¿podrás apagarlo?", se le anima una señora a un muchacho de mochila gris que sube en Floresta con un cigarrillo encendido. "Sí señora. Mire, lo pongo para afuera para que no la moleste", contesta. La buena voluntad, al lado de un cartel de prohibido fumar, es literal. El muchacho y su mochila viajan en el estribo con la puerta abierta, agarrados del cartel de las estaciones. Se adivina por qué se destiñó.

Haedo. La estación no se ve, pero no por los disturbios de hace un mes sino porque está cubierta por gente que espera. La formación arranca hacia Morón y el cartel se cae. Un hombre de bolso negro dirige: los colgados logran encastrarlo de vuelta. El tren sigue hacia Moreno.

18.30, Puerto Madero. Una chica con una valijita llega corriendo por la avenida Alicia Moreau de Justo. "Me puse las zapatillas, sino no llegaba", le dice a un hombre con un pulóver verde inglés anudado en los hombros. Lo saluda como si lo conociese. Y lo conoce. Hace un año que viaja con él en el tren de las 8.51 y en el de las 18.36. Son dos abonados del servicio diferencial que une los docks de Puerto Madero con Castelar. Los dos renuevan mensualmente los mismos asientos tapizados de pana bordó.

El servicio, un rápido que sólo para en Ramos Mejía, Haedo y Castelar, las estaciones VIP del Sarmiento, tiene sólo dos vagones en los que está prohibido viajar parado. En los horarios pico, los asientos se acaban varias horas antes de que llegue el tren.

Ciudadela, la primera estación después de la General Paz. La chica de las zapatillas y el señor del pulóver verde inglés miran la estación detrás de la cortina celeste de sus ventanillas. El tren tiene que esperar que pase el servicio común a Moreno. Quizás, en algún estribo viaje el muchacho de mochila gris, colgado y con su cigarrillo encendido.

Coches del diferencial Madero-Castelar


Gente en los estribos, linea Sarmiento
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Old November 22nd, 2005, 06:55 PM   #2
lem123_ar
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Lamentablemente es cierto y es una realidad que vivi hace unos años y por lo visto no solo no cambio, sino que esta peor
lem123_ar no está en línea   Reply With Quote


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