SkyscraperCity banner
1 - 3 of 3 Posts

·
Banned
Joined
·
16,335 Posts
Discussion Starter · #1 ·
El tribunal resuelve que su casco urbano y el monte Fuentebosa pertenecen al municipio de Guriezo y no al de Trucíos (Vizcaya)


CONFLICTO. Cartel que constata la pertenencia de Agüera al municipio cántabro de Guriezo, en una casa a la entrada del pueblo.


Cantabria ha hecho valer sus argumentos territoriales frente a Vizcaya en el litigio que mantienen desde hace siglos sobre la línea divisoria entre los municipios de Guriezo y Trucíos. Lo ha dicho la Audiencia Nacional: el casco urbano de Agüera y el monte Fuentebosa -una superficie total de 800 hectáreas- pertenecen a Cantabria y no a Vizcaya.

La sentencia, hecha pública ayer, echa abajo el deslinde entre los municipios de Guriezo (Cantabria y Trucíos (Vizcaya) realizado en 2003 por el Ministerio de Administraciones Territoriales, que trazaba una línea divisoria favorable a las tesis anexionistas vascas, que son desestimadas. Por el contrario, el tribunal comparte los argumentos que defendían la cantabricidad del monte y casco urbano de Agüera, ordenando a la Administración del Estado adoptar «cuantas medidas sean necesarias para el pleno restablecimiento de dicha situación».

Con esta sentencia el Gobierno regional gana una batalla pero no la 'guerra territorial', ya que cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo, vía que tanto la Diputación Foral de Vizcaya como el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Trucíos agotarán.

¿Por qué la Audiencia Nacional ha inclinado su balanza sobre las tesis cántabras? El Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Guriezo sostenían que, a efectos de deslinde entre Trucíos y Guriezo, había que atenerse al realizado en 1739 en la época de Felipe V, consentido por Trucíos, que incluía los terrenos en litigio bajo suelo cántabro.

Por contra, las administraciones vascas y el Estado no admitían ningún valor jurídico a ese deslinde y consideraban de aplicación el efectuado en julio de 1852, en época de la Reina Isabel II, que excluía al casco urbano de la pedanía de Agüera y uno de sus montes de Cantabria. Este deslinde, que se funda a su vez en otro realizado en 1552, no fue consentido por la parte cántabra (en aquella época el Ayuntamiento de Sámano y la provincia de Santander).

La Audiencia Nacional acude a la jurisprudencia del Tribunal Supremo para apoyar los argumentos de las administraciones regional y municipal cántabras, y determinar que el deslinde que debe acogerse, por ser ajustado a derecho, es el realizado en 1739.

El tribunal dice que para resolver este tipo de conflictos hay que basarse en los deslindes realizados con anterioridad, practicados de conformidad con los municipios interesados.

Así, el acuerdo mutuo mostrado hace siglos entre los municipios afectados sobre las líneas divisorias territoriales que los separan es el punto decisivo que ha determinado el fallo judicial.

En este contexto, el magistrado ponente de la sentencia, Fernando F. Benito Moreno, subraya que sólo en el deslinde de 1739 «nos encontramos ante unos límites jurisdiccionales de mutuo acuerdo entre el municipio de Sámano, hoy municipio de Guriezo, y Trucíos».

Por contra, el deslinde de 1852, defendido por las administraciones vascas, «no fue consentido por parte del municipio de Sámano... por tanto hay que estar al deslinde de 1739 y no al de 1852».

Asegura el tribunal que los representantes de Sámano únicamente suscribieron el aprovechamiento de leñas del monte en litigio por parte vasca, pero ningún acuerdo hubo en lo referido a los límites jurisdiccionales.

Como las administraciones vascas pusieron en duda esta controversia, la sentencia recuerda que en el deslinde de 1852, rechazado por el tribunal, consta «la oposición de la Comisión del Ayuntamiento de Sámano, compuesta por el alcalde, el teniente alcalde, los regidores y el secretario, no firmando el acta».

El propio ayuntamiento dirigió un escrito al gobernador de Santander manifestando su oposición al deslinde practicado y solicitando su suspensión. Por su parte, el gobernador, una vez oído el Consejo Provincial de Santander que emitió un dictamen, envió un escrito al Ministerio de la Gobernación en el que expuso los inconvenientes que resultaban del deslinde de aquel 29 de julio de 1852, que incluía el casco urbano y un monte de Agüera en el municipio de Trucíos.

Hecho histórico

El hecho histórico tiene un gran peso específico en la resolución judicial. El estudio del catedrático de Historia del Derecho de la Universidad de Cantabria, Juan Baró Pazos, sobre los límites territoriales de Cantabria y, en concreto, sobre la línea divisoria entre Guriezo (Cantabria ) y Trucíos (Vizcaya), ha servido al tribunal para poner el conflicto territorial en su contexto histórico.

A lo largo de los 46 folios que contiene la resolución, son múltiples las referencias históricas que el tribunal hace a dicho estudios. Las referencias arrancan a mediados del siglo XVI, cuando el conjunto de los montes de Agüera formaba parte de una comunidad de pastos y aprovechamientos entre los cinco concejos de la antigua Junta de Sámano (Sámano, Otañes, Mioño, Ontón y Santullán) y el concejo del Valle de Trucíos del Señorío de Vizcaya.


Un litigio territorial que data del año 1552

Desde el año 1552 los municipios de Guriezo (Cantabria) y Trucíos (Vizcaya) han mantenido un litigio sobre los deslindes en Agüera. Para su posible resolución, el Ministerio de Administraciones Públicas (MAP) solicitó en marzo de 2001 un informe al Instituto Geográfico Nacional.

En la petición ministerial se hacía referencia a dos actas de fecha de 20 de enero de 1984 «en las que se manifiesta la falta de acuerdo entre ambas partes sobre la línea que les es común». En octubre de 1985 se intentó un nuevo deslinde con participación de las comisiones de los municipios afectados, con asistencia de representantes de la entonces Diputación Regional de Cantabria y de la Diputación Foral de Vizcaya y de un ingeniero del Instituto Geográfico Nacional. En esa ocasión se volvieron a manifestar discrepancias sobre la línea común.

En un informe de febrero de 1998, el jefe de deslindes y grandes escalas del Instituto Geográfico Nacional propuso como línea límite entre ambos municipios «el realizado en el año 1552 y ratificado con posterioridad en 1852, con la salvedad de dejar el casco urbano de Agüera dentro del término municipal de Guriezo».

En noviembre de 2001, el Instituto Geográfico determinó la propiedad cántabra del casco urbano de Agüera, mientras el monte Fuentebosa quedaba dentro del País Vasco. Cantabria presentó alegaciones al dictamen y la resolución del Ministerio de Administraciones Públicas, en 2003, ratificó esta decisión salomónica.

El Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Guriezo decidieron interponer un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional. La sentencia ha estimado los argumentos de la parte cántabra.


Revilla: «Vamos a hacer alguna reivindicación más en esa zona»

El presidente afirmó ayer que Cantabria «es un poco más grande» y advirtió del peligro anexionista vasco en Castro Urdiales y Laredo

VALORACIÓN. De izquierda a derecha, el catedrático de Historia del Derecho, Juan Baró, Revilla, Izaguirre y Mediavilla.

«Nosotros vamos a hacer alguna reivindicación más en esa zona, no voy a decir más, pero será para ganarla también». El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, hizo esta afirmación en el transcurso de una conferencia de prensa que fue convocada para valorar la sentencia de la Audiencia Nacional que establece que tanto el casco urbano de Agüera como el monte Fuentebosa pertenecen a Cantabria y desestima las pretensiones del País Vasco.

Revilla afirmó con exultante satisfacción que «en lo personal es un día importante ya que Cantabria es un poco más grande, y en esta 'guerra' he padecido numerosas vicisitudes».

La primera autoridad regional advirtió que este litigio territorial con el País Vasco no es «una tontería», porque «esas cosas se empiezan con 800 hectáreas y miran a Castro y miran a Laredo. Ya hemos visto carteles y alguna folletería donde si te dejas te van llevando poco a poco».

En un tono enardecido, el presidente regional dijo que Cantabria no puede permitir que perdamos un metro cuadrado. Esas pretensiones anexionistas de los vascos no las vamos a consentir».

La integridad territorial de Cantabria, según refirió Revilla, «no es un tema ni siquiera del Gobierno. Ello forma parte de mi actividad política, el defender el territorio de Cantabria ante cualquiera que quiera venirnos a quitar un trozo de nuestro 'prao'. Es una batalla que he llevado con el alcalde de Guriezo».

El titular del Ejecutivo también aludió a otro contencioso con la comunidad autónoma vasca, Villaverde de Trucíos: «Nosotros, los regionalistas, hemos estado en primera línea de combate y he tenido que sufrir allí pinchazos en las ruedas del coche e ir custodiado por la Guardia Civil. Afortunadamente si voy hoy a Villaverde de Trucíos, voy con la misma tranquilidad que a mi municipio natal, Polaciones. Estoy orgulloso, y eso es una tarea que ha costado años, que en su ayuntamiento estén las banderas de España y Cantabria».

Miguel Ángel Revilla recordó el episodio conocido como 'guerra de los carteles' en el año 1996: «Fui con el alcalde de Guriezo a colocar en el pueblo de Agüera un cartel donde entendíamos que estaba el límite de Cantabria con Euskadi. Ordené al capitán de la Guardia Civil de Castro Urdiales que ejerciera sus competencias y desalojó a la Ertzaintza, que había sido enviada por la Diputación Foral de Vizcaya. La noche siguiente apareció derribado». Luego siguió un proceso judicial, que se celebró finalmente en Castro Urdiales, en el que fueron absueltos Revilla e Izaguirre.

El regidor de Guriezo, Adolfo Izaguirre (PRC), manifestó por su parte que la moción de censura que le costó la Alcaldía el 17 de mayo de 1997 «fue presentada porque molestaba con mi actitud al PP».

Izaguirre, que en 1999 recuperó el cargo, recordó que el Ayuntamiento contrató los servicios jurídicos de Eduardo García de Enterría, «siempre en sintonía total con el Gobierno de Cantabria». El alcalde concluyó que «cuando las cosas se hacen bien, es cuestión de tiempo». También intervino el catedrático de Derecho Histórico, Juan Baró, que ha colaborado en la búsqueda de documentación.
 

·
Registered
Joined
·
6,218 Posts
Es curioso como a estas alturas aun no están claras las fronteras entre comunidades, lo mismo pasa entre Lleón y Asturies en algunos pueblos, dónde se están configurando los límites actualmente. El último caso que recuerdo creo que era entre Somiéu (Asturies) y Babia (Lleón).
 

·
Banned
Joined
·
16,335 Posts
Discussion Starter · #3 ·
Revilla acusa al Gobierno vasco de crear un "conflicto artificial" en Agüera y anuncia que colocará un "cartel de lujo"

El presidente asegura que en el pueblo "se respira espíritu" cántabro y lamenta la "mamarrachada" de Juventudes del PNV


El presidente del Gobierno de Cantabria, el regionalista Miguel Ángel Revilla, acusó hoy al Gobierno vasco de haber creado "un conflicto artificial" en torno a la localidad de Agüera, pero auguró que dentro de poco quedará "zanjado" porque el Tribunal Supremo ratificará la sentencia de la Audiencia Nacional que determina que es cántabra. Según dijo, el "mismo día" que se conozca la decisión judicial colocará un "cartel de lujo" en el límite correspondiente.
Revilla hizo estas afirmaciones en Agüera, donde se celebra hoy la festividad de San Juan, que el presidente regional ha querido compartir, especialmente en un "momento concreto e histórico" en el que está "a punto de solucionarse un problema de siglos".

En este sentido, recalcó que la sentencia de la Audiencia Nacional es "inapelable" y sus argumentos jurídicos son "tan contundentes" que el fallo será ratificado por el Supremo, instancia ante la cual ha sido recurrida por parte del Gobierno vasco. "Agüera es Guriezo, Guriezo es Cantabria y, por tanto, esta historia dentro de poco quedará zanjada", subrayó.

En el momento en el que el Supremo ratifique la decisión -según los augurios de Revilla- Cantabria respetará la decisión como hace siempre con las sentencias y confió en que el Gobierno vasco haga otro tanto, sin apelar a que se trata de "jueces españoles".

El "mismo día" que se conozca el fallo Revilla se propone acudir a Agüera, acompañado del alcalde de Guriezo, Adolfo Izaguirre; del presidente de la Junta Vecinal, Ángel Luperena, de los vecinos y de la cuadrilla de Vías y Obras para colocar "un cartel de lujo", que espera además que sea "vigilado" por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado "para no tener que poner cada semana uno".

El presidente cántabro hizo además un llamamiento al Gobierno de la comunidad vecina para que deje a Cantabria "en paz". "Bastantes problemas tienen ellos, y más con lo ocurrido estos días con esa votación en el Parlamento vasco, para que encima estén luchando aquí por mil hectáreas.

Que no nos compliquen la vida a una comunidad autónoma pacífica y honesta que lo único que hace es defender su territorio", apostilló Revilla.

Por otro lado, después de defender también Villaverde de Trucíos como territorio cántabro y de recalcar que en Agüera "se respira espíritu de Cantabria", el jefe del Ejecutivo regional reconoció que existen "otros conflictos" en un ayuntamiento próximo al de Guriezo "de la misma índole y tan claros, tan claros", que también confía en ganarlos en los tribunales.


"MAMARRACHADA"

Del mismo modo, el presidente se refirió una vez más al "penoso incidente" protagonizado unos días atrás en Agüera por Juventudes del Partido Nacionalista Vasco. En su opinión, se trata de una "pantomima y una mamarrachada" por parte de un colectivo para el cual es una "especie de enemigo de Euskadi" que les quiere "quitar terreno".
Pero más allá de la 'parodia' que protagonizaron los jóvenes nacionalistas, ataviados con una careta de Revilla y un tricornio para recordar la denominada 'guerra de los carteles', el presidente cántabro lamentó que "detrás de esa manifestación ideológica hay otros que te colocan en el punto de mira".

"El ponerme aquí con carteles como un enemigo de Euskadi, que contribuye a las fobias de esos psicópatas que van con bombas y pistolas, que matan gente y extorsionan, no me hace ninguna gracia", apostilló Revilla, quien atribuyó a una "rabieta" la "mofa" que hicieron los jóvenes del PNV en Agüera, reivindicando algo que "donde hay que reivindicarlo es en las instituciones y los tribunales".

Por último, insistió en que su participación hoy en los actos festivos de San Juan en Agüera supone "reafirmar la vinculación del Gobierno de Cantabria" con ese territorio "tan cántabro históricamente" y destacó el "simbolismo" que tiene la visita en el actual momento.


Esto si que es todo un alegato a una convivencia pacífica.. :D :D
 
1 - 3 of 3 Posts
Top