SkyscraperCity banner
1 - 1 of 1 Posts

·
11 Years Member
Joined
·
9,731 Posts
Discussion Starter · #1 ·
Entorno Urbano

Ambientes condenados

La mayoría de las ciudades venezolanas, grandes o pequeñas, fueron implantadas con base en el damero grecorromano instituido en las Leyes de Indias. Las parcelas de esa estructura precisa se ocupaban con casas de pocos pisos generando una homogeneidad que origina el carácter urbano de cada población.


Tal es el caso de Valencia, Valle de La Pascua, Villa de Cura, Maracay, Coro y muchas más. La vivienda unifamiliar entremezclada con comercios y otros servicios era la zonificación prevaleciente en las poblaciones, y las primeras densificaciones se produjeron al fragmentar las parcelas y construir edificios de 2 o 3 pisos.

Simultáneamente, el crecimiento de las ciudades necesitó instituciones de mayor envergadura y éstas se dispersaron sobre las carreteras de acceso, lo que debilitó la estructura urbana original.

Al producir planes urbanísticos para mejorar las ciudades y controlar su desarrollo, se extendió a todas las parcelas la posibilidad de construir edificios similares a los mayores existentes en cada zona, tal como ocurre en Coro, donde el proceso ha comenzado, y en Valencia, que puede ser cubierta por edificios como el mastodonte que ahoga a la plaza Bolívar y a la catedral.

Lo mismo puede ocurrir en El Tinaco, población de 36 manzanas donde desaparecerán el carácter y el ambiente actual porque los planes urbanísticos vigentes permiten sustituir todas sus viviendas con edificios similares a los de Colinas de Bello Monte y La Florida.

Si tiene éxito la franja de desarrollo a lo largo del norte del llano habrá oportunidades para orientar el crecimiento de ciudades conservando valores tradicionales y evitando la dispersión de funciones urbanas en las carreteras.

Son inevitables el incremento de población y su concentración en ciudades, pero ello no obliga a despreciar los valores tradicionales ni exime de considerar las implicaciones de las zonificaciones propuestas.

Al asignar mayores rendimientos en las parcelas se deberían asegurar los fondos para construir vialidad, servicios y equipamientos en proporción a los habitantes posibles. Como esto no ocurre, los aumentos de población disminuyen el índice de servicios per cápita y decae la calidad urbana.

Dicho de otra forma, los planes deberían asegurar las inversiones necesarias para ejecutarlos porque, según el axioma rústico, "plan sin real no es plan, sólo es un mapa". La Ley Orgánica de Ordenación Urbanística estipula la formulación de programas de actuación para cada plan y obtener su aprobación por el gabinete ejecutivo para que sean vinculantes al elaborar los presupuestos anuales.

Como esta disposición no se ha cumplido nunca, se mantiene abonado el campo para improvisar. Mientras los planes se elaboren sin asegurar los fondos para ejecutarlos estaremos hipotecando el futuro y muchos ambientes urbanos valiosos continuarán condenados a desaparecer.

Arquitecto
 
1 - 1 of 1 Posts
Top